¿Da lo mismo un gobierno de derecha que uno de centro-izquierda? La Concertación abrazó el mercado y según parece la derecha abraza el liberalismo cultural (al menos con Piñera presidente). Así las cosas, pareciera que se trata solo de quien gestiona mejor, y no de quien tiene una ideología mejor para el país. No lo creo. Hay dos factores ideológicos en que se diferencian y que no dan lo mismo.
Protección social
Cierto es que la derecha tiene siempre mucho mas claro cómo impulsar la creación de riqueza. A eso se dedican en lo privado. Es cierto que la Concertación tiene menos fe en ello que la derecha. De la misma forma, es verdad que a la derecha el concepto de protección social le desagrada porque lo ve como asistencialismo y que lo adoptó a regañadientes por la inmensa popularidad que logró el concepto de la mano de Bachelet. Mientras más desvalidos están nuestros pobres más relevante es este aspecto. El éxito de la Concertación puede estarle tapizando el camino a la derecha, pero creo que aun el grado de carencias es suficientemente relevante.
Educación.
La educación en Chile hoy no es chicha ni limoná, y tiene dos pecados que no han sido subsanados:
Inorgánica:
La Concertación heredó un sistema sin pies ni cabeza que impide una relación de recuros-responsabilidad que permita ir mejorando el sistema en base a evaluación de logros. Simplemente, no existen cargos que tengan en sus manos los recursos para lograr una tarea, las facultades para alcanzarla ni la responsabilidad para pagar si no se ha obtenido. Cualquier estructura de ese tipo, en cualquier país del mundo, en lo privado o en lo público, no tiene nada que hacer.
Mercantilismo:
Para peor la dictadura jugó con la educación al incentivar un sistema de proveedores empresariales de educación. Nueve de diez alumnos pertenecientes a países de la OCDE están en centros educativos públicos y más aun, lo estuvieron durante sus periodos de desarrollo inferiores. Las excepciones son Bélgica y Holanda, por razones de multiculturalidad, o religiosas y donde los establecimientos privados no pueden tener fines de lucro.
Ambos factores -inorgánica y mercantilismo- fueron dejados intactos por la Concertación , creemos , por el trauma de que eran temas intocables en una transición tan hipotecada. En vez de botar abajo el adobe y construir una bien planificada casa en fierros y cemento, la Concertación prefirió agregar nuevos cuartos de adobe.
La educación con Piñera:
El programa de gobierno de Piñera deja en claro que el énfasis estará en fortalecer el sistema actual de educación privada y mercantil subsidiada por el Estado. Sólo un párrafo lo dedica a la educación pública. En sueños veremos a Piñera dejar de lado la abominación de la educación mercantilista financiada por el Estado. Por mucho que arreglen la inorgánica actual de la educación, la clase media y baja seguirán siendo conejillos de indias de unos “expertos” en educación de derecha que piensan que todos son como sus nanas, que tienen el apoyo de ellos y sus familias para saber exigir buena educación de un proveedor mercantil financiado por el Estado.
La educación con Frei:
Bachelet no supo sumar a todos en su principal herencia: educación y cuidado a la primera infancia. Es un tremendo y loable esfuerzo, que con líderes más capaces, habría sido el primer paso para ser, en serio, un país desarrollado, la base de una Concertación renovada, la nueva gran bandera de lucha de la izquierda,
Sin embargo, el programa de Frei no se atreve a dar el siguiente paso: rehacer completamente la orgánica de la educación primaria y secundaria en Chile. Al menos la Concertación tiene la visión ideológica correcta -según la experiencia internacional- al respecto. Con Frei tenemos la esperanza de que una re-fundación del sistema educativo tenga las características necesarias: mayoritariamente pública y sin fines lucro. Se entiende el miedo a una política re-fundacional, como algo poco serio, típico de nuestros países latinoamericanos, pero en educación sin ninguna duda es lo necesario.
Así las cosas, es esperable que en un país con tantas personas con carencias en su educación, el Papá Fisco sea un bien deseable. El mismo Estados Unidos, rey del libre mercado, tiene un “Estado Docente” ¿Qué menos se puede esperar para un país como Chile? Ese mismo Chile de desvalidos requiere de un estado que además los proteja con convicción, de los sueldos de miseria, que según la teoría económica de algunos, nos hará un país desarrollado. Protección para el presente y Estado Docente para nuestros hijos, es la doble diferencia ideológica que hacen que no de lo mismo Piñera o Frei.
Nota: Esta diferencia es de fondo y no una mirada de campaña electoral. A ese respecto, leer este artículo. http://www.facebook.com/note.php?note_id=204645540884
Programa de gobierno de Piñera:http://pinera-presidente.cl/programa-de-gobierno/Programa_de_Gobierno_2010.pdf
Programa de gobierno de Frei:http://www.efrei.cl/content/programa-de-gobierno

Fuente comic: http://www.laopinon.cl/admin/render/noticia/19933






















Este sitio funciona sobre la
Carta abierta de Malucha Pinto
Pensando en las elecciones:
¡¡¡VOTAR NULO O BLANCO ES DEMASIADO RIESGO!!!
Amigas y amigos, esta carta me llegó y se las reenvío porque me parece lúcida e interesante de tomar en cuenta a pocos días de la elección. Me hizo recordar un viaje que hice a Canadá al estreno de "Cartas para Tomás". El pueblo canadiense, cansado de las falencias, errores y desaciertos de sus gobiernos social demócratas, votó por un cambio y eligió un gobierno de derecha. Había pasado un año y había una oleada de privatizaciones, se restringió la salud pública, la educación pública, los programas de apoyo para los inmigrantes, el fomento del arte y la cultura en todos los niveles y toda la red de protección social que allá era fuerte. Los canadienses estaban arrepentidos y la aplanadora derechista avanzaba de manera sutil pero categórica. Lo mismo ha pasado en otras partes del mundo.
La derecha instauró este sistema económico que nos oprime a sangre y fuego.
Este sistema es el que nos tiene a todas y todos trabajando sin contratos, siempre aterrados de ser despedidos, manipulados, por lo tanto callados y sin alegar, sin organizarnos, sin respetar nuestra dignidad de trabajadores. Este sistema es el que nos tiene trabajando y aceptando todo tipo de ilegalidades de parte de las empresas que quieren ganar siempre más y más bajo la noción de que, sino, no podrán generar empleo. Este sistema es el que nos tienen embrutecidos con una televisión que no asume su rol educativo y cultural y se rige, fundamentalmente, salvo excepciones, por el poder del dinero. Este sistema tiene que ver con la codicia sin límites donde la felicidad se confunde con cuanto tengo, a cuantas cosas puedo acceder.
Este sistema donde el amor, el encuentro, la celebración, el goce, no tienen cabida.
En Chile se hizo el experimento Chicago más brutal que se ha hecho. No debemos olvidar, que la derecha entrega este país con un 45% de pobreza. Hoy tenemos un 12%. Es en ese tiempo en que la inequidad se hace escandalosa.
La derecha entrega este país sin financiamiento estatal para la cultura y el arte, espacios indispensables para la expansión del alma de un país, hoy tenemos fondos para la creación, un plan de desarrollo cultural y artístico potente en barrios pobres de todo Chile y un Ministerio de la Cultura. Hoy tenemos la posibilidad de crear sin someternos al arbitrio e ideología de los empresarios y de poner el arte y la cultura en un espacio diferente al espacio que ocupan los bienes de consumo.
La derecha entrega este país sin salidas dignas para los más pobres, hoy tenemos muchos programas de salud, educación, protección social en general, se ha abordado el tema de la vivienda de otra manera.
La derecha entrega este país con todos sus derechos vulnerados, sin sindicatos para trabajadores y campesinos y empleados públicos, sin derechos de repetición para los artistas, sin gratuidad cuando los artistas viajamos por Chile con nuestras obras.
¿Falta mucho, hay mucho por hacer? Sí. ¿Estamos llenos de falencias, aspectos escandalosos, situaciones vergonzosas? Sí. ¿La Concertación, de una u otra manera, ha abrazado este sistema? Sí. ¿No nos gusta cómo vivimos? A mí no me gusta, pero reconozco que ha habido un cambio total. Mi país hoy es otro. Y cómo dice Humberto Maturana, en todo cambio tenemos que tener claro qué queremos cambiar y qué queremos conservar ¡¡¡¡Hay muchas cosas que yo quiero conservar!!!! ¡¡¡¡Y muchas por cambiar!!!!
Quiero proteger el agua de Chile, no quiero que se privatice el mar, quiero una Patagonia sin represas, quiero el fin del sistema binominal, quiero que mi país defienda sus recursos naturales, quiero una educación para todas y todos de calidad pero donde se enseñe historia de Chile (¿me creerán que sólo se enseña historia de Chile a los más pequeños, no hay educación cívica?), quiero muchas cosas...
Bueno... es hora de comprometernos con nuestro paisito y con lo que sentimos y pensamos, es hora de poner el cuerpo y el corazón para, desde aquí, avanzar, transformar, limpiar.
Es hora de conformar ese movimiento que traiga aire fresco de verdad, que avance en la democracia anhelada, que cambie la constitución, que profundice en los derechos humanos, que termine con las prácticas oscuras de hacer política y que tiene a la política en un lugar despreciable, que incluya al ser humano en todas sus dimensiones: cuerpo, emoción, mente, espíritu.
La alternativa no es votar por un cambio que no es más que oropel, discurso "buena onda". ¿De qué cambio nos hablan si son los mismos que no dejaron entrar a Mercedes Sosa a Chile por ser "terrorista", los mismos que el día de hoy dicen que si hay desórdenes los 11 de septiembre, pondrán toque de queda, los mismos que creen que la delincuencia y el narcotráfico se "combaten con represión y carabineros" solamente, los mismos que pretenden que todos vivamos con los valores que ellos detentan, los mismos que votan contra leyes de protección para los trabajadores en el congreso, los mismos que votaron por negar la píldora del día después, los mismos que van a manifestar violentamente a una exposición de fotos de una artista visual porque hace su propia versión de las vírgenes católicas.
Los gobiernos no se hacen con los presidentes, solamente, se hacen con los partidos y grupos que los apoyan. Piñera no va a gobernar solo.
Les propongo que firmemos esta carta si nos late, que pongamos nuestras opiniones y la hagamos circular, que generemos debate y nos inscribamos en este movimiento que podrá unirse a otros movimientos, para producir buenos cambios en nuestro Chile.
Yo me anoto. ¿Te anotas?
Manda una propuesta de nombre para nuestro movimiento.
Envía tu mail a: Para mis compañeras y compañeros que piensan votar nulo o blanco, para aquellos y aquellas de las luchas de siempre, no sólo en Chile.
Para aquellas y aquellos que les duele, como a mí, votar por una Concertación que no ha sabido refundarse, ni renovarse. Para aquellas y aquellos que queremos un cambio profundo en nuestra sociedad y sentimos que en el estado de cosas es imposible, para aquellas y aquellos que no creen en minorías iluminadas, para aquellas que no creen en lideres mutantes y oportunistas, para aquellos que están por encontrar una equidad social en Chile, una justicia digna, un mejor vivir para las nuevas generaciones, para aquell@s que creen, no en los sueños, si no en la realidades que se construyen cada día, con trabajo y esfuerzo.
Votar nulo o blanco, ¿a quién castigas? ¿A quién perjudicas?
La Concertación lleva 20 años, grandes logros, grandes errores, sumemos, para los más pobres, para los olvidados, a mí la suma me da un más gigantesco para ellos sobre todo.
Hoy la izquierda, o parte de ella, critica a la Concertación, salvo el PS. No somos parte del gobierno. Tampoco hemos sido capaces de organizarnos en 20 años. Les pedimos a otros lo que no hemos sido capaces de conquistar nosotros.
Votar nulo o blanco, es decir dar el triunfo a la derecha. Esto significa, retroceder 20 años en todo, en valores, en protección del medio ambiente, en seguridad social, en la lucha por la equidad, en la lucha por el imperio del derecho y el respeto a los derechos humanos. En derechos laborales.
¿Por qué queremos o quieren castigar a nuestro pueblo?
¿Por qué se quiere castigar a los más pobres, a los analfabetos, a las madres adolescentes, a las embarazadas que no podrán tomar la píldora, en fin a millones de sin voz? ¿Por qué?
Uds. saben que este voto nulo o blanco no castiga a los Escalonas, ni los Girardi, ni los DC, ni los apitutados de siempre. Ellos seguirán estando ahí, hasta que tengamos la capacidad política de desplazarlos.
El individualismo y rabia (que no entiendo, el descontento sí, pero esta virulencia que nació en los 4 últimos meses, no) que existe, no puede cegarnos. No hago un llamado al conformismo, lo hago a la rebeldía, pero hay que ser justos y pensar en los otros, en los que en realidad sufrirán en sus vidas, en sus bolsillos, en sus derechos, el impacto de una derecha en el gobierno.
No apelo a los muertos, a los héroes para pedir su voto, apelo a los niños que nacen aún desnutridos, a los que se alimentan en los programas sociales, a los ancianos. La Derecha solo piensa en si misma y lo sabemos.
Votar por Frei no es el futuro, ni el gobierno que queremos, pero al menos nos da la posibilidad de seguir creando, creciendo y organizándonos y le da la posibilidad a miles de chilenos olvidados de todos, menos en estas épocas, de mejorar su nivel de vida, de tener políticas sociales dignas, de educarse cada vez mejor.
Castigar con el voto a los "de siempre" no ayuda a Chile. Agudizar las contradicciones hoy no es la solución.
Hoy sumamos para construir un Chile nuevo.
"No llores como mujer, lo que nos has sabido defender como hombre" (Fresia a Caupolican)
Yo también soy de la izquierda chilena, quien cree en un país mas justo, donde por fin se detenga la locura de la privatización y el capitalismo despiadado, donde no exista una ley anti terrorista a los mapuches, donde la educación y la salud sea un derecho y no un lujo, donde el arte y la cultura sea el alimento de los pueblos. Creo en la igualdad y en los derechos a los trabajadores, en menos lujos, pero más equidad. En la libre expresión y la diversidad, en el apoyo a las minorías, a la infancia y no a un pueblo ignorante sumergido en la mediocridad y la inercia...
Por eso y aunque la Concertación no me representa totalmente si les daré mi apoyo es lo más cercano a lo que pienso, y no podemos arriesgarnos a perder lo que hemos logrado a retroceder 20 años.
AHORA NO SE PUEDE VOTAR NULO ES DEMASIADO EL RIESGO.
Conciencia y compromiso.