Manuel Gross

Derechos laborales defendidos por la Iglesia

Derechos laborales defendidos por la Iglesia

La incapacidad de las elites políticas de entender y menos de enfrentar con sentido ético los cada vez más graves conflictos laborales, ha llevado a la Iglesia a tomar la defensa de los derechos de los trabajadores". Lo siguiente es una síntesis de la posición del presidente de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica:

El obispo Alejandro Goic se ha alineado con la tradición pastoral dialogante de la jerarquía católica chilena de los años 60 y 70 e incluso de los 80. Así, el atasco del conflicto de Codelco fue su oportunidad para intervenir en las negociaciones y criticar de paso los graves desajustes socioeconómicos que sufre el país y el tipo de desarrollo vigente. Declaró a un medio de comunicación: “Tal como la Iglesia intervino en momentos difíciles, cuando se violaba la dignidad humana, ahora queremos defender y valorar el derecho de los trabajadores”. Después de diecisiete años de gobiernos concertacionistas, el resultado es tan precario que la Iglesia Católica no sólo actúa ante un relevante conflicto laboral, sino que prácticamente es solicitada para que lo haga. Chile se encuentra, así, a la altura de algunas repúblicas de baja gobernabilidad que necesitan de operadores externos para resolver sus más esenciales problemas.

El artículo completo está publicado hoy martes 7 de agosto de 2007 en el diario electrónico El Mostrador y se muestra a continuación:

Cediendo las banderas a la Iglesia Católica

El Mostrador

"La crónica incapacidad de la Concertación, y del mundo político en general, para resolver en profundidad los conflictos sociales desde las propias instituciones, supone legar una pesada hipoteca a la construcción libre y republicana del futuro de Chile."

Buena movida de ficha la del obispo Alejandro Goic. Buen tanto que se ha anotado la Iglesia Católica. La intervención de su jerarquía para sacar de punto muerto un conflicto envenenado entre Codelco y los subcontratistas obtuvo un éxito rápido y aseado. Llámese el rol que desempeñó Goic el de facilitador, mediador, puente o aval, lo cierto es que ha puesto nuevamente a la institución eclesiástica católica en el centro de la plaza pública. Y esta vez de modo positivo.

El clero católico había suministrado en los últimos años algunas noticias no muy edificantes. El affaire de los curas pedófilos y su ocultamiento por parte de algunos prelados produjo irritación y desconfianza no sólo en las víctimas, sino en la ciudadanía en general. En estas circunstancias la elección del aperturista monseñor Goic para la presidencia de la Conferencia Episcopal, con la venia del cardenal Errázuriz, abrigaba un deliberado propósito apaciguador.

El obispo de Rancagua es el último eslabón de una ilustre generación de jerarcas opositores a la dictadura, con gran sensibilidad social. Después de haber salido de escena los viejos próceres batalladores, como Silva Henríquez, Santos, González, Contreras, Camus o Ariztía, el ala más conservadora ha estado dominando totalmente la Conferencia. Pero ante la crisis fue elegido como presidente un personaje como Goic, con talante idóneo para sanear la imagen de la Iglesia Católica severamente menoscabada por los escándalos.

Goic se ha alineado con la tradición pastoral dialogante de la jerarquía católica chilena de los años 60 y 70 e incluso de los 80. Ha bajado el perfil a las prédicas sobre el sexo y ha insistido más bien en las denuncias en torno a los problemas sociales. Así, el atasco del conflicto de Codelco fue su oportunidad para intervenir en las negociaciones y criticar de paso los graves desajustes socioeconómicos que sufre el país y el tipo de desarrollo vigente.

El prelado ha sugerido un paralelo que resulta bochornoso para las autoridades democráticas. Declaró a un medio de comunicación: “Tal como la Iglesia intervino en momentos difíciles, cuando se violaba la dignidad humana, ahora queremos defender y valorar el derecho de los trabajadores”.


Estas palabras ponen en entredicho el proyecto democrático de la transición en su dimensión social. Después de diecisiete años de gobiernos concertacionistas, el resultado es tan precario que la Iglesia Católica no sólo actúa ante un relevante conflicto laboral, sino que prácticamente es solicitada para que lo haga. Chile se encuentra, así, a la altura de algunas repúblicas de baja gobernabilidad que necesitan de operadores externos para resolver sus más esenciales problemas.

El orgullo chileno de que aquí las instituciones funcionan es desmentido largamente por los hechos, en capítulos tan básicos, por ejemplo, como el cumplimiento de las leyes laborales.

Pero lo más triste es que las críticas de la Conferencia Episcopal católica y del mismo Goic apuntan a temas muy obvios: la inequidad del reparto de la riqueza, los salarios mínimos que no son éticos, el trato laboral indigno. Todo un paquete inobjetable de problemas que son seguro semillero de futuros conflictos.

Es penoso que, ante este panorama, los restauradores de la democracia, los cultores de la doctrina social de la Iglesia Católica y los mismísimos socialistas se vayan dejando arrebatar las banderas y aparezcan sumergidos en evaluaciones autocomplacientes que buscan restar dramatismo a una situación que en poco tiempo puede resultar explosiva. Mientras tanto, la Iglesia Católica puede aparecer más representativa de ciertos sectores de la población que sus propios representantes electos.

No hay que olvidar un último aspecto, muy delicado: la Iglesia Católica cobra sus favores. Si en los 90, e incluso durante el gobierno de Lagos, se vivió en una especie de semiconfesionalismo vergonzante, fue el precio que impuso la jerarquía católica por su valiente defensa de los derechos humanos durante la dictadura.

La crónica incapacidad de la Concertación, y del mundo político en general, para resolver en profundidad los conflictos sociales desde las propias instituciones, supone legar una pesada hipoteca a la construcción libre y republicana del futuro de Chile.

El Mostrador
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Foto:
http://webcatolicodejavier.org/SanJoseObrero.jpg
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Juan Araya Díaz
dijo :


Una buena lección ha dado la Iglesia Católica a los poderes fácticos de este país. El tantas veces elogiado modelo económico de nuevo mostró sus pies de barro y deja al descubierto el contubernio entre los gobiernos de la Concertación y los grupos económicos.

A las palabras del obispo Goic se agrega la entrevista a Carlos Altamirano en La Tercera, en la que afirma que la administración de Ricardo Lagos fue el mejor gobierno que ha tenido la centroderecha en mucho tiempo. Por algo los empresarios le levantaron un altar y cruzan los dedos para que sea él, y no Sebastián Piñera, quien suceda Michelle Bachelet en el 2010.

Los empresarios entraron en pánico en el reciente conflicto de Codelco al comprobar que los subcontratistas lograron objetivos que marcan un camino para los millones de trabajadores que están en igual condición laboral. Una caja de pandora que puede ser una bomba de tiempo para la clase política y económica de este país.

07/08/2007 a las 21:59
angel pedroso
dijo :

 

REFLEXIONES DE FIDEL
Para los sordos que no quieren oír

Síntesis de lo que declaró la FAO el 16 de mayo del 2007 en Roma, sede central de la institución.

La producción mundial de cereales va camino de alcanzar en el 2007 un nivel récord. A pesar de eso, los suministros apenas alcanzarán a cubrir la creciente demanda impulsada por el desarrollo de la industria de los biocombustibles.

Los precios internacionales de la mayoría de los cereales han subido de forma significativa en 2006-07 y la previsión actual es que se mantengan altos en 2007-08, según el correspondiente informe "Perspectivas de cosechas y situación alimentaria". Se prevé que la factura por la importación de cereales en los países de bajos ingresos y déficit de alimentos se eleve a cerca del 25 por ciento en la actual temporada.

Está previsto que el rápido crecimiento de la demanda de etanol elaborado a partir de maíz eleve un 9 por ciento la utilización industrial de granos en 2007-08.

Las perspectivas para la cosecha mundial de trigo han bajado ligeramente desde la previsión elaborada en el informe de abril.

En el norte de África está previsto en el 2007 un acusado descenso de la producción de cereales, a causa de la sequía que ha afectado a Marruecos y que puede reducir a la mitad la producción de trigo del país magrebí.

En África meridional se espera una cosecha reducida por segundo año consecutivo. En Zimbabwe se prevé un fuerte aumento del precio del maíz, un alimento básico para millones de personas, a causa de la sequía.

Malawi contará con excedentes para la exportación tras una buena cosecha.

Un elevado número de campesinos vulnerables en Bolivia requieren ayuda de emergencia tras los daños en los cultivos y el ganado provocados por la sequía y las inundaciones en el 2007, que afectaron la campaña agrícola.

El rebrote de la violencia en Somalia meridional ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas, y puede reducir la superficie de tierras cultivadas.

Una previsión inicial y provisional de la FAO para la producción mundial de arroz en el 2007 apunta a una cosecha ligeramente superior con unos 422 millones de toneladas, que igualará el récord alcanzado en el 2005.

Excluyendo a China e India ―los principales productores― la suma de las cosechas de cereales de los restantes países descenderá.

Se reconoce por la FAO las consecuencias de producir combustible utilizando los alimentos como materia prima. Algo es algo.

Pero también es muy notable la noticia de que el Congreso de Estados Unidos determinó la sustitución en sus oficinas de 23 mil bombillos incandescentes por bombillos fluorescentes. Se afirma que familias norteamericanas por iniciativa propia decidieron cambiar 37 millones de bombillos incandescentes por fluorescentes. En unos pocos meses los 37 millones de bombillos cambiados ahorrarán el gasto equivalente en gasolina de 260 mil automóviles. Calculen el ahorro en combustible cuando sean sustituidos miles de millones de bombillos incandescentes.

Hago un paréntesis para abordar un tema que tiene que ver con mi persona, y les pido excusas.

Los cables hablan de una operación. A mis compatriotas no les agradaba que yo explicara en más de una ocasión que la recuperación no estaba exenta de riesgos. En general, hablaban de una fecha en la que aparecería públicamente y vestido con mi uniforme verde olivo de siempre. Pues bien, no fue una sola operación sino varias. Inicialmente no hubo éxito, y esto incidió en la prolongada recuperación.

Dependí durante muchos meses de venas tomadas y catéteres por los cuales recibía una parte importante de los alimentos, y no deseaba desagradables desengaños para nuestro pueblo. Hoy recibo por vía oral todo lo que requiere mi recuperación. Ningún peligro es mayor que los relacionados con la edad y una salud de la cual abusé en los tiempos azarosos que me correspondió vivir. Hago por ahora lo que debo hacer, especialmente reflexionar y escribir sobre cuestiones a mi juicio de cierta importancia y trascendencia. Tengo mucho material pendiente. Para filmes y fotos que requieren recortarme constantemente el cabello, la barba, el bigote, y acicalarme todos los días, no tengo ahora tiempo. Tales presentaciones, además, multiplican las solicitudes de entrevistas. Les digo a todos simplemente que he ido mejorando y mantengo un peso estable, alrededor de los 80 kilogramos.

Trato de que las reflexiones sean más breves para no robar espacio a la prensa escrita ni a los noticieros de la televisión. Todo el resto del tiempo lo empleo en leer, recibir información, conversar telefónicamente con numerosos compañeros y realizar los ejercicios de rehabilitación pertinentes. No puedo decir y criticar todo lo que conozco, porque de ese modo serían imposibles las relaciones humanas e internacionales, de las cuales nuestro país no puede prescindir. Pero seré fiel a la divisa de no escribir nunca una mentira.

Fidel Castro Ruz

23 de mayo del 2007

07/08/2007 a las 23:55
Cristian Olivares
dijo :


Primero quiero comentar que la Iglesia Católica siempre ha estado junto a los más necesitados, aún cuando algunos integrantes de ella cometan errores -ya que no se debe olvidar que siguen siendo personas, y es, tal como mencionan ustedes, un actor fundamental en la lucha frente a la inmensa desigualdad social existente en Chile.

Lo segundo, y último, que quería mencionar es que a los gobernantes les falta empatía para con los pobres, es impensable que una familia chilena pueda vivir con un miserable sueldo mínimo, es el único índice que no avanza con la economía, y en las condiciones laborales en que se desenvuelven gran parte de ellos. Si bien, existen muchos chilenos que han mejorado su calidad de vida o que, como yo y, creo, que muchos de los que participamos en este movimiento, hemos tenido buenas experiencias laborales, es fundamental velar por el bienestar de TODOS los Chilenos.

08/08/2007 a las 6:28
angel pedroso
dijo :

 

MAS DE 120 AÑOS QUE YA SE DIJO por el pontífice León XIII en la Rerum Novarum.

 

 

ESTO ES LO QUIE HOY SE OLVIDA

 

24. Pero también ha de tenerse presente, punto que atañe más profundamente a la cuestión, que la naturaleza única de la sociedad es común a los de arriba y a los de abajo. Los proletarios, sin duda alguna, son por naturaleza tan ciudadanos como los ricos, es decir, partes verdaderas y vivientes que, a través de la familia, integran el cuerpo de la nación, sin añadir que en toda nación son inmensa mayoría. Por consiguiente, siendo absurdo en grado sumo atender a una parte de los ciudadanos y abandonar a la otra, se sigue que los desvelos públicos han de prestar los debidos cuidados a la salvación y al bienestar de la clase proletaria; y si tal no hace, violará la justicia, que manda dar a cada uno lo que es suyo. Sobre lo cual escribe sabiamente Santo Tomás: «Así como la parte y el todo son, en cierto modo, la misma cosa, así lo que es del todo, en cierto modo, lo es de la parte»(21). De ahí que entre los deberes, ni pocos ni leves, de los gobernantes que velan por el bien del pueblo, se destaca entre los primeros el de defender por igual a todas las clases sociales, observando inviolablemente la justicia llamada distributiva.

 

 

 

ESTE ES EL CRIMEN ACTUAL

 

31. Por lo que respecta a la tutela de los bienes del cuerpo y externos, lo primero que se ha de hacer es librar a los pobres obreros de la crueldad de los ambiciosos, que abusan de las personas sin moderación, como si fueran cosas para su medro personal. O sea, que ni la justicia ni la humanidad toleran la exigencia de un rendimiento tal, que el espíritu se embote por el exceso de trabajo y al mismo tiempo el cuerpo se rinda a la fatiga. Como todo en la naturaleza del hombre, su eficiencia se halla circunscrita a determinados límites, más allá de los cuales no se puede pasar. Cierto que se agudiza con el ejercicio y la práctica, pero siempre a condición de que el trabajo se interrumpa de cuando en cuando y se dé lugar al descanso.

 

 

 

ESTE ES EL CASTIGO.

 

Cierto es que para establecer la medida del salario con justicia hay que considerar muchas razones; pero, generalmente, tengan presente los ricos y los patronos que oprimir para su lucro a los necesitados y a los desvalidos y buscar su ganancia en la pobreza ajena no lo permiten ni las leyes divinas ni las humanas. Y defraudar a alguien en el salario debido es un gran crimen, que llama a voces las iras vengadoras del cielo. «He aquí que el salario de los obreros... que fue defraudado por vosotras, clama; y el clamor de ellos ha llegado a los oídos del Dios de los ejércitos»(4).

 

 

 

07/08/2007 a las 23:39
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