Metamorfosis

Enviado por Khg el 20/01/2010 a las 21:51
Khg

 

En un artículo anterior ociosamente pregunto: ¿Habrá una sola cosa en este mundo en que toda la humanidad se ponga de acuerdo? ¿Una sola cosa en que no difiramos?

Al no encontrar respuestas tajantes -y de mi parte no encontrar ninguna-  creo que nos encontramos con una interesante perspectiva de acción y efecto social.

Puede haber intenciones  sociales primarias  (como los ideales), pero no un actuar concordante, ni de unión social al camino del logro de tal propósito – es mi pensamiento actual.

Todos queremos el bien, pero solo como deseo. Los caminos a su propósito son innumerables y sin unificación social. Esto es lo mismo cuando una miss responde: Paz para el mundo; y nosotros aplaudimos como desaforados. Lo mismo cuando un líder grita: Igualdad para el país. 

Que dice realmente tal discurso: -Nada-. La nada misma mientras no defina el camino. Cuando se define el camino se terminan los abrazos con el vecino.

 –Ah, no.- pensamos- La paz e igualdad obviamente, pero no a esos costos o bajo ese camino.

-Métete tu paz por donde te mas te plazca- es el pensamiento mas fino. 

Hice tal pregunta en otro medio y fuera de la opinión de mi compadre de que el ron no se termine nunca y a lo cual adoso con todas mis fuerzas, no encontré otras proposiciones validas.

Pero si hubo quien la respondió sin titubeos inmediatamente: mi hijo menor.  Ahí me  percate la pregunta iba dirigida a público inadecuado, pero que los niños la respondían inmediatamente: no matar, no robar, no hacer el mal.

La pregunta entonces es: ¿porque los de criterio formado no somos tajantes en dichos preceptos? ¿Que hemos perdido o ganado que nos hace diferir de los niños? 

Sin tener la respuesta me inclino a que no hemos sabido filtras adecuadamente entre lo vecinal y lo global. El discurso de antaño vecinal – al menos en mi vecindad-  de los padres, familia y vecinos  era un discurso de valores (bueno o malo) más estrecho y tajante. Me atrevería a decir mas vivencial que de teórica ajena. Una gama de colores inmensamente más pequeña que la generalidad del multicolor arco iris de hoy en día.

Se mataba y robaba igual –no eran santos tampoco-  pero la condena moral social vecinal era una sola: era malo, era reprochable, no era bueno. El pensamiento individual de justificación quedaba en silencio. Se guiaban por el discurso general.

Hoy la justificación, la excepción, y el razonamiento filosófico en lejanía ha obrado sobre nosotros. He hecho, si no hay disculpas, ni justificaciones vecinales, ya hallaremos una frase celebre o axioma chino, ruso, etc., etc. al que podamos asociar y utilizar en nuestra defensas. 

Hemos dado tanto valor al conocimiento ajeno que tontamente lo hemos impuesto al nuestro en mucha ocasiones (Hallowen solo por hacerlo mas entendible). 

Nos hemos salpicado  de la creencia que porque una particularidad y una excepción tienen la misma validez y derecho que la generalidad entonces su peso es igualitario. Graso error social, la costumbre tiene mayor valor social  que la excepción. Por ello la educación, el comportamiento se rige en base a ella, seria imposible hacer un orden social acorde a cada  comportamiento particular; una educación particular a cada ente; un estado diferente a cada personas.  (Si puede una sumatoria de excepciones pasar a ser una generalidad.) 

Quizás se eso o quizás no. Pero de alguna manera nos hemos insertado, salpicado, cediendo, justificando y confundiendo. De alguna manera lo bueno es malo también, lo justo es injusto, lo equitativo es in equitativo. De alguna manera ya no somos tajantes y nuestro comportamiento es más permisivo. Dicho en palabras cruda, más cobarde. 

¿Será eso bueno? No casi ninguna importancia hacer juicios morales sobre una realidad que ya nos abrazo.

¿Cuantas desgracias en su momento mas crucial nos hace tajante, cuantas necesidades nos hacen tajantes, cuanto peligro no hace huir de nuestros ideales tajantemente?

Pero en momentos de bonanza somos peligrosamente benevolentes con vecinos que están pasando por situaciones desesperadas, peligrosamente justificantes y peligrosamente condenatorias a la vez. (Haití es un buen ejemplo de ello)    

Toda una especie humana que lucha por decir que somos todos iguales, pero intelectualmente nos negamos a ser iguales. El racismo o discriminación –como deseen llamarlo- intelectual es imposible de negar.

Lamentablemente la mejor manera de evaluar  el intelecto es atreves de los supuestos base a la lógica imperante. El tino, sentido, requiere  muchas veces de callar, ceder; de ser tercera persona cosa que no todos están dispuestos a hacer. 

¿Cuándo perdimos el tino vecinal? Ni idea. Pero es un hecho que no matar: no es un proposito visto general. No robar, ni no mentir, obviamente tampoco es propósito general.

Todo depende de los depende, como dice la canción.  

De todo los mal expuesto que esta el articulo, hay cierto hechos verdaderos e innegables.

Cuando mi hijo vea un robo y exclame: -Mira papa, están robando-.

Mi respuesta cierta será: -Esperemos hijos por los acontecimientos. No te apresures a juzgar-

Cuando mi hijo vea un abuso, mi respuesta será: -Hijo, no nos metamos en líos. Ella  probablemente se lo busco-

Y así, ahora me doy cuenta que descubrí que porque cambiamos de hijo a padre: mi respuesta de padre ha cambiado. Lo que condenaba de niño ha dejado de ser condenatorio ahora.  

¿Pero es el hecho que ha dejado de ser condenatorio –matar por ejemplo- o yo me he ido convirtiendo en un justificante? 

Me despido con: ¿Habrá una sola cosa en este mundo en que toda la humanidad se ponga de acuerdo? ¿Una sola cosa en que no difiramos? 

Saludos y suerte les desea el desatinado 

Publicado sin revisar

 

 

Etiquetas:

Noticias de Antofagasta, Calama, Desierto de Atacama, Periodismo Ciudadano

Publicidad por Bligoo.com

tendrá el gato

Enviado por el 20/01/2010 a las 10:32 PM
Pancho Fuentes

una quinta pata?

estimado, para que buscar tales cosas como un "pensamiento universal"?

entre seres pensantes que son únicos e irrepetibles, no sería lo mas lógico que no haya tal cosa?

sólo porque tengamos una estructura similar, no es una prueba que exista igualdad alguna en nuestra forma de pensar o de actuar.

No somos amebas, estimado.

Por último, ojalá todo fuera tan simple como cuando éramos niños y teníamos unos superhéroes a nuestro cuidado, que eran nuestros padres.

Asi no hay nada que temer y se puede ser taxativo en despreciar lo malo.

Por suerte, algunos hemos encontrado la fórmula para no crecer del todo.

Saludos.


Pancho

Enviado por el 21/01/2010 a las 01:06 AM
Khg

Soy un convencido que no somos iguales. (Gracias a dios). Que debe haber discrepancias, acuerdos y convenios.

La mía es mas una critica a la desconexión que se produce entre ideales y realidades.

Una critica a la igualdad que se le pretende dar a la particularidad y la generalidad. (No me meto con el derechos de expresión de cada una)

Ahora, como discurso personal, cada uno de nosotros esta llamando a la igualdad de pensamiento o ideales, al menos, al momento de querer convencer a alguien.

Y sigo preguntándome  porque antes era más fácil, o al menos así me lo hicieron creer. Quizás mis padres eran más hábiles que yo en ser padres.

Ahora en lo de ser niño, la critica que mas me persigue es porque no crezco. Vaya uno a saber por que, pero al igual que Peter  Pan algo me gusta de ser chico. Creo que inconscientemente no quiero confrontar la realidad.

 Saludos y suerte Pancho

 



Si todos pensáramos igual...

Enviado por el 20/01/2010 a las 10:38 PM
Oscar Meléndez Bulnes

no tendriamos de que conversar.


Oscar Meléndez Bulnes

Enviado por el 21/01/2010 a las 12:52 AM
Khg

No se trata de pensar lo mismo, se trata de pensar bajo los supuestos correctos. 

No se como explicarme  bien. Pero tomare un ejemplo: para los que amamos un deporte sin apasionarnos en parcialidades  tenemos mas o menos claro lo que es una falta. Pero cuando somos parciales a un equipó esa falta cambia a inocencia si es  de parte nuestras y de nefasta si de parte del contrario. Perdemos toda conexión con el hecho mismo.

Es legitimo pensar (si lo es. Tener opinión es un derecho), pero juzgar alos sobreviviente de los andes bajo un concepto de estómagos opíparos lejanos?

He ahi. la pregunta. Mi concepto es que opinar y juzgar son diferentes  

Saludos y suerte Oscar

 


Fuerte y claro señor KHG

Enviado por el 21/01/2010 a las 01:14 AM
Oscar Meléndez Bulnes

    En el fondo todo se basa en el respeto, tu idea es importante y no debo descalificarla solo porque no estoy de acuerdo... que utopia... pero maravilloso seria lograrlo... KHG soñar es gratis... muy bueno su comentario.


Oscar Meléndez Bulnes

Enviado por el 21/01/2010 a las 01:19 AM
Khg

Se agradece la opinión Don Oscar.

Lograrlo es casi imposible, pero soñar con ello reconforta poco .... pero algo

Saludos y suerte


Comentarios de este artículo en RSS

BANNER_RANCAHUASO.jpg

recicladore_banner.jpg

Rockodromo: Programa Oficial

rockodromo_banner.jpg

Noticias de Atacama, Copiapó, Desierto de Atacama

1328186367360-divisor.jpg

Noticias de Arica, Parinacota, Altiplano, Tacna, Chile, Perú, Periodismo Ciudadano

1328186367360-divisor.jpg

Noticias de Iquique, Chile, Periodismo Ciudadano

Start-Up Chile

startup.jpg

 

Comparte Atina Chile

 

Artículos recientes

Navegación guiada

mi_voz.jpg