La crisis energética que se avecina, por la baja en la producción petrolera o porque los países productores se niegan a aceptar las condiciones de los países consumidores, pretende ser frenada o al menos amainada con la producción masiva de combustible alternativo a partir de cultivos que reemplacen al combustible fósil. La demanda (¡dentro de la bendita ley del mercado!) por terrenos cultivables va en aumento y la oferta de los mismos esta muy por debajo de cubrir las necesidades de la creciente industria del bio-combustible. Para dar cabida a la necesidad de cultivos para la producción de etanol que la industria automotriz requiere, los pulmones del mundo deben ser sacrificados. En lo sucesivo el planeta deberá aguantar la respiración o respirar a medias, para dar paso a las exigencias de la demanda de etanol por la industria y el creciente parque automotriz. Indonesia, Brasil, El Congo y otros países están siendo victimas del negocio del etanol. Los bosques nativos de estas regiones están siendo sacrificados para crear espacios fértiles para el cultivo de granos energéticos que reemplacen al petróleo. La forma de despejar los terrenos de sus bosques es muy dañina para el cada vez mas demoledor calentamiento global y el cambio climático; los bosques son quemados a un ritmo tan acelerado que el daño producido por los incendios provocados por el hombre, son equivalente al transporte diario por vía aérea de 8 millones de personas desde Londres a Nueva York en gases con efecto invernadero. El humo es visto en imágenes tomadas por satélites y las cifras acusan recibo de que 200 000 km2 de bosques, casi la mitad de la superficie de un país como Suecia, desaparecen del mapa cada año.
Indonesia, ha pasado a convertirse en el tercer país más contaminante del mundo en dióxido de carbono, seguido muy de cerca por Brasil. Ninguno de esos países tiene un consumo energético o sistemas de transporte a la altura de la Unión Europea, Rusia o India, sin embargo, el denominador común para situarse en ese ranking es la tala y la quema del bosque nativo tropical. La eliminación de gases a la atmósfera por efectos de la quema de bosques, supera el nivel de gases eliminados por la industria y el transporte. Los dos últimos responden cada uno por el 14 % de la producción total de gases, mientras que la destrucción del bosque por incendios es responsable del 25 %, siendo superado solamente por el sector de la industria energética que se responsabiliza por el 30 %. Esto significa que anualmente por efecto de la quema de bosques, 2 000 millones de toneladas de CO2 van dar a la atmósfera. Durante los próximos 4 años, la destrucción y quema de bosques, va ha bombear a los cielos del planeta tanto CO2 como el que se habrá liberado por el transporte aéreo hasta ahora mas el que se liberara hasta el año 2025. El contrasentido de esta estrategia energética está dada en que, las políticas responsables de esta catástrofe, no han considerado que los bosques ofrecen la mejor, más inmediata y más económica solución a la amenaza del cambio climático.
La tala de bosques no fue incluida en el tratado de Kyoto sobre energías renovables y cambios climáticos en 1997. El sector tampoco es tocado por los convenios internacionales de protección a la bio-diversidad y el desarrollo sostenido. La necesidad de combustible de los países industrializados no deja espacios para que los países pobres, del tercer mundo o en vías de desarrollo puedan conservar su foresta. La política de poner la carreta delante de los bueyes esta dominando y a este ritmo, si se siguen eliminando los bosques habremos perdido la batalla contra el cambio climático, se habrá dañado irreversiblemente la biodiversidad vegetal y animal y en el corto plazo, la sobre explotación de las tierras habrá ocasionado erosión irreparable.
Otro efecto de esta política es que, la producción de alimentos para fabricar etanol, esta provocando el aumento del hambre en el mundo por falta de granos para llenar los estómagos de las personas que tienen como base alimenticia estos cereales energéticos.
¡No es difícil entonces adivinar que, la cuenta para financiar el bienestar del mundo desarrollado nuevamente la pagaran los pobrecitos, comiendo menos y viviendo a medias!
Jorge






















la media foto
amigo. He visto de niño como pasó eso con pinos. Recursos naturales vírgenes ahumados por mega dinero. Auspiciados por la más absoluta irracionalidad en que se ha convertido el poder del dinero. Unos pocos que pueden destruyen el gran territorio que poseen eliminando su biodiversidad a puro fuego, cual infierno en la tierra.
La irracionalidad se manifiesta en que la gran masa de gente contribuyente es lechada por un sistema perfectamente desarrollado para impedir que ella crezca organizada y pida y haga la justicia que se requiere en el uso de los capitales, lo que conduciría a que las inversiones estuvieran más orientadas a las necesidades de la gente y no auspiciadas por sólo la ambición que termina destruyendo el planeta.
La foto me basta para decirle todo ésto amigo. A mi me parece que el país necesita que su gente pueda administrar recursos multimillonarios como los son los dineros de AFP que podrían crear bancos del pueblo para que a los ricos más ricos que se viven enriqueciendo mientras más se hacen pobres pagando sus créditos, sus multas y sus intereses, ya no tengan tanto poder como para destruir selvas por doquier.
Rolando; el fuego impacta!
Mas aún cuando se utiliza para destruir el bosque en forma rapida para, dar paso a los cultivos energeticos para bio-combustible sin importar la diversidad de arboles, plantas, insectos y animales que desaparecen. La custion es la ganacia inmediata o a corto plazo que se extraera de los suelos cultivables.
Nos han embarcado en una maquina de destruccion que no podemos frenar! Se llama mercado y es autoregulable, dicen. Es sabiduria pura pues busca el equilibrio que, tarde o temprano debe producirse. Mientras esperamos la autoregulacion del famoso modelito, el numero de estomagos vacios aumenta mientras el numero de automobiles alimentados con etanol aumenta!
Jorge