
Todo es silencio en el edificio, la encuesta CEP está en la TV, en la radio y en las pantallas de los computadores. Es cómico, todos esperan un cambio maravilloso en los números, como si la opinión de sus compatriotas fuese objeto de un conjuro mágico, o que nuestros candidatos puedan, como el flautista de los cuentos, llenarnos con música y hacernos perder la voluntad.
Mi amigo, el "Llorón" ve que su ñato candidato ha bajado unos puntos:
- Esta encuesta es una manipulación – dice – una trampa creada por los poderosos de siempre.
- Ah, curioso, yo pensé que ustedes eran los poderosos de siempre.
- Usted no sabe nada de la vida Simonsio.
- Ah, pero sí sé de números, y el ñato con cara de "frankenstein" va perdiendo.
Como todo mal perdedor, mi lindo amigo se retira indignado, haciendo gala de su bien puesto apodo, picado como un misionero en la selva.
No sé, sé que las encuestas son necesarias, para dar una idea y todo eso. ¿Será necesario tanto sufrir por ellas? Digo yo.
Hora de salir a la calle. Y en todos lados numeritos más y menos, todos contentos, o todos enojados, no hay espacio para la tranquilidad. Chicos y chicas, yo sí estoy en calma, miren:
Sebastián tiene un porcentaje de apoyo del 36 %, bajó un pelín, es verdad, pero el ñato maleducado tiene un 26%; ME- O un 19 %; y el tatita Arrate un 5%. Lo que sorprende es la manga de perejiles que no están ni al lado, un 14%... igual, debo decir, que lo entiendo. Con tanto mentiroso ahí afuera, que uno se va poniendo descreído.
La verdad es que Gomilalo se está portando tan mal que es normal que baje, o sea si yo me pongo a escupir en el suelo del edificio, alguien me tiene que retar. Ese caradepalo cree que la gente no le va a cobrar sus tonteras. Sólo espero que el tatita Arrate no se pase al lado oscuro de la fuerza.
Pero aún así, tranquilos a todos los que los nervios se los comen, la cosa está tan clara como siempre. Dejen de pescar números antes de las elecciones, vean como está el país hoy:
- Profesores en Huelga.
- Empleados Públicos en Paro.
- La educación pendiente del SIMCE, y sin profes para tomarlo...
O sea, caballeros, a todos vosotros, los encuestologos les recomiendo una cosa: ponerse a trabajar, es duro, pero se puede.



















Jajajajaja ...
entretenido el punto de vista.
Patty