
El
domingo el alcalde de Ñuñoa, Sabat, inauguró
un canil que ha levantado temor
e indignación en el mundo animalista, y espectación entre otros. El canil
tiene 80 habitáculos de unos
“está
preparado para recibir perros vagos o abandonados en vía pública, en
particular los que son mordedores o con riesgo de transmitir enfermedades
infecto contagiosas a nuestros vecinos, (lo anterior, previa denuncia
responsable de los vecinos y acreditada por los personal municipal en terreno),
los cuales lo traerán al centro de rescate canino, el que al momento de entrar
a dicho recinto, serán bañados, se colocaran vitaminas, y lo necesario que
sanitariamente requiera, para posteriormente, luego de 30 días (según lo
dispone nuestra Ordenanza Nº 32 “ sobre protección y tenencia responsable de
mascotas”), podrán ser dados en adopción, y que en el caso de las hembras estas
se darán en adopción esterilizadas a familias que los cuiden y los respeten.
En ningún caso se eutanasiarán perros, ya que, la finalidad del “Centro de
Rescate Canino”, apunta a la tenencia responsable de mascotas, educar a los
vecinos y aportar en el cuidado, respeto y protección de los animales,
entregando en jornadas de adopción, y a las familias que lo soliciten y deseen,
un “hermano menor” para ser cuidado y querido”.
Si
es cierto que tienen buenas intenciones, lo que les falta es seguramente
asesoramiento. Esperemos que las conversaciones con animalistas que se han
anunciado sean fructíferas. La municipalidad podría trabajar en campañas serias
de adopción, estimulando la participación ciudadana, la
creación/fortalecimiento de redes de hogares temporales y el sistema de
apadrinamiento: hay ciudadanos que quieren ayudar a un perro pero no tienen
espacio o tiempo, pero sí pueden pagar su alimentación, y paralelamente hay
otras personas que tienen tiempo, espacio y deseos de cuidar esos perros, pero
no tienen el dinero para mantenerlos: se pueden establecer relaciones
simbióticas entre estos dos grupos; los gastos médicos los pagaría la
municipalidad.
Me
parece que los ciudadanos debieran exigir tener presencia decisiva en ese
canil, en creación de proyectos y desempeñando serias funciones fiscalizadoras,
pues la malísima experiencia que tenemos en el país, lleno de alcaldes
mataperros que no obstante pretenden presentar públicamente una imagen
humanitaria, como ha sido el
caso de la muni de Viña, lo justifica.
Preocupante
es que en la ordenanza 32,
sobre protección y tenencia responsable de animales, se dice que después de 30
días de permanencia en el canil, los perros pueden ser ´donados´ (no dice´dados
en adopción´, como señala el veterinario encargado del proyecto). Qué es
donados? Debería tb exigírsele al alcalde que lo explique clarísimamente, así
como eso de que los perros que recojan pueden ser llevados al canil o a “otros
organismos que cumplan tal función”.
[Proyecto
del canil (de marzo de 2008), con más detalles (algunas cosas cambiaron en
la implementación, pero hay detalles inteersantes)].






















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Me acaban de llamar por telefono
para contarme que una perrita de la calle a la que alimentamos y damos proteccion dentro de nuestras posibilidades, vivimos en un departamento, acaba de parir 6 crias. No vivimos en Ñuñoa sino que en Estacion Central y en esta comuna el "municipio no contempla por el momento campaña alguna para esterilizar a las perritas" sin hogar, eso fue lo que me dijeron cuando estuve averiguando. En la comuna vecina de Maipu si hay un programa y aunque no es caro, cuesta 16000 pesos, se debe ser vecino de la comuna.
Lo que quiero expresar en esto que les cuento es que si bien es cierto que hay Comunas y Alcaldes que se preocupan por la problematica de tanto perrito abandonado, no existe, un criterio mas o menos uniforme frente al tema y pareciera ser que cada Alcalde hace lo que cree bueno para su comuna.
No es mala la idea del canil, pero me parece que merece una muy seria fiscalizacion por parte de parte de los vecinos para que no se cometan crimenes al interior del recinto.
En mi barrio tenemos hoy 10 perros abandonados que cuentan con el abnegado apoyo de los vecinos que los alimentamos y dentro de lo posible cuidamos manteniendolos con el pelo corto o llevandolos a algun baño sanitario que de repente realiza el Municipio, pero ya son muchos y es necesario hacer algo para terminar con esta proliferacion de animalitos abandonados.
Por de pronto cudaremos de esta nueva camada de perritos y luego operaremos a la "Papa Frita", que es como se llama la perrita en cuestion. Antes fue la LULU y otra de la que no se el nombre. De seguro seguiremos dando proteccion y comida a cuanto perro nos llegue por aca ya que tenemos mucho corazon.
Seria bueno, tal vez, ver la mano del Empresariado financiando alguna campaña que permita de una vez terminar con esta situacion.