Raúl Herrera Labarca

Lo central de la ética, la convivencia que queremos. Por un trato ético

etica2.jpgLa conversación de ética y salarios me confunde, en" un post anterior intenté clarificarme, me da la impresión que confundimos dominios en las conversaciones y eso nos genera la confusión. La ética tiene que ver a mi juicio con la forma como nos relacionamos, no con diferenciar el bien del mal como valores absolutos, y en cambio el salario tiene que ver con la productividad y las relaciones de mercado.

Y tal como ocurre en muchos aspectos, ambos dominios se modulan entre sí, cambios en la productividad afectan la ética, y cambios en nuestras formas de convivencia afectan la productividad, pero no podemos confundir ambos dominios.

Y me ha sorprendido gratamente la fuerza que ha tenido el llamado ético, eso habla bien de nosotros como país, lo veo como un" gran avance, positivo, en nuestro desarrollo. Izquierda y derechas están unidas en torno a este llamado de la iglesia, a conversar de la ética, de las prácticas de convivencia que queremos tener.

Es cierto que el obispo habló de salario ético, pero creo que el tema central, el que nos duele y nos une es el ético, y si lo miramos así, creo que podemos encontrar formas de avanzar en este llamado que se nos hace. Si nos quedamos en la conversación del salario, posiblemente nuestra ética de convivencia sufra, y nos llenemos de descalificaciones. Los comentarios a mi post" anterior publicados en Atina, los veo en esa dirección.

Y creo que si estamos de acuerdo en que el tema de fondo es ético, podemos encontrar otras formas de llevarlo adelante, y en conversaciones con amigos sobre este punto, surgió que podemos empezar por algo más simple y al alcance de todos, el trato ético.

Y este trato ético, si está disponible para todos, y en todas nuestras relaciones, en las relaciones familiares y sociales, en las relaciones entre la Presidente y sus ministros, (en este gobierno y anteriores), entre y al interior de los partidos políticos, y especialmente al interior de las organizaciones, incluyendo en ellas las empresas.

Por mi ámbito de acción, las empresas son el campo de mi observación, grandes y pequeñas, y ahí veo un campo de acción que prácticamente no tiene límites. El maltrato verbal, conversaciones tóxicas, están ampliamente generalizadas, lo están entre los directivos, y como cultura del ejemplo, se difunden y amplían por toda la organización. El autoritarismo, la descalificación, son conductas que abundan, conllevan el creerme superior, y a veces toma la forma de paternalismo, que bajo un manto de bondad, también impide el desarrollo de las personas.

Y la ventaja de poner énfasis en el trato ético, es que podemos influenciar en él desde" cualquier posición que estemos, ya sea como jefe, como colega, o como subordinado, es sólo estar atento a nuestras conversaciones, cuales estimulamos y en cuales no enganchamos.

Y desde ahí, la ética puede modular la productividad, si un empresario no puede pagar mas por las limitaciones de su empresa, puede apoyar a su trabajador para que se desarrolle y busque otra opción. Si un trabajador no está contento con lo que gana, puede buscar la forma de desarrollar habilidades, no sólo a través de la capacitación formal, que lo conviertan en una persona mas productiva. En un post anterior me referí a la experiencia de Matsushita, sin duda, una gran lección de ética de parte de un empresario

 

Cuidar" la ética de nuestro trato, una posibilidad disponible para todos

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