Pareja e Infidelidad: Una historia por hablar
La infidelidad es la ruptura de uno de los aspectos
fundamentales de relación de pareja, que es la exclusividad sexual y emocional.
Esta infidelidad puede evidenciar en muchas oportunidades conflictos de pareja
no expresados, probablemente de larga data. A su vez, puede ser definido como
una conducta agresiva hacia el otro; es fundamentalmente la ruptura de la
confianza.
Aún cuando es vivido como una traición a los
fundamentos del compromiso de pareja, no es lo mismo cuando la infidelidad es
emocional y cuando es sexual. Cada una de éstas reviste diversas aristas que
pueden o permitir un acercamiento, o definitivamente devenir en una separación.
Pero ¿Por qué somos infieles? Hay muchas
explicaciones tanto de sentido común como técnicos que nos ofrecen algún grado
de comprensión en general, pero sólo al interior de cada pareja se puede
vislumbrar aquello que da el contexto para que esto ocurra. Pero quisiera ser
enfático en un punto: Ningún
conflicto de pareja justifica la acción infiel de uno de sus miembros. Sólo
da un contexto, pero no una causa. No hay tal cosa como que un conflicto de
pareja invita a la infidelidad, siempre hay otras maneras para resolverlo.
Nos encontramos con muchos casos a lo largo de
nuestra labor profesional como terapeutas, desde algunos relacionados con la
cultura patriarcal y el macho a rajatabla (“Los hombres somos así, tenemos
catedrales y capillas”), hasta la explicación de la aventura sin importancia,
amando profundamente al cónyuge (“fue un deseo irrefrenable”). Sin embargo, con
mayor frecuencia es un golpe a ciertas dinámicas relacionales, que en mi
experiencia personal, que se originan en fuertes sentimientos de rabia y
frustración cuando el otro no escucha sus demandas, o simplemente no se sienten
vistos.
Para ser más claro, la mayoría de las veces las
parejas entrampadas en dificultades de comunicación, o distanciamiento
emocional irrumpen con actos de gran intensidad para cambiar la dinámica de
pareja. Aún sin saberlo concientemente actúan en el riesgo que esto puede
provocar un quiebre definitivo de la relación, más no lo desean. Muchas veces
quieren sentirse atractivos, deseados y validados, pero no encuentran respuesta
en la pareja, aún cuando tengan relaciones sexuales. Ahí opera la afectividad
ligada a las relaciones sexuales. Sexo con amor, dicen algunos, la pasión
carnal, como plantean otros. La sexualidad es la conexión más íntima en una
pareja y cuando tiene un sentido sensual suele tener un efecto satisfactorio en
la relación en su totalidad. Más no quiero decir que una buena sexualidad es lo
más importante y lo que puede sostener una relación. Es uno de los tres pilares
de la pareja (junto al compromiso y la comunicación).
No es menor también encontrarse con hombres o mujeres
que explican que la infidelidad responde a una confusión personal, de un cambio
vital que pone en tela de juicio todo lo que han construido con otro. Pero eso
puede ser abordado en otro artículo.
Al final quisiera decir muy claramente que la infidelidad puede ser parte de la
historia de la pareja y no necesariamente el fin de ésta. Ya podremos
discutir acerca del perdón y la recuperación de la pareja.







Pero me pregunto….cuándo, en concreto, nos enfrentamos a una infidelidad? Será sólo la falta de exclusividad? Y en qué aspectos? Sólo sexual y/o emocional?
Están los que se autoengañan y hablan de aventuras pasajeras, los hay quienes creen que Internet y los amantes virtuales son la solución, también existen los cara de palo quienes son infieles y punto, los que fantasean con enamoramientos que llenan sus expectativas…. En fin..
Pero quiero preguntar por un caso en particular, aunque no sea de lo más estético hablar en primera persona:
Mi ex y yo compartimos gustos por el debate, la música, la política, temas de familia, etc… Actualmente él está en una relación que no lo satisface en dichos aspectos, yo estoy soltera. Nos seguimos viendo y buscando en cada oportunidad que tenemos para compartir algo que nos unía profundamente. No hay contacto sexual, pero se siente infiel y, a pesar de sus culpas, seguimos en nuestras rutinas luego del tolerancia cero, cada vez que se anuncia un concierto, cuando compongo algo o cuando adquiere algún nuevo instrumento para su estudio. Nos reservamos ese espacio de conversa intensa, de tocatas y demás. En honor a la verdad, yo también me siento algo culpable aunque no tengo ninguna relación con su actual pareja….. pero nos encontramos frente a una infidelidad intelectual, de intimidad? Será sólo nostalgia?... Claramente hay cariño pero no amor (al menos por su parte), también una falencia en su relación y un vacío en mi vida … y ese tipo de exclusividad, la tiene con otra persona que en mi caso, también me presto para dicho juego… estamos frente a una infidelidad?
Excelente tema.
Saludos cariñosos,
Pioja.
Primero lamento la demora en la respuesta, pero estos días han sido una vorágine para mi.
Lo que me cuentas no necesariamente es infidelidad. Yo pienso que es en pareja donde se establecen desde los estadios más tempranos de la relación lo "que es la infidelidad" para el otro. Ahí depende, como dicen los psicólogos. Uds. deben establecer los límites claros para que no se sientan trasgrediendo el espacio del otro.
Quiero ser muy respetuoso a partir de lo que me cuentas, si quieres escríbeme por el interno
Saludos afectuosos
Antonio
Es tan heavy vivir ésto ... saber que mienten y se revuelcan en su mentira insistiendo inocencia ... nadie se merece una traición así.
Buen tema, da para conversar junto a unos ricos cafecitos.
Saludos!!
Patty
Claro que es una experiencia fuerte, pero para la pareja puede ser un punto de inflexión, una crisis más, pero no necesariamente el fin de una relación.
Gracias por tu comentario
Antonio