Recursos humanos, capital humano, solo un buen chiste.

Les ruego me disculpen, pero no son de mi interés los conceptos “recursos humanos”, “capital humano”, y todo aquello.
Me podría interesar sí, lo que podría ser una Gerencia de Personas, al interior de cualquier organización, que se preocupe del hombre como real sujeto y actor del trabajo productivo y no como un objeto del mismo, que se tranza en forma fría e impersonal en los mercados laborales, como dicen, siendo tratado como cualquier otro insumo del proceso productivo, digamos. Ese inhumano enfoque, disculpen, nada me interesa.
Es más, tampoco me interesan, las opiniones o descubrimiento de profesionales que se dedican a la manipulación sicológica de las pocas personas que aún trabajan en las grandes empresas multinacionales, grandes corporaciones, servicios del estado, a base de ese tipo de modelos de trato y engaño a las gentes.
Disculpen, lo que hagan, estudien o digan esos “chupa sangre” por encargo, tampoco me interesa, muy razonablemente. Es duro decirlo, pero así es. Conozco del tema, también sus técnicas.
Menos me interesa aún, la búsqueda de talentos para sacarles mejor el jugo para las empresas, las que hoy usan todo tipo de sicólogos y sociólogos para estudiar las percepciones, motivaciones e incentivos que funcionan mejor con la gente, dando a ésta un trato de “borregos”, para la más descarada manipulación de las personas, con el objeto aumentar la productividad de las mismas, para la mayor rentabilidad de la empresa, a base técnicas normalmente reñidas con la ética y los más básicos valores.
Nada de eso me interesa que sea destacado, como algo positivo, toda vez que no lo veo así.
Por el contrario, si me interesa denunciar, para que la gente, los lectores tomen conciencia de los niveles a los que llega hoy el uso y abuso del hombre, por parte de los poderosos de siempre, que hoy ocupan todo tipo de cientistas sociales para la mejor explotación del hombre, a base de estas nuevas técnicas, en beneficio de los intereses de los poderosos, muy principalmente.
Recurso humano, capital humano, mayor rentabilidad para la empresa, muy básicamente, esa es la dura fórmula que se aplica.
Los pillos viven de los tontos y los tontos de su trabajo. Eso dice la dura frase popular que se usa en Chile para definir ese fenómeno.
Si me interesa intentar provocar, un análisis y una reflexión sobre los posibles talentos empresariales y comerciales que pueden tener las personas, porque con la marcada tendencia de las empresas, hacia externalización de todo tipo de operaciones, muchos están y estarán teniendo que constituirse en profesionales independientes o en pequeños empresarios, para vender con éxito o fracaso, servicios y operaciones, a un capitalismo salvaje, que hoy se lava las manos frente a los problemas de la gente, toda vez que por esa vía, no tiene empleados, no los conoce, ni le interesa siquiera como se llaman, menos aún el destino de esas personas, en sus vidas.
Poco o nada me interesa además, la política en el trato a las personas que puedan tener o desarrollar las multinacionales, cada día más dueñas del mundo, con menos empleados. Lo que constituye una realidad inobjetable.
Por lejos, la mayor parte de las personas que trabaja en el mundo para ellos, no son empleados de ellos.
Cuando más, algunos son contratistas, licenciatarios, concesionarios, distribuidores, agentes, representantes, transportistas, operadores. La gran mayoría de ellos son pequeños empresarios en todo el mundo, que deben contratar los empleados para hacer en trabajo masivo, a los dueños del capital que hoy hacen por esa vía, las mayores utilidades, con los menores riesgos financieros, a lo que agregan la ausencia de problemas laborales en sus operaciones. Así, por Dios que es fácil ganar a manos llenas, en realidad, como lo hacen.
A propósito de talentos, el concepto en términos amplios, disculpen pero quiero aprovechar para denunciar el rastreo de talentos que hacen las empresas multinacionales y muy especialmente los laboratorios de farma, en todo el mundo.
Para cumplir tal objetivo usan las técnicas más increíbles para llevarlos a sus centros de poder, sacarles la mayor rentabilidad que les sea posible, otorgando algún progreso menor a esas personas, eso es cierto, pero para nada los que les corresponde, toda vez que ellas no disponen del más mínimo poder de negociación frente a esas gigantes del dinero y la riqueza que acumulan en el mundo.
A disposición de ustedes, atentos saludos,
Enrique Meza L.
Chile - unos pocos ganan mucho, con el sacrificio de tantos.
Blog Enrique Meza - http://www.atinachile.cl/blog/21591







Más aún con el enfoque que le da, que lo veo muy humanitario.
Pienso que hay una realidad que opera como opera y que es difícil, sino imposible, cambiar esa mirada, que se ha vuelto toda una ciencia a manos de la teoría del funcionamiento de las empresas y que dispone de mucha literatura, la que llega a ver al hombre trabajador desde los ángulos de robot, en el caso de la teoría más directa, hasta todo un complejo ser que es necesario atender en sus necesidades para que sea en la empresa el componente que se espera que sea, en la teoría más moderna.
Por otro lado está la necesidad de ingresos que tiene el hombre y así de trabajo que se da en un ambiente de dominación económica, el que al mostrarse tan injusto en cuanto a cuotas de mercado que toma, sueldos que paga y cantidad de empleo que genera, pienso que hace necesaria la intervención de los gobiernos para organizar el acceso a la pertenencia de las personas, ya que por si mismas no les es posible ante el poder económico, responsabilidad que entiendo le compete al Estado, pero, que escasamente se ejerce, aunque se deja ver en para algunos emprendimientos a nivel micro, pero, no así macro, según mi criterio, y un buen ejemplo de ello podría ser el tema de las AFPs, dominadas por pocos grupos económicos, pero, no así por el pueblo, que son los dueños de esos recursos y quienes los depositan todos los meses...
Entonces, veo que en lo pequeño se ejercen algunas justicias en cuanto a la preocupación por el trabajador dentro de cierto marco, pero, en lo mucho se ve que hay roles que privan al trabajador y la gente de ciertos derechos y accesos y pienso que el único ente capaz de hacer mejoras en ello es el Estado, pero, ¿está dispuesto a hacerlo al nivel requerido y quién determina cuál es ese nivel?...
Saludos
El que en algún momento hizo que las personas que son quienes "hacen la empresa" se transformaran simplemente en insumos de ésta...
Afortunadamente el sistema tiene una forma de autoregularse (personalmente estoy por la idea de cambiarlo, pero ello tomará algún tiempo laaaaargo) y eso pàsará cuando los que ahora son sólo insumos, tomen conciencia de que son consumidores y por ende (según el propio sistema) son el Rey del Mercado, los que realmente tienen el poder...
Cuando quienes compramos un producto u optamos por un determinado servicio dejemos de actuar como los empresarios, es decir, mirando sólo nuestra conveniencia económica y seamos capaces de no consumir aquello que se hizo en contra de nuestros valores, las cosas deberían empezar a cambiar...
Un connotado empresario europeo dijo que el mercado potencial más grande y atractivo no era ni China ni India, sino los pobres... Cuando algún "visionario empresario" se de cuenta del tremendo mercado que existe en los pobres y que con un pequeño esfuerzo éstos podrán ser compradores de sus bienes o servicios, las cosas empezarán a cambiar...
Bueno, parece que no es el sistema sino que, como todo en la vida, es la condición humana la que produce estas aberraciones en las que el lucro es más importante que las personas y en las que el miedo (a perder, a no tener éxito, a ser menos, al "qué dirán"...) nos hace ser parte de un juego en el que, al final, NADIE gana (nunca he visto realmente feliz a alguien que explota a los demás...)
Algún día entenderemos que el fin de una sociedad es ayudarnos unos a otros y que sólo así podremos verdaderamente crecer y llegar, de verdad, a ser felices...
Mis afectuosos saludos para usted don Enrique...
R
Quiero agradecer la lectura, los comentario y los interesantes aportes a este post.
Luego me gustaría decir que esto es lo que ocurre en estas economías no de mercado sino del abuso, las que se nos proporciona a sociedades como la nuestra.
Acá existe la ley del embudo, a favor de los grandes, sin contrapeso alguno.
Así se abusa con los trabajadores, proveedores, externalizadores de servicio y por supuesto también con los trabajadores y profesionales, que harían el famoso capital humano, pagando caros estudios de pregrado y post grado, a los mismos de siempre que son los propietarios además de casi todas las universidades privadas e institutos profesionales que operan en Chile.
Es decir, un círculo vicioso, donde la riqueza se da vuelta en las mismas manos, sin mayor redistribución de los ingresos, como vienen demostrando los datos de los últimos 30 años, incluso.
También es cierto que la gente se está conformando con muy poco, solo con el sueño de ser millonarios, sueño que se les vende por todos los medios posible, sueño que solo alcanzar unos pocos con talento para los negocios y/o los vivarachos de siempre que están en todos los estratos sociales, lo que hace a tantos confundir las cosas y pensar que pueden alcanzar ese mundo de bienestar, consumismo y dinero fácil, a través de estudios que apenas les ayudan un poquito, no lo que la gente cree y espera.
Lo único que queda es la mayor educación de la gente, para alimentar el espíritu, para mejorar su capacidad para pensar y analizar estas cosas, sin dejar de desconocer que más educación transforma a muchos en verdaderos brutos arribistas, que por sus complejos sociales, terminan entendiendo menos aún estas cosas,
Esto último me parece muy frecuente, el taxista, el camionero, el profesional joven se creo el cuento que es empresario, que tiene el mundo en sus manos, cuando éste lo tienen en realidad, el mismo rico de siempre o el nuevo “vivaracho”, tan bien representado por el candidato presidencial de la derecha y su tan nutrida historia personal, de puras “movidas.”
Así es como el trabajo honrado, el servicio del profesional honesto no está nada de prestigiado en el modelo o en la sociedad, todos ellos han pasado a ser solo "los giles" o "la carne de cañón", por decirlo de algún modo, muy lamentablemente.
De aquí a que la gente tome conciencia de todo esto, creo pasarán muchos años, muy especialmente por los tantos sedantes que se les da a través de la publicidad, los medios de comunicación y otros agentes de opinión que marean al pobre y desprotegido ciudadano.
Muchos saludos, Enrique.
Es que quienes lo perciben primero lo denuncien y luego procuren hacer algo, de preferencia sumando las voces, porque muchas cabecitas piensan más que unas pocas y dedicados al problema, como no podemos dejar de hacerlo, alguna vez puede que surja una solución, no posiblemente idealista en que todo quede color de rosa, pero, si al menos que resulte en medidas paliativas...
Saludos...