Las contradicciones del sistema suman y siguen, es la violencia de un modelo del despojo y sus agentes amparados en la dictadura del empresariado, contra Trabajadores que luchan sólo con sus ideas, el rostro descubierto y las manos limpias.
Este ha sido otro de los grandes errores del gobierno, una contradicción que violenta a sus propios partidarios, a aquienes se les prometió que las grandes alamendas estarían abiertas.
Las golpizas al Senador Navarro, Lautaro Carmona, y otros es reflejo de que la dictadura empresarial se resiste incluso a las vías democráticas para la manifestación del descontento popular. Y lo triste del espectaculo es que la mayor adhesión es expresión del ala conservadora del progresismo, para el 11 de septiembre será otra cosa.



















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