Carta abierta al profesorado
Estimados profesores:
En vista de que sus movilizaciones se han extendido sobremanera, sin menoscabar la legitimidad del paro de profesores ni la reivindicación monetaria que este conlleva, creo que debemos ser realistas y dejar varias cosas en claro, en cuestión, cosas respectivas a un eventual retorno a clases.
Evidente es su descontento con el Estado, lo han demostrado de numerosas maneras, es así como en nuestra calidad de estudiantes los hemos seguido a través de los medios de comunicación en donde dejaban en plena claridad sus demandas por medio de consignas llenas de desobediencia civil, insurrección ante el Estado y como símbolo sempiterno de este tipo de manifestaciones las críticas al sistema y al gobierno.
De esta manera deben ser consecuentes con sus dichos como “somos la reserva moral de Chile” o bien, “somos la reserva intelectual de Chile” como ha salido en numerosos medios de comunicación, es así como en su calidad de funcionarios públicos, porque al fin y al cabo dependen del Estado, son mensajeros de sus preceptos y los tópicos útiles para el sistema como inculcar la competencia, llevar a cabo evaluaciones para probar la “calidad” que al final no se traduce en una capacidad real del estudiante, sino su responsabilidad y más aún en los plazos establecidos por el mismo que criticaban, recuerdo sin mucho agrado cuando retornamos las clases luego de la movilización por el pago del bono SAE, el retornar a clases tenía un objetivo principal, era el que no les descontaran los días no trabajados, el que el alumno aprendiera o no en esos plazos tan ajustados no era una prioridad, lo que urgía realmente era tener las notas en los plazos dados por el ministerio, nos evaluaron sin miramientos, hasta nos fijaron seis pruebas en una semana y eso sumado a otros trabajos, sin conciencia ni empatía con el estudiantado que no ha criticado las formas de movilización ni ha sido un enemigo para este tipo de medidas de presión, como pueden imaginar los días de paro no han sido días de retiro espiritual ni de vacaciones porque nos encontramos en la incertidumbre, muchas materias quedaron a medio pasar, otros no aprendieron, ha pasado bastante tiempo desde la última clase, pero, esperamos como sus alumnos, quienes conviven con ustedes la mayor parte del tiempo, sobre todo los que tienen jornada escolar completa o sus derivados, es por eso que por medio de esta carta quiero comunicarles que yo, como otros seríamos los más afectados en el caso de que ustedes actuaran sin consecuencia, sin empatía y sin la moral que predican, como lo hicieron al momento de retomar las clases luego del paro por el bono SAE , no somos ningún trofeo de batalla ni el liceo un baluarte de educación, debemos reconocerlo, más cuando ustedes han hecho saber su repudio ante las políticas de Estado, tenemos que ser claros en dirimir que la educación es una herramienta del sistema para adscribir a las “futuras generaciones” en utilidad de de las plataformas neoliberales que destruyen los sueños de muchos y limita a otros tantos en infinidad de cosas, muchos hechos actuales nos aclararan la ineficiencia y la intransigencia de la clase política. Como comunidad escolar debemos construir un camino juntos en donde no se propicien los antivalores del sistema y de sus “administraidores”, quiero darle énfasis al concepto de consecuencia, ya que si se declaran como violentados por la “estructura”, luego del paro ese hecho no habrá cambiado, incluso luego de que se les paguen los dineros que se les adeudan, por eso sería una incongruencia el volver a clases como si nada hubiese ocurrido, y como por suerte de clientelismo comenzaran otra vez a ser los adoctrinadores de la “normalidad impuesta”.
No se puede cortar por lo sano, me refiero a que si el Estado los ha institucionalizado bajo su yugo tiránico, esa responsabilidad no recae en nuestros hombros, por tanto no tenemos el deber de asumirlo, sino de apoyarles como apoyaríamos a cualquier chileno que esté siendo aplastado por el poder.
Creo que la prudencia es un gran atributo, porque siendo realistas quedan muy pocos días, se viene la PSU y luego las elecciones, lo que previene una finalización del año escolar atípica y que debería ser adaptada y las evaluaciones recalendarizadas teniendo en cuenta que no debemos “pagar justos por pecadores.”
Cabe recalcar que esto debería promover un cambio a nivel del profesorado, Hay enseñanzas vitales mucho más valiosas que las metodologías arcaicas basadas en la suma de conocimientos arbitrarios en una memoria a corto plazo por cumplir con los planes y programas del ministerio de “educación”, creo que el conocimiento lo han sobrevalorado sobre la imaginación, la creatividad y la capacidad que pueda demostrar el estudiante, eso es un claro síntoma de las pruebas en que preguntan datos que hoy gracias a la tecnología tenemos al alcance de la mano, además de no constituir un gran aporte, en nuestros tiempos aprender datos no es gran cosa.
Agradezco la disposición de haber leído esta carta y creo estar en lo cierto con lo que no hay una mejor manera de resarcir la deuda histórica con los estudiantes y con la sociedad, el no perjudicarnos con un término del año escolar accidentado y difícil como lo fue en otras ocasiones por el “deber de cumplir con el Estado”.
El caso es que de retornar a clases sería perjudicial para nuestros resultados y las materias en tiempo record a pasar no significarían más que confusiones, carencias y dificultades para nosotros, los estudiantes. Si debemos volver sólo esperamos que ustedes los maestros no actúen en forma arbitraria y de verdad procuren apoyarnos así como nosotros les hemos comprendido a ustedes.
www.caosyamor.blogspot.com
















Intersante. Lamento que pocos la hayan leido.
Lamento que pocos la hayan leido.
Y valiente al firmarla
Saludos y suerte