
Parece que a los golpistas hondureños la cosa se les pone cada día más cuesta arriba; en efecto, sumada a la actitud del pueblo que parece haber despertado en vez de acoquinado con el golpe, no ha parado ni un solo día de manifestarse en su contra, se suma ahora el pronunciamiento del gobierno de EE UU el que no reconocerá las elecciones presidenciales a las que están convocando los golpistas y, además, le está quitando las ayudas otorgadas al gobierno legítimo.
Pareciera
que el golpe hizo despertar la conciencia del pueblo hondureño de que si
quieren democracia y justicia social deben luchar por ella y es que
seguramente, talvez por primera vez vieron en el gobierno de Zelaya un gobierno
que se estaba ocupando genuinamente en mejorar la condición de los más pobres.







Ojalá estés cierto... pero no sé si yo soy tan optimista con el modo como caminan las cosas.
No he manifestado optimismo, sino que esperanza de que los hondureños serán capaces de derrotar a los golpistas, por supuesto con la solidaridad de la mayoría de los pueblos del mundo. sería lamentable que se impusiera la injusticia y los mezquinos intereses ¿No es así?.
Claro, Juan! No cabe duda. Es que la forma como caminan las cosas no me parece muy buena para nuestros anhelos democráticos. Si entiendes portugués, hay un artículo interesante acá: "Sinal Amarelo na América Central"
Pero la esperanza se mezcla con la fe para aquellos que cren verdaderamente en un horizonte mejor. Comparto esta esperanza.