JULIO FUENTES CHAVARRIGA

¿La obediencia y la disciplina en las FF.AA, es hoy la herramienta más importante para la guerra.?

Es para mí un acto de supremo atrevimiento, intentar hacer un comentario como el que haré, considerando mi posición de observador comprometido con la defensa de mi país. Soy un Suboficial retirado del Ejército, desde el año 1992 después de haber sido miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército

      Cabe  señalar que durante los años que serví en tres oportunidades participé en operaciones de carácter político estratégico y político militar. La primera oportunidad fue el 11 de Septiembre de 1973, con los resultados ya conocidos de carácter general y con trascendentes consecuencias futuras para toda mi familia y para mí en lo particular. En esa oportunidad obedecí sin reflexionar las órdenes de mis superiores, junto a miles de mis compañeros fuimos en una misión o proyecto político militar, no teniendo otra opción o estando obligado.

       En Abril de 1974, nuevamente fui parte del personal que se movilizó hacia el norte  

 con la finalidad de ser parte de la tropa que debía enfrentar a Perú, cuando en esa oportunidad -como ahora- El presidente de esa época General Velasco Alvarado , tuvo la intención de crear una situación de conflicto, aprovechando que nuestro país estaba empleado en mantener orden y la administración política interna. Debo señalar que no alcancé a ser destinado a Arica, por problemas familiares muy extremos y el alto mando tuvo la gracia de entender mi petición, supo que mi pequeña familia de ese entonces se vería muy afectada.

        El 20 de Julio de 1978, nuevamente y ahora por el conflicto con Argentina, el mando ordena y dispone misiones en el límite fronterizo con el vecino país y me corresponde permanecer en la zona de seguridad cumpliendo misiones de inteligencia entre Curicó e Icalma, mientras gran parte de mis compañeros debieron ser movilizados a la zona austral y permanecer allí varios años, con el sacrificio que significó para su familias.

         Cabe hacer presente que en ningunas de estas misiones de las que cito , tanto yo como mis compañeros , tuvimos otra opción además de obedecer , prácticamente fuimos obligados por las leyes y reglamentos que el gobierno a través del estado, creyó legítimo ejercer. Todo se debió a que las FF.AA o el  Ejército en mi caso tenía ya asegurada una respuesta disciplinada de su tropa.

        Puedo hacer notar que desde el año 1972 (03 de Enero a 26 de Febrero) - por ejemplo- personalmente experimenté el condicionamiento extremo a que fue sometido el personal que deseaba ingresar a la Escuela de Suboficiales del Ejército. En esas fechas se llevaron a efecto Cursos de Condicionamiento para Alumnos en cinco centros de instrucción divisionarios, ( Iquique, La Serena, Santiago, Los Angeles y Puerto Montt), en mi caso me correspondió Los Angeles. Curiosamente puedo confirmar que la mayoría de la tropa que actuó en Santiago el 11 de Sep. 1973, fueron de ese Curso de Condicionamiento ya citado, y que el 11-sep., eran alumnos del Comando de Institutos Militares, con dos años de preparación militar especializada.

       Con los años  he aprendido que para que las tropas cumplan las instrucciones de sus superiores, en todas las circunstancias, se requiere de mucha preparación. Lo anterior si se logra es mérito de los formadores – Oficiales instructores-  y suboficiales ejecutores.

      Para que las órdenes sean cumplidas sin vacilaciones, es necesario un proceso de  condicionamiento en que la voluntad del mando equivale a una descarga eléctrica, que activa neuronas precisas y latentes  provocando un flash en  procesos neurológicos en el momento oportuno para el mando. Lo anterior se consigue con diversos métodos  entre los cuales destacan innumerables ejercicios, marchas, tareas diversas y castigos ante las menores faltas, exigencias y esfuerzos extremos, que a la larga debilitan el natural instinto de supervivencia y hacen que el soldado sea conducido a las zonas de matanzas atentando contra el más elemental sentido de preservación.

      Si lo anterior es la intención estratégica de la instrucción y preparación en las Fuerzas Armadas, será objetivo conseguido por los encargados de hacerlo. Cabe hacer presente que se podría dar la oportunidad que un mando,  se apodere de la tropa y que no la emplee en beneficio de la nación, sino para los intereses ideológicos o particulares del mando.

      Un condicionamiento eficaz para el mando será conseguir que su tropa exponga su integridad física y que cada uno de sus componentes delegue en los mandos todo juicio y confianza sobre que conviene hacer ante circunstancias extremas (ejemplo Tragedia Antuco). Lo principal que el formador o el mando debe conseguir es el miedo de sus subalternos, miedo a perder la carrera, a ser sancionado y a ser mal evaluado. El miedo a los mandos es una motivación decisiva en el pleno acatamiento.

      El principio de obediencia puedes ser resumido de la siguiente manera “Un general dirá, mis soldados combatirán bien porque tienen más miedo a mis oficiales, que al enemigo”. Esto debe ser observado con mucha atención, el miedo y la supervivencia son inherentes a la condición humana y la forma en la que fuimos formados en aquellas oportunidades, superan lo normal y alcanzan lo extremo. Es más mi abuelo me decía que  antes era peor… En esa época entregamos nuestras almas  o nuestros jefes consiguieron lo que buscaban. ¿Sr. Lector tiene Usted experiencias reales concretas sobre este tipo de hechos naturales que condicionan la conducta? ¿Cumplió con SMO, al menos?. Mi pregunta se basa en el sentido de que Usted desee comentar en este blog, lo haga desde una mirada de la experiencia.?

   Volvamos al pasado,  ¿Que buscaban los mandos ¿ deshumanizar al enemigo, habituarnos a la crueldad, obediencia irreflexiva, impunidad, y darnos algunos estímulos, ( medallas, promociones, estatus). Todo esto se ha usado en toda militancia. Lo diferente es que la jurisdiccionalidad humanitaria hoy es muy diferente a la de ayer.

       Existe un concepto de obediencia debida, cuya experiencia en Argentina en los años ochenta cobró gran connotación al momento de ser juzgados los militares responsables de crímenes durante la dictadura militar (30.000 muertos). Dichos militares optaron por una línea defensa que remitía toda la responsabilidad a la cúpula castrense[1].

       Al respecto creo que en nuestro país las cosas no se han dado ni de una forma u otra , ya que si bien es cierto nuestros mandos no han respondido consecuentemente, en los caso que investigan los tribunales de justicia con respecto a los secuestro permanentes y eliminación de civiles durante el período del gobierno militar, mandos que instruyeron y capacitaron a sus subordinados bajo una disciplina prusiana. Por otro lado los tribunales de justicia estimulan la rebelión, ya que no existen modificaciones en el código de justicia militar y en los reglamentos de disciplina. Lo anterior fue una de las debilidades  que llevó a que se produjera la Tragedia Antuco, no hubo ningún oficial o grupo de oficiales o suboficiales que, estando capacitados para observar el escenario como amenazante, fuera capaz de oponerse al cumplimiento de una orden mal dada. Pero si han sido condenados algunos suboficiales que cumplieron órdenes de sus mandos y cometieron crímenes ya sea en calidad de cómplices o por acción directa, durante el gobierno militar y bajo un tiempo y ámbito jurídico muy especial y más exigente.

        Bueno ya ensayamos la obediencia, ahora hablaremos de la disciplina reflexiva. ¡Increíble!, se debe experimentar un rotundo fracaso para aprender, los alemanes siendo ellos un pueblo que han dejado un hito en la conciencia de la humanidad en lo que a disciplina se refiere, aprendieron la lección, hoy no los vemos en el proceso de nazificación, hoy sus FF.AA., lucharán por la nación alemana no por un dictador, se observa cuando no han aumentado su compromiso de contingente en Afganistán. Y podemos observar como hoy se  valora la figura del Coronel Clauss von Stauffenberg, quién atentara contra Hitler  el 20 de Julio de 1944, que de no haber  fallado, los escenarios siguientes habrían contribuido a disminuir las grandes pérdidas de vidas de soldados alemanes y civiles durante la ocupación de Berlín  en el avance a Rusia.

        Estoy de acuerdo que la obediencia es vital para el mando militar, pero hay valores más importantes y por ello la constitución alemana hoy contempla el derecho a rebelarse. Quién lo iba a imaginar un soldado cuya tradición disciplinaria de origen prusiano, hoy con la posibilidad de cuestionar una orden de un superior y en caso extremo exigir que sea dada por escrito, para dejar en claro  su oposición.

         Sr. Lector como Usted puede observar he tratado sólo lo referente a los medios humanos, por ser lo más importante y además por intentar vincular este artículo al punto (iii) de Guillermo Pattillo, Coordinador Comisión Defensa Grupos Tantauco,  con el fin de adecuar la carrera militar a los cambios que ha tenido la sociedad y a las necesidades de las instituciones armadas, sin lesionar, evidentemente, los legítimos derechos adquiridos ni las aspiraciones de sus integrantes.  

Mi intención es conseguir que Usted preste atención a lo siguiente:

-          La disciplina prusiana que aún se emplea en los cuarteles de nuestros regimientos durante los Ejercicios de escuela, no es la más óptima para formar soldados profesionales de hoy.

-          Esos ejércitos prusianos dinásticos se caracterizaban por estar constituidos por una masa de soldados rasos de leva voluntaria, en su mayoría analfabetos, bajo la estrecha dirección de un cuerpo de suboficiales veteranos, a menudo tan poco ilustrados como la tropa, y conducidos por un cuerpo de oficiales provenientes de la nobleza terrateniente y cortesana cuyo código de honor suplía en alguna medida su ignorancia en las técnicas de su oficio.

 -   Las condiciones del campo de batalla de la época, imponían tácticas donde primaban rígidas formaciones de infantería agrupadas en bloques de batallón, donde los soldados se ordenaban en filas cerradas casi codo con codo y sostenidas por los elementos más veteranos entre la tropa.

-   La dispersión en el campo de batalla estaba limitada por la falta de caminos adecuados, el alcance y cadencia de fuego de las armas y la escasa habilidad del soldado para actuar en forma independiente.

-     Por otro lado, la lealtad de los soldados estaba en directa relación con la regularidad de su paga, la comodidad de sus barracas y cuarteles, y la estricta disciplina impuesta por sus suboficiales, para quienes los latigazos y golpes eran medidas comunes de castigo. En ese contexto se desarrolló el Ejército prusiano del siglo XVIII.

-  Federico Primero estaba convencido que un ejército férreamente disciplinado, formado por soldados maquinalmente habituados a efectuar maniobras y obedecer órdenes de manera instantánea, podía lograr una enorme ventaja en un campo de batalla tan dependiente de la concentración del fuego de fusilería y los rápidos cambios de frente en bloque de batallón. Es así como los técnicos militares del reino se avocaron a la tarea de crear movimientos de orden cerrado que aseguraran la mayor precisión y rapidez en las maniobras de las formaciones de infantería y caballería de tal forma de lograr la tan buscada movilidad táctica del ejército en campo abierto.

- De esta forma, Federico el Grande incorporó los postulados de la filosofía del Estado Absoluto a la rígida disciplina de orden cerrado de su padre, borrando todo rastro de acción individual e iniciativa de las filas de su Ejército,  transformándolo así en una auténtica máquina de guerra que respondía en forma instantánea y precisa a sus órdenes. En este escenario los oficiales subalternos y soldados debían ejecutar y no razonar, debiendo fundir todo rastro de personalidad individual en la imagen colectiva del Regimiento.

- En nuestras Fuerzas Armadas, el General Don Emilio Sotomayor y el Almirante Don Patricio Lynch dieron los primeros pasos para facilitar la venida de un grupo de instructores militares desde Alemania en1882 . Es así como se originó la contratación del capitán de artillería Emile Korner Henze, en agosto de 1885, pronto logró ser el subdirector de la Escuela Militar y con los primeros egresados de la escuela  Korner y después del paréntesis de la Revolución de 1891,  inició la reforma del Ejército de Chile, acomodando todos sus Reglamentos, uniformes, ceremonial e instrucción al modelo alemán del ejército de Von Moltke. Como podemos observar que hace más de 127 años que la disciplina prusiana hizo su arribo producto del impacto de la guerra franco pruciana haría trascender todas las fronteras de Europa y suscitar la admiración e inquietud en todos los rincones del mundo. Todas las naciones quisieron adaptar sus ejércitos al modelo prusiano.

-     La modernización de nuestras fuerzas fue notable, incorporándose toda la instrucción básica de orden cerrado como la conocemos hoy, además de los más recientes métodos de instrucción de tiro, técnicas de artillería de campaña y servicio de exploración para la caballería. Sin embargo cabe hacer notar que se dedicaba la mayor parte del tiempo a la instrucción doctrinal de cuartel, con complejas evoluciones de orden cerrado, manejo de fusil y revistas de equipo, todo ello tendiente a anular la personalidad individual y fundirla en la imagen abtrasta y férreamente disciplinada del Regimiento, el Ejército y el estado.

- El adelanto tecnológico que se puso a prueba durante la en la I Guerra mundial, sobrepasó toda práctica e instrucción de cuartel, y la disciplina férrea que había  sido la herramienta eficaz y que garantizaba el éxito en la guerra fue a partir de allí a ser cuestionada.

-  Es así como podemos apreciar que los esquemas militares de la era de Von Moltke con que arribaron a Chile los instructores alemanes de la misión militar del Capitán Korner, cayeron bajo el fango de las trincheras de la I Guerra Mundial, siendo reemplazados por una escuela diametralmente diferente, que enterró para siempre las rígidas formas del ceremonial militar prusiano para basar sus patrones de eficiencia en la iniciativa, voluntad y sentido de trabajo en equipo de sus tropas en combate.

-  Durante el gobierno militar la gran mayoría vio dificultado su evolución Individual, debido al empleo inadecuado del instrumento militar , esto provocó su depreciación consiguiente, la obligada y continua pérdida de una vida familiar regular, -nunca plena-, y la imposibilidad de cumplir con los cursos de requisitos y menos poder asistir a Universidades o institutos profesionales.

-     Esta disciplina al fin  podrá servir de atenuantes para mis compañeros que se encuentran procesados o los que pronto se verán afectados por delitos contra los Derechos Humanos.  Mis compañeros además de participar en calidad de miembro de las FF.AA. y como agente del estado, estando obligado  reglamentariamente y bajo la legislación militar  durante el gobierno de las FF.AA y Carabineros, simultáneamente  también pudo servir  para disuadir a Perú y Argentina oportunamente. Espero se evalúe.

-  Hoy las Escuelas Matrices producen oficiales con Licenciatura en Armas con grado académico y Suboficiales como Técnicos de Nivel Superior sin grado académico.

-  Hoy las Escuelas Matrices producen oficiales con Licenciatura en Armas con grado académico y Suboficiales como Técnicos de Nivel Superior sin grado académico.

En conclusión  y para no extender más este artículo, creo que la influencia y la tradición prusiana en nuestras fuerzas armadas, debe ser analizada cuidadosamente para ver si ofrece fortalezas capaces de mantenerse de la misma forma como hasta hoy se mantiene. Tal vez sería preciso y oportuno definir dos aspectos, el primero reconocer que los meritos ganados de los suboficiales en cuanto a su disciplina y creciente desarrollo interior alcanzado individualmente, con las dificultades que le impone el sistema de educación actual, que al no salir de las escuelas matrices con grado académico tiene una barrera de entrada a un mundo más competitivo como profesional en las materias y disciplinas que si calzan con su curriculum.  Y por otra que hoy el militar de grados subalternos está inserto en la era tecnológica de igual a igual a cualquier profesional o técnico civil  y no veo la causa por lo que no se extiende este derecho a quienes desean ser parte de unas FF.AA. profesionales, que signifique un avance real de recursos humanos operando altas tecnologías, informática, electrónica y optrónica.

         Estimado lector , sería un gran acierto que Sebastian Piñera diera señales positivas  sobre esta situación de la educación de los suboficiales, le aseguro que 100.000 suboficiales en retiro estaría muy felices de ser considerados, ya que la mayoría tiene hijos en las escuelas matrices, otros ya han egresado, y muchos ciudadanos chilenos querrán ingresar a las escuelas y poder estudiar en las noches un post grado en las disciplinas afines a su carreras de técnicos.

         El suscrito ha tenido que valerse de un sacrificio enorme para conseguir estudiar durante las noches – muchos años - para conseguir un pregrado y poder alcanzar por fin un MASTER BUSINESS INTELLIGENCE… USARSA , Small-Unit Tactical Leader Course, Diplomado en Inteligencia Económica y Estrategias para empresas, Diplomado en Estudios Holisticos , Especialista en Inteligencia Militar,  Inteligencia económica  ATELIS (ESCEM)



[1] Raúl Sohr ,El mundo y sus guerras pag. 282

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Vinicio Contreras B.
dijo :

Abordas muchos temas,   todos ellos interesantes en si mismos,  y por su importancia cada uno de ellos da para un post diferente.  

 

La responsabilidad de los mandos en situaciones de derechos humanos.

La profesionalización del personal militar.

La evolución y afianzamiento del orden de batalla en el ejercito alemán hasta la primera guerra mundial,   muy bien resumido y graficado.  Y su posterior caída con las nuevas armas del siglo XX.

El cuestionamiento del método prusiano y su forma de entender y aplicar la disciplina,   esto es lo mas “atrevido” y necesario de decirse.

 

Es bastante lo que mencionas en este post,  y reflexionando sobre estos temas,   me viene a la memoria la máxima del Mariscal Rommel,  “movilidad y potencia de fuego”,   tal vez,  Rommel cuando lo planteo tenía en mente algo mas conceptual que lo meramente táctico.

 

 Recibe mis saludos,

 Vinicio.

09/11/2009 a las 13:47
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