Francisco Cerda

¿Las clases luchan?: ingredientes del calentamiento social

lucha de clases.jpgEl calentamiento social de los últimos tiempos en Chile no es del todo nuevo. Sin embargo, nos interpela a dar un salto que nunca hemos dado y que nunca había sido tan necesario dar, porque tiene que ver no con demandas de nuestros deseos, si no que con demandas del mundo a todos nosotros como colectivo. Y no nos esperarán.

Recuerdo cuando años atrás trabajamos en lo que hoy es el manifiesto de Atina Chile, y partimos por revisar otros manifiestos y conocer sus estructuras. En general nos encontramos con: (1) la declaración del problema, (2) la interpretación de ese problema, (3) la interpretación de la solución, (4) la propuesta concreta, (5) la invitación.

En el caso del partido Comunista por ejemplo, la interpretación es que la solución a los problemas sociales va por el lado de la lucha de clases: burgueses versus proletarios. Yo creo que esa interpretación aunque atendible, no sirve para explicar lo que ocurre ni menos para orientarnos hacia el futuro.

En un intento por empujar hacia un cambio en la conversación, comparto lo que a mí juicio son los ingredientes del calentamiento social:

1.- Hay un alza evidente de odiosidad entre clases: se ha instalado un discurso, surgen nuevos profetas, han aumentado las movilizaciones sociales, se ha organizado la sociedad civil. Dentro de esto, hay algo que me parece más importante: sin discursos articulados hay un ánimo común y una meta-articulación común ("ya no más abusos a los trabajadores").

2.- Las empresas están entendiendo que no pueden "sólo" dedicarse a ganar dinero de cualquier forma (RSE): más allá de que me dedique al desarrollo de la RSE en las empresas, veo día a día que las empresas están entendiendo que hacer empresa hoy por hoy, ya no es como lo era hasta hace poco años en Chile. Ven las amenazas a la sostenibilidad en el largo plazo, y ven los costos directos en el corto plazo, por no hacer GESTIÓN DEL ENTORNO. Demandas, bajas en la reputación, boicot a las ventas, prohibiciones legales, huelgas, cambios en las reglas del juego, etc.

3.- El esquema político, la identidad de la actividad, y sus lideres, están caducos: El esquema de Concertación - Alianza, fundado en el SI y el NO del 88 está llegando a su caducidad final. Un tercio de los chilenos vivos hoy, no habían nacido para el 88. Intentos por desmarcarse de este esquema como Chile Primero o A Tomarse Chile, son reflejos concretos de esto. Sin embargo esto no es nuevo, lo nuevo es que problemas con el esquema están significando problemas con la actividad en sí misma, de hacerce cargo del país.

4.- El grupo más educado de trabajadores espera distintas cosas de las empresas, y esto es una nueva economía: los jóvenes que entran a trabajar no sueñan con grandes beneficios, ni con un contrato de estabilidad o carrera garantizada en las empresas, pero estos son sólo un parte de la fuerza laboral. Al mismo tiempo, los obreros piden revisitar el antiguo contrato social con las empresas. Esta encrucijada es clave en la interpelación que nos hace el mundo.

Algunos temas en las que me siento con más claridades son:

¿Podemos olvidar la lucha de clases? NO. No están sanjados los problemas sociales, y no está obsoleto el planteamiento del problema y su solución. Para un grupo importante, aquí hay una fiesta de la cual ellos no participan.

¿Tenemos problemas en las bases de nuestra economía? Sí. Nuestra estructura de producción, o "de lo que vivimos" debe cambiar a pasos mucho más rápidos. Nuevas tecnologías en la producción de alimentos, productos con valor agregado para el cobre y la madera, aprovechamiento de nuestros tratados para ser plataforma de grandes empresas, exportación de servicios, entre otros. Si nuestra economía no cambia, nuestros ingresos no podrán ser distintos.

¿Hay problemas de concentración? Si y NO. Sí, en tanto no hay condiciones para competencia justa en muchos ámbitos, y no en tanto estas empresas son motores de nuestra economía.

¿Son estos problemas nuevos? No. Nunca en Chile hemos vivido de una manera disitinta, en tanto nunca hemos participado del mundo como un actor desarrollado. Tuvimos mucho dinero con el salitre, creo que como ahora con el cobre, pero no hemos tenido otra manera de ser. Cambiar esta manera de ser implica un nuevo pacto social, nuevos sueños, nuevos profetas, neuvas empresas, nueva educación, otra forma de ser latino, integración, in vestigación, etc. Pero no es nuevo. Lo nuevo es el mundo.

Finalmente,

¿Es este un desafío para cada uno? Sí, de todas maneras sí. Y tiene que ver con entendernos a nosotros mismos de una forma diferente. Entender la oferta que somos para otros, rediseñar lo que esperamos de otros, cambiar nuestra forma de ver el trabajo y la acción emprendedora, re-apropiarnos de la política y los espacios públicos, pensar en colectivo y en global, entre otros.

En fin, hay pega para cada uno y para todos juntos, y esto tiene mucho menos que ver con lucha de clases y mucho más que ver con otra manera de hacer la vida y construir nuestra sociedad.

Publicidad por Bligoo.com
Pavel Cueto
dijo :

Me parece bastante interesante tu punto de vista.

"En el caso del partido Comunista por ejemplo, la interpretación es que la solución a los problemas sociales va por el lado de la lucha de clases: burgueses versus proletarios. Yo creo que esa interpretación aunque atendible, no sirve para explicar lo que ocurre ni menos para orientarnos hacia el futuro".

Este punto es crucial, porque muestra el cambio de contrato social que se pide. Sinceramente, creo que la época de la lucha de clases ha pasado; no por falta de sueños ni mucho menos porque las cosas estén bien así como están, sino porque en esta "lucha" uno de los bandos pelea por desertar: El burgués es ahora el que lucha por mantener su condición, mientras el proletario no lucha por mejorar su condición de proletario, sino por dejar de serlo, por vivir como los burgueses viven. Salir de la pobreza para ser de clase media.

"...los jóvenes que entran a trabajar no sueñan con grandes beneficios, ni con un contrato de estabilidad o carrera garantizada en las empresas, pero estos son sólo un parte de la fuerza laboral".

A veces me pregunto si esto tiene realmente que ver con un deseo social producto de una evolución de las relaciones sociales, o si tiene que ver más con que en Chile somos en gran medida productores de servicios más que de productos. Sigo pensando además que ésta forma de ver el trabajo corresponde más a una cantidad respetable de visionarios más que un sueño de las masas. Quizá las espectativas laborales de una mujer que ahora se convierte en madre cambien, y pase a esperar estabilidad en el trabajo y beneficios varios por 20 años en lugar de una aventura permanente. Es muy luego tal vez para ser tan tajantes en ese punto.

Saludos

-----------------
Este usuario no tiene firma, pero pareciera no afectarle.

03/09/2007 a las 0:57
Manuel Gross
dijo :

Hola Francisco. Tu artículo es excelente. me hacía falta leer a alguien que tuviera la emplitud de visión que muestras en tu artículo. Seguir hablando de la desigualdad social, encerrada en si misma,  no tiene sentido de futuro. Como tú dices, tenemos que hacernos cargo del país.

Saludos 

-----------------
Imaginactivo

03/09/2007 a las 11:33
lucholuis
dijo :


Muy buena sintesis, aunque nada nuevo bajo el sol, diagnosticos y pronosticos abundan, sobre todo con tanta burrada que anda en el aire y que justifican porqué todo puede ser mejor si es que se toman mejores decisiones, o por lo menos que sean compartidas y no solo sean el invento de unos pocos.

Un comentario respecto a lo que dices algo asi como "con el salitre tuvimos dinero" !! por favor!!además que  ni tu no yo estuvimos ahi..el chancho jamás se ha pelao bien!!, a algunos les tocó y a otros no se que tanto, pero esas generalizaciones, aun en el contexto coloquial de un blog, le quitan seriedad a la intención de dirigirnos a un horizonte compartido con ideas frescas y motivadoras.

Ideas que no necesariamente sean nuevas sino necesarias en razón de los problemas, expectativas y necesidades. Al contrario, hay ideas muy viejas que se disfrazan de nuevas, y ya que mencionas la famosa RSE, que no es mas que la antigua filantropia del "palo y zanahoria"  que tan bien se ajusta a nuestro fundo llamado chile, a sus patrones y capataces, sino mira a las empresas "mas premiadas" y parece un chiste que aun estemos con negociaciones por un bono de alimento! demandas por ley de la silla, antisindicalismos, un 5% de sindicalización..por favorr! la lucha de clases persiste, no como proyecto ni como bandera naturalmente, pero está ahi  en el imaginario latente de la mayoria silenciosa....

 

Pero hoy se usa poco esto de los manifiestos, la gente lee repoco...quizás si lo convirtiesemos en teleserie, con una buena cantidad de silicona, ritmo de regeton..quizas ahi funka,....

 

Saludos 

03/09/2007 a las 12:40
Jose Luis Silva
dijo :

La lucha de clases no existe, nunca existio, es una ficción politica creada por intereses politicos.

La forma que tiene actualmente esta supuesta lucha de clases es una reminicencia en vacio de la gran fricción entre clases politicas que provocó el sistema marxista durante muchos decenios. Esta ideologia sí tenia una tramenda base intelectual importante. Desgraciadamente el sistema marxista no funciono y fue abandonada practicamente por todos los que adoptaron el sistema en forma tan rapida que quedó un par de generaciones "pegadas"· mentalmente intentando infructuosamente reeditar de alguna forma la utopia marxista.

La utopia marxista conceptualmente se basaba en la premisa de que la gran causa de la diferencia clases era la concentracion de la propiedad de los factores productivos en un pequeño grupo (propietarios) en desmedro del otro grupo mayoritario (proletarios), lo que hace que el primer grupo trabaje para si mismo y ademas hace que el otro grupo tambien trabaje para él. Lo terrible es que tiene bastante de cierto. Pero marx lo que acertó en el diagnostico se lo condoreó con la vacuna inventando este cuento que nadie creyó sobre un estado proletario dueño de los factores productivos, o sea combiar el empresario "chupasangre" por otro peór, el que ahora sabemos que es el peor de todos: el estado.

Yo estoy convencido en lo certero de la premisa marxista, pero tambien creo que la colkectivización de los factores productivos jamas se logrará con el cuento del estado sino que con un sistema capitalista (que funcionará como el ajo pero es el unico que funciona), donde la propiedad de lso factores productivos pasará a manos de los trabajadores que lograran la eficiencia para comprar estos factores productivos a travez del capitalsmo popular.

03/09/2007 a las 21:55
Pavel Cueto
dijo :

Eso sonó como un manifiesto de la "UNEMA": Unión de Emprendedores Anarquistas.

Vamos, que el estado no es tan malo. Sin estado, las empresas poco o nada podrían hacer. Sin estado, los ciudadanos ni las empresas tendrían a quién acudir. ¿Las empresas redactarían las leyes? ¿Quién se preocuparía que las PYMES puedan mostrar sus productos afuera? ¿O del control aduanero? Gracias al estado es que en Chile no estamos llenos de pestes. Ojo que estoy obviando temas básicos como la salud, educación, etc, en que las manos privadas han demostrado de forma entusiasta ser igual o peor de inefectivas que las fiscales.

Cualquier concentración de poder desmedida es mala y peligrosa. Ya sea del estado o de una empresa. Curiosamente, acá en el Chile de los 90's y 00's, los únicos que han exigido a su gente una religión obligatoria para pertenecer a un grupo humano ha sido D&S en los supermercados Líder. Ojo ojo, que autoritarios y fundamentalistas hay en todas partes.

-----------------
Este usuario no tiene firma, pero pareciera no afectarle.

06/09/2007 a las 15:35
Comentarios de este artículo en RSS

MENSAJE_LEGAL_ATINA_CHILE.jpg

{container-17}