
Publicado el 25 Agosto 2009 por Arturo Ruiz Ortegaen DESDE
LA ABSOLUTA Y FORZADA INDEPENDENCIA
Pues bien, todo está perfecto claro
y distinto como le gustaba al viejo Descartes, con quien por fin
Alguien dijo que no resultaría…
alguien negaba el concepto mismo de verdad en pleno siglo XIX, en plena era
positivista. El maestro Nietzsche decía:
Solamente mediante el olvido puede el hombre alguna vez llegar a
imaginarse que está en posesión de una verdad en el grado que se acaba de
señalar. Si no se contenta con la verdad en forma de tautología, es decir, con
conchas vacías, entonces trocará continuamente ilusiones por verdades. ¿Qué es
una palabra? La reproducción en sonidos de un impulso nervioso. Pero inferir además a partir del
impulso nervioso la existencia de una causa fuera de nosotros, es ya el
resultado de un uso falso e injustificado del principio de razón. Acerca de la verdad…
O sea, dicho en facilito: ¿qué te
hace pensar que aquello que captan tus sentidos y tu modo particular de pensar
sea realmente la verdadera naturaleza de las cosas? Esto ya se lo había
preguntado Kant, pero el viejo Hegel nos decía que todo lo real era racional,
que el sentido de la existencia de las cosas era el perfeccionamiento y todos
creían eso, hasta sus enemigos, como Marx, las diferencias estaban en el modo.
A ello le llamaban PROGRESO y este era un nuevo dogma. Al final del
PROGRESO el hombre alcanzaba facultades omniscientes divinas. El dios de
Aristóteles había resucitado, de cierta manera. Nietzsche y sus
secuaces-precursores fueron tildados de pesimistas y fueron condenados a un
sector marginal del pensamiento.
Pero no sólo de Filosofía vivía el
hombre… existían también las ciencias que estaban logrando progresos enormes,
seguidos de mejoras técnicas impresionantes, o sea, había luz eléctrica, tocadiscos
y un montón de cachivaches que nos hacían creer realmente en el PROGRESO como
una ley natural, pero apareció un hombrecillo llamado Einstein…
El descubrió
¿Qué es la intuición? La intuición
es el conocimiento inmediato –no una corazonada. Es decir, aquello que se
aprehende sin necesidad de elaboraciones, como las sensaciones de los sentidos,
las intuiciones teóricas de la matemática, como los postulados o las
intuiciones puras de Kant: el tiempo y el espacio. Se discute en estos días si
son intuiciones puras realmente, pero no vamos a entrar en ese debate.
Todo razonamiento se convertía en
conocimiento al ser verificado por la intuición. Verificar viene de las
palabras latinas ‘veritas’ –verdad –y el verbo ‘fieri’ que vamos a traducir en
fácil como hacer. Es decir convertir algo en verdad. La intuición es la
experiencia unitaria, lo que el instante es al tiempo, la intuición es al
conocimiento y puede ser interna o externa.
Es una intuición el sentimiento de
ser uno mismo. Dirija su atención hacia sí mismo y note su propia existencia –
esa fortísima sensación que tiene de ser usted mismo y no otro es una intuición
¿qué es usted en esencia? Ese es otro problema, pero usted es algo y no nada y
eso es una certeza intuitiva… desde Descartes, las certezas están hechas de esa
madera.
Esta verificación era la corona del
método científico tradicional, sin embargo… ¡
Pues lo verán en nuestro próximo
batiprograma, en este mismo baticanal.
DE PASO PODRÍAN VER ESTO ¡¡¡UN PEQUEÑO AVISO QUE HACE POSIBLE
NUESTRAS TRASMISIONES!!!



















Saludos
Realmente me perdi en el camino. No hay alguna manera de decirlo con palabras sencilla para mentes sencillas como la mia.
Si creo haber entendido el ultimo parrafo en su sentido debido, aunque yo combiaria la la palabra a Posibilidad en vez de probabilidad, creo que la idea es sumamente sencilla y simple
Saludos y suerte