
Comento y copio una parte del artículo que pueden
seguir leyendo aquí.
Nuestras creencias e ideas son una poderosa fuente catalizadora de
reacciones fisiológicas. Pero ¿por qué tenemos que ser engañados para sanarnos?
¿Por qué no podemos usar a voluntad esa enorme capacidad de la mente para
generar reacciones biológicas "positivas"?
Especulando
y haciéndome responsable de lo que digo, algo tiene que ver en esto nuestro
enfoque epistemológico como cultura judeo cristiana. El término TRASCENDENTE
significa "aquello que actúa desde el exterior; Dios es concebido como
trascendente al ser humano quien por medio de "su gracia divina" se
le revela (distinto de rebela. Esa es la creencia. Por el contrario, las
culturas orientales consideran en sus bases epistemológicas, el principio de
Este ha sido unos de los motivos subyacentes, según mi opinión, para que nos cueste tanto conectarnos con nuestra sabiduría interna y podamos usarla a voluntad. Mirando siempre hacia fuera, es difícil atender y validar lo que ocurre en nuestro mundo interior; menos aún tener un control o manejo a voluntad, consciente sobre nuestros poderes.
.......
RITUAL TERAPÉUTICO
El creciente prestigio que ha ganado
la medicina ha incrementado la creencia de que existen fármacos eficaces para
casi todas las enfermedades. De hecho, uno de los placebos más potentes que
existen es lo que nos dice el médico. Pero también, el ver testimonios de
pacientes sobre los beneficios de determinada droga ayuda a crear este efecto.
Este es el aspecto social de la medicina, también llamado ritual terapéutico.
En el mismo sentido funciona el
papel sugestivo de la publicidad, en que los laboratorios asocian la marca de
un fármaco con aspectos de la vida que promueven el bienestar mental:
"Estar más tiempo con los niños, el libro que uno lee por placer o el
programa favorito de TV, se ponen en el mismo nivel de la pastilla que
soluciona ese desagradable reflujo gástrico", ejemplifica Jim Joseph, de
la agencia Saatchi & Saatchi. Evocar esas asociaciones positivas fortalece
la respuesta placebo. Esto ha llevado a poner límites a este tipo de
publicidad.
Lo claro para los laboratorios es
que el cerebro es una poderosa herramienta sanadora, que se intenta usar a
favor del paciente. De hecho, una encuesta realizada entre médicos en Chicago
reveló que el 50% de ellos prescribía fármacos ineficaces, para dar
tranquilidad al paciente. Los más comunes: analgésicos, vitaminas, antibióticos
y tranquilizantes.
Lo que viene ahora es poder sumar
este efecto placebo con el beneficio real de las nuevas drogas, para curar la
mayor cantidad de enfermedades. Y en eso se está trabajando.



















Ignacio, si hay algo poderoso en nuestras estimaciones...
...sensaciones y reacciones, es precisamente nuestro cerebro.
Resulta básico, cada día, como enfrentamos nuestro quehacer. ¿Con positivismo o lo contrario?
Sin siquiera analizar lo que se nos viene por delante, lo enfrentamos de una u otra manera.
Los resultados son evidentes. Positivos o negativos.
De la misma manera, gran parte de nuestras dolencias tienen un fuerte componente congnitivo. Los brujos y sanadores lo saben. Unas cuantas palabras acertivas logran "milagros".
Generalmente la calificación de médicos "buenos o malos" pasa por la empatía del facultativo y no por su diagnóstico.
Como receta general, utilizo la quietud. Presiento que la inquietud me enferma.
Saludos.
Gracias amigo
por tus sabias palabras; lo importante es que podamos hacernos conscientes de nuestras reacciones, momento en el cual se transformarían en acciones "teleológicas"
Un abrazo
PS: el término es asertivas