¿QUÉ PASA CON EL SUELDO DE CHILE?
Mientras nuestro país va saliendo de una la crisis económica mundial más grande de los últimos 60 años, permanentemente se va midiendo su avance en función de la disminución de la cesantía, la que naturalmente afecta dolorosamente a miles de familias.
En estas condiciones muchos trabajadores deben hacer milagros para alimentar y mantener a los suyos. Sin embargo por otra parte la Minera Escondida entregará $14 millones a cada trabajador por término de conflicto, situación que viene a reproducir lo entregado en Chuquicamata el año pasado a sus trabajadores también por el mismo fin.
Más allá de los cerca de 40 mil millones de pesos que significa como costo para la empresa, vale la pena evaluar si es ético para el país que se den estas tremendas inequidades en los ingresos de los trabajadores.
Importante es señalar que estos ingresos no están determinados por la generación de nuevos bienes con un valor agregado, conocimiento o innovación, sino por la extracción de un mineral que en última instancia pertenece a todos los chilenos.
Pensemos que con esta gran cantidad de recursos se podría financiar la subvención mensual de 1.100.000 niños de enseñanza básica o 915.000 de enseñanza media. Se podrían mejorar varios hospitales en el país e incluso se podría levantar un hospital base.
Si por una parte, se pide al mundo empresarial que se cancele un sueldo ético, el que se acepten estos bonos tampoco es ético. De alguna manera estamos generando una discriminación odiosa que nadie controla ni regula. Para la realidad de nuestro país el que existan estos bonos, sin considerar los altísimos sueldos que reciben en general los trabajadores del sector minero, es una forma más de generar una gran brecha en el mundo laboral.
No parece que quienes produzcan el llamado “sueldo de chile” deban consumirse también el sueldo de miles de chilenos con sus excesivos y desmedidos ingresos, con ello se limite al país de una relación salarial más equitativa o de generar un mejor bienestar para la mayoría de la población.
Lamentablemente en este ámbito no hay diferencias entre el mundo público y el privado, salvo que en estos últimos todos estos ingresos los pueden generar como gastos y así disminuir la rentabilidad sobre la que se aplican sus impuestos.
Pero en definitiva lo más grave es que no existe una real consciencia de que cada peso que ganan excesivamente estos trabajadores, de una u otra manera se la están sacando a los ingresos de todo el país. O dicho de otra manera se están quedando con parte del sueldo de chile. ¿Por qué en esta etapa electoral ninguno de los candidatos se refiere a este tema? ¿Por qué tampoco hay opinión sobre qué harán con la falta de productividad de los trabajadores de CODELCO que es también otra forma de expropiación del sueldo de Chile?.
Patricio Young M






