Protestar se pagará con prisión
La última de la Fiscalía venezolana. Ahora enjuiciará bajo el “delito de rebelión civil” a quienes protesten. ¿La pena? Ni más ni menos que prisión de 12 a 24 años. “Algunas personas buscan cualquier motivo para marchar con el fin de desestabilizar el gobierno del presidente Hugo Chávez”, es el argumento que esgrimen las autoridades.
Muy oportuna la amenaza para “apaciguar los ánimos”, tomando en cuenta que casi a diario se registra al menos una manifestación en contra del Gobierno. Lo cierto es que las calles –y no solo de la capital- volvieron a calentarse. Y no hay nada más fácil que criminalizar las protestas para impedir que los ciudadanos se expresen. Claro, únicamente aquellos que adversan al Presidente.
El sábado 22 de agosto miles de opositores protestaron en Caracas por la nueva Ley de Educación, pero fueron dispersados con bombas lacrimógenas por las fuerzas de seguridad. Una modalidad que se ha puesto de moda en Venezuela.






