El año que termina y el que vendrá.

En unas horas mas terminará este año. No pasará nada especial, las cosas no van a cambiar, yo seguiré siendo el mismo y mis circunstancias serán exactamente iguales a las de la noche precedente.
Tal vez debería celebrar, porque el año que se va fue uno de los peores que recuerdo. Tal vez debería alegrarme porque el que viene quizás no sea tan cruel, como este que termina.
Cuando caiga el sol y la sombra fresca de la noche cubra el ánima pesada de esta ciudad, los minutos se harán importantes, el tiempo que ni siquiera existe, cobrará vida, vida para solo para medir el paso del mismo y ver como se extingue,
Cercanos a la hora mágica, algunos serán presa de una emoción difusa, mezcla de tristeza, nostalgia, alegría, esperanza. Porque el proceso largo de la vida; al fin y al cabo no es tan largo. Y de todas las emociones, la que prevalece será la de la pérdida, la sensación de que a mi proceso personal, ahora le queda menos tiempo.
Dispuestos a exorcizar la noche, los recuerdos y la misma esperanza. Con luces, explosiones y alcohol. Estaremos fervorosos, repartiendo abrazos y besos. Deseando lo mejor a personas que es posible que no conozcamos. Será parte de nuestra nueva actitud, nuestra recién nacida nueva vida, que por una noche idealizaremos, la adornaremos, la fruiremos por ser nuestra segunda oportunidad, muchas veces repetida.
Y cuando salga impertinente el sol, lentamente la luz nos marcará el camino de regreso a nuestras casas, a nuestras vidas, a nuestro propio yo. Que será el mismo de ayer, pero de alguna forma renovado. Al cambiar el calendario, pensaremos que en realidad no hemos perdido nada, por el contrario ahora tenemos doce meses por delante, cientos de días y su prole generosa de horas, millones de minutos para hacer, deshacer, sentir. Para vivirlas una vez mas….. y al final, en la próxima fiesta de fin de año, poder al fin decir; que este año que termina, fue como lo desee, me hizo feliz y lo recordaré con cariño.
Felicidades a todos, queridos atinadores.
Vinicio.







Dices tanta verdad en tu escrito, yo estoy deseando que pasen las fiestas, todo está enfocado para el negocio, pero la cosa esta asi montada... en fin, solo somos andantes en la jungla del asfalto..un abrazo.
Así es la vida sigue igual, pero este alto simbólico es necesario de alguna forma, una instancia para poner en perspectiva ciertas cosas. Aunque generalmente la perspectiva termina ahogada en una botella de cualquier cosa. En fin, hoy es 31 a ponerse a tono con la fecha.
Otro abrazo para ti, esta noche a lo que toca, mañana y los demás días seguiremos con lo de siempre en nuestras vidas.
Felicidades.
Vinicio.