La política sionista, no ha cambiado desde antes de la creación de Israel hasta la actualidad; esto se evidencia al leer el diario de vida de su segundo primer ministro, Moshe Sharret. Su familia, judía sionista, emigra siendo él pequeño desde Ucrania a Palestina, donde creció junto con palestinos, de los cuales aprendió el árabe y lo bello que era la vida pacífica campestre local, por lo que siempre prefirió la diplomacia antes que la violencia, no aprobando las acciones terroristas contra palestinos lideradas por David Ben Gurión, recordado como el fundador de Israel.
En su diario de vida, Sharret detalla las políticas llevadas a cabo secretamente por el sionismo de aquel entonces. Él las desaprobaba, pero fue incapaz de detenerlas. Lo triste, es que son constantes del estado israelí hasta el día de hoy. El libro “Israel’s Sacred Terrorism”, cita algunas de las confesiones de Sharret. Este trabajo es lectura obligada para quién desee comprender de verdad la situación actual en la zona.
Sharret escribía horrorizado cómo bandas sionistas arrasaban poblados palestinos completos, no dejando nada en pie, siendo masacrados niños, mujeres, ancianos, inocentes… o como comandos armados israelíes, penetraban reiteradamente territorio árabe, realizando secuestros, torturas, ataques a civiles e instalaciones públicas, a modo de provocación. Israel buscaba constantemente quebrar la paz, pues sacaba provecho de los conflictos. También financiaba y entrenaba líderes que fomentaban quiebres y odios entre grupos religiosos, por ejemplo a líderes cristianos maronitas en el Líbano para que demonizaran a los libaneses musulmanes. Redes de espionaje eran mantenidas en los países vecinos, quienes disfrazados de árabes, llevaban a cabo sabotajes y atentados terroristas contra autoridades locales y extranjeras, centros culturales e informativos, instituciones económicas o automóviles de extranjeros. Las órdenes para los espías eran claras: estas acciones no debían por ningún motivo ser atribuidas a Israel, sino que a grupos musulmanes disidentes... lo que generaría situaciones de quiebre interno, desunión política y religiosa o tensiones diplomáticas entre los países árabes y occidente. Las autoridades israelíes mentían constantemente a la opinión pública, por ejemplo sobre supuestas torturas inhumanas recibidas por espías israelíes detenidos en Egipto, cuando en realidad sabían que habían sido tratados humanamente. Una práctica constante era la realización de auto atentados contra israelíes, culpando a palestinos, fomentando el odio, fundamentando así represalias desmedidas. Comandos israelíes lideraban luego operaciones de venganza criminales, siendo amnistiados los culpables.
Las políticas sionistas siguen por la misma línea por más de 60 años, violando todo el marco legal internacional. Al parecer el terrorismo israelí tiene carácter sagrado, nadie puede ni criticarlo ni frenarlo; Lamentablemente las buenas intenciones de Obama, no son ni serán de mucha utilidad por sí solas… se necesita con urgencia voluntad real y acciones concretas.



















Carlos Krauss Abusleme.......
Interesante articulo, mañana te comento, llegue tarde y me estoy quedando dormido, que estes bien.