Buscando culpables o la crisis de gestión del Estado. El costo del miedo
El debate acerca del transantiago sigue, y para muchos parece ser más importante la búsqueda de culplables, que la búsqueda de soluciones, al menos si tomamos como referencia El Mercurio de hoy, domingo 5, donde aparece el tema" de la búsqueda de culpables y quién" sabía o no sabía
En este sentido, me llama la atención que no haya visto reacciones a la reflexión que hace uno de los principales actores, el ex Presidente del Metro, Blas" Tomic, publicada el domingo pasado
Su análisis no busca culpables, al menos no como personas, es para él un reflejo de la capacidad del Estado para manejar proyectos complejos, una capacidad que se ha ido desarticulando poco a poco, y por tanto no ha habido capacidad de verla y reaccionar frente a ella.
Analiza el caso de Concesiones, donde temerosos de la capacidad del MOP para encarar la magnitud del proyecto, se monta una estructura paralela de alta flexibilidad y alta precariedad dentro del ordenamiento del Estado. Las autoridades y profesionales de esa estructura todavía hoy pagan los costos de haber sido innovadores" gracias a esa precariedad de base, pese a sus resultados de los cuales la mayoría del país, disfruta.
Esos costos, explican según Tomic, que en el caso de Transantiago, se haya optado por hacerlo desde la estructura del Estado. Por evitar posibles escándalos, se prefiere un esquema que es incapaz de gestionar proyectos de alta complejidad. La ineficiencia es el costo del miedo.
Así que en vez de, o junto con, identificar culpables, que sólo nos lleva a que cada vez haya menos interesados en cargos de responsabilidad pública, se identifiquen las raíces más profundas, técnicas y emocionales, que han llevado a estas ineficiencias. Me surge la duda de otros sectores donde el Estado requiere" capacidad de gestión como salud, justicia, EFE, etc.... ¿Se estarán incubando otros transantiagos ahí?
O nos jugamos a tener un Estado ágil y fuerte, no grande, y nos atrevemos a encarar este tipo de proyectos innovadores, o nos resignamos a tener un Estado débil, con capacidad de mantener un status quo y con poca capacidad de innovar. Una alternativa que a ningún gobierno, de ninguna orientación sirve
" No enfrentar la situación es decidir, sin tener conciencia de ello.







Entiendo el enfoque de Blas Tomic por su calidad de destacado ejecutivo del Sector Privado. De allí que él se explique el fracaso del Transantiago como la consecuencia de haber sido ejecutado por el Estado.
Creo que es debido a su condición, que omite considerar el hecho de que el Metro fue concebido, proyectado, construido e inaugurado por la "Direccción General de Metro y Vialidad Urbana Complementaria" del mismo MOPTT, compuesta en su totalidad en esos años, desde su Director General hasta el Portero, por funcionarios públicos con sueldos definidos en la EUR (Escala Unica de Remuneraciones).
Creo que fue también su condición de Ejecutivo del Sector Privado, la que le impidió revisar si las extensiones del Metro que están en construcción, ayudarían a resolver los problemas de saturación del Metro que tan certeramente anticipó en su "Minuta".
Raúl, por estas razones discrepo de tu sentencia final. Muy cierto es que "no enfrentar la situación es decidir", pero como en el caso del Transantiago y del Metro, con plena conciencia de ello.
Lo único que va quedando en claro en las Sesiones de la "Comisión Investigadora del Transantiago", es que todos los altos "servidores públicos" y técnicos involucrados, tuvieron el cuidado de hacer las cosas de manera tal, que no se pudiese deslindar ulteriores responsabilidades. Espero que quienes están aspirando a desempeñar la primera magistratura de la Nación, saquen las lecciones de las consecuencias políticas de estas prácticas que hoy están recayendo en Ricardo Lagos E. y en Michelle Bachelet J.
Gracias Teo
Creo que la palabra que uso al final "con plena conciencia de ello" se presta a confusión, creo que sería mejor decir "con plena conciencia y asumiendo la responsabilidad"
Y claramente cuando aludes a los creadores del Metro, apuntas acertadamente a un periodo donde en el MOP había capacidad de gestionar grandes proyectos, capacidad que se ha perdido y que es lo que las autoridades, inicialmente Carlos Hurtado, vieron cuando crearon el mecanismo de Concesiones para atraer personal calificado y con flexibilidad para actuar. Me parece que hoy Cortazar es lo que está haciendo, Etcheberry indica hoy que lamenta no haberlo hecho
-----------------
Raúl Herrera L
Hola Raúl:
El Ministro Cortázar continúa asesorándose con los "mejores consultores de la plaza", según fueron calificados por el Ministro de Hacienda Andrés Velasco, los consultores que colaboraron en el diseño el Transantiago.
La Dictadura le quitó al Metro la atribución para planificar su propio desarrollo y desarticuló toda la red de coordinación que se había logrado construir enn el MOP para ejecutar obras públicas urbanas.
Así continuó durante los 4 Gobiernos de la Concertación hasta nuestros días, sustituyéndolas por sin número de "Comisiones Coordinadoras" sin ningún responsable, tomando decisiones "por concenso", como afirmó hoy el Ex-Ministro Etcheberry. Al tenor de sus declaraciones entregadas hoy a la Comisión Investigadora del Transantiago, el Ex-Ministro Etcheberry aún no entiende de qué se trata el Transantiago ni lo que hizo ahí, por lo que deduzco que tampoco puede saber lo que dejó de hacer.
Acordémosnos que en la administración del Presidente Lagos se decidió construir la Línea 4 y concesionar la Circulación Américo Vespucio, con lo cual el actual Ministro no sabe cómo construir el tramo Oriente para completar el anillo (aparte de tener que gastar US$ 1.000 millones en ese tramo de 10 km.)
Nadie se preocupó de eso en su momento, ni nadie hoy se preocupa tampoco por las descoordinaciones actuales. ¿Se debe a la falta de flexibilidad, o a las "agendas personales"?
He llegado a la conclusión de que en los Estados de muchos paises del mundo existe un muy deficiente tratamiento de los riesgos que permanentemente se ciernen sobre sus gestiones, siendo como son vitales para el éxito de todas las variables que inciden en el progreso y la calidad de vida de los pueblos.
El riesgo es la contingencia de un daño y contingencia significa que el daño puede ocurrir en cualquier momento así como nunca y riesgos hay muchos y muy variados, así como los daños y su magnitud también lo son. Desgraciadamente pareciera que los seres humanos escondieramos la cabeza como el avestruz frente a las amenazas en cuestión, tal es así que muy rara vez nos ponemos a pensar en cuáles son los riesgos que corremos o que corre nuestra empresa o nuestra gestión ya sea frente a una empresa, un ministerio o la jefatura del Estado.
Como consecuencia de la actitud que antes retraté, todos somos grandes ignorantes de los riesgos, así que los que llegan a ocupar las más altas magistraturas del gobierno y el Estado también tienen esta grave deficiencia y esto, desgraciadamente se ve reflejado en sus respectivas gestiones. Cabe preguntarse ¿Los creadores del TranSantiago tomaron en consideración el riesgo de que Sonda fallara en su cometido y si es así que controles adoptaron?. A la luz de los hechos, pareciera que no tomaron en cuenta este riesgo y, consecuentemente, no idearon ningún control a su respecto.
Una acotación para meditar: todos los acontecimientos que nos causan daños, como los accidentes, la delincuencia, el calentamiento global, la contaminación, la guerra, etc. no son más que síntomas de la falla de los Estados, fallas administrativas, de sus respectivas gestiones y estas fallas se reproducen en practicamente todas las organizaciones, tanto públicas como privadas, así como en los hogares de cada uno de nosotros.
Importante me parec eel giro de esta conversación, efectivamente la capacidad de gestión del Estado ha sido destruida, por tanto se ha perdido, las personas que están ahí ya no son confiables, y las decisiones que toman los nuevos, puede que bien intencionadas, desconocen la magnitud del daño y toman decisiones rapidas, e ingenuas.
-----------------
Raúl Herrera L
Raúl:
Todos aquellos "servidores públicos" que se han "equivocado" y que se siguen "equivocando", han sido nombrados en sus cargos porque gozan de un bien ganado prestigio en otras funciones, y tienen al menos enseñanza univesitaria completa.
Pero si tuviesen que responder con su patriminio personal por los daños causados a la comunidad, creo que serían mucho más cautelosos y respetuosos de la experiencia ajena. Es más, creo que incluso no aceptarían desempeñar cargos públicos en aquellos ámbitos que no conocen.
La ingenuidad, la ceguera, la ignorancia, el miedo son todos factores que pesan.
Me gusta la solución que propones. le agregaría la misma solución que usan los privados, sueldos mucho mas elevados, pero pago por resultados, o responder por su patrimonio.
El no aceptar cargos en ámbitos que no conocen, no sirve, es muy inusual que las personas estén concientes de su ignorancia
Saludos-----------------
Raúl Herrera L
Sí, es inusual reconocer la propia ignorancia, especialmente cuando sus consecuencias reportan beneficios, pero sin ningún riesgo ni costo.
Respecto de los bajos sueldos, he llegado a pensar que a los grandes poderes económicos les conviene que los funcionarios públicos ganen poco, porque así son más dóciles y porque con su deficiente trabajo se garantiza que "el río se mantenga lo suficientemente revuelto". De esta manera me explico las famosas y reiteradas "equivocaciones y descoordinaciones" en el Sector Público.