POEMA XVIII
Fui marginal por un día,
Hoy, cobije de la lluvia con mi paraguas
a un perro vagabundo.
Almorcé junto a un cartonero.
Abucheé y no aplaudí en el rodeo.
Fui marginal por un día,
Hoy no pensé en la desigualdad,
a pesar de trabajar por un sueldo mínimo.
Entre a un asilo de ancianos y ayude a afeitar
el rostro de un abuelo.
Converse y escuche a un enfermo terminal.
Fui marginal por un día,
Robe las flores más hermosas de un cementerio,
y las repartí en la ciudad, entre mujeres
de rostros tristes.
Hoy fui lector en voz alta de tres cuentos de amor,
para una escuela de no videntes.
Fui marginal por un día,
Entre a la iglesia y le pedí al sacerdote
la extremaunción para unos animales,
que un camión llevaba hoy al matadero.
En la calle, un grupo de hombres exigía algo,
no sé que, pero me adherí a la manifestación,
sosteniendo entre mis manos un cartel con el signo de la paz.
Fui marginal por un día,
Un grupo de personas con Alzheimer me rodeo,
mientras desde un colegio lejano, venían voces
de un coro de niños que entonaban el himno de la alegría,
solo sonreímos...todos juntos, solo sonreíamos.
Llego la noche, la oscuridad,
el silencio...Hoy fui un donante...un donante de la alegría,
un donante de la empatía.
Fui marginal por un día...
Un marginal.
Fernando Delta







Me temo que...
"Estás equivocado"...
amigo r.a...estas en lo correcto, sí estoy equivocado. Recuerda que fui marginal...la unica manera de serlo....