Frei, Lagos y Bachelet tienen responsabilidad en esto...
Sociólogo plantea que la generación de Escalona, Gutenberg Martínez y Solari dé un paso al lado. “Es fundamental que otros asuman el bastón”. Pifias de anoche a los presidentes de partido: “Es un castigo justo”.
Con más distancia que la primera vuelta del 13 de diciembre, cuando estaba instalado en el comando de Frei, ayer el sociólogo Eugenio Tironi siguió las elecciones desde su casa.
Una de las figuras históricas de la Concertación, analiza lo que viene para el conglomerado que, a partir de marzo, estará en
Claudia Valle J, La Segunda, 18.01.10.-
Pero, de paso, asume toda la responsabilidad que corresponde por el resultado de Frei, desde su rol como asesor en la primera vuelta.
—No tengo el más mínimo ánimo de evadir responsabilidades. El resultado de la primera vuelta fue muy malo, y era muy difícil de remontar. Lo que se hizo en la segunda vuelta fue heroico, pero el punto de partida era malo. ¿Por qué? Ya vendrá el tiempo de analizarlo y tiene que ver con el factor Marco Enríquez, con el carecer de una estrategia clara, definida, de ese hecho, que fue un permanente factor de desangramiento de Frei. Hubo problemas de organización muy graves, el candidato nunca estuvo dispuesto a entregar la conducción de la campaña a un generalísimo, a un equipo, a una persona que se hiciera cargo de la gestión y el resultado fue el que conocemos.
—A Ud. le atribuyen el haber escondido a Frei.
—No es efectivo. Más bien fui siempre partidario de exponerlo, que corriera riesgos, que fuera a la televisión, a los programas de debate, de farándula. Incluso, eso me significó muchas controversias con los propios Frei, porque yo lo empujaba a ir. Toda la gente que estuvo en eso sabe que estoy diciendo la verdad.
—¿Qué le aportó el equipo de Tohá, Orrego y Lagos Weber a la campaña?
—La rejuveneció, le dio mística, le dio un aire de renovación, tuvo un cierto desparpajo... Se centró en extremo en lograr los votos de Marco y eso no fue demasiado bueno, porque Enríquez respondió con una actitud bastante mezquina. Me habría encantado que, por lo menos, una fracción de lo que se vio en la segunda vuelta hubiese estado presente en
—¿Qué faltó para superar a Piñera?
—Era muy difícil... El equipo de la segunda vuelta estuvo espectacular. Yo habría emplazado a Marco Enríquez de una manera más frontal el mismo 13 de diciembre. Eso lo planteé.
—¿Ahora, cómo se lee el resultado?
—Fue un porcentaje muy bajo para Piñera. Pensé que Piñera podría ganar con más. O sea, la Concertación es poderosísima. Y, por lo que he escuchado de Piñera, me doy cuenta de que él entendió el mensaje. Que él no puede pretender gobernar prescindiendo de
“Cualquier proceso de renovación, hoy no pasa por Marco”
—Se ha planteado la idea de hacer un referente entre el «marquismo», el PPD y el Partido Radical. ¿Eso puede seguir desordenando la Concertación?
—No creo Y no hay duda que si (Marco) hubiese tenido una actitud más clara, más asertiva desde la primera hora, Frei hoy sería Presidente. Se equivocó en eso y nadie en la Concertación está por seguirlo ni por acogerlo sin condiciones. La gran virtud de la segunda vuelta es que Frei logró llegar al 48%, capturar alta proporción del «marquismo» sin Enríquez-Ominami y contra Enríquez-Ominami. Cualquier proceso de renovación, hoy día, no pasa por él.
—La situación en los partidos es bastante compleja.
—Sí. El hecho de no estar en el gobierno debiera corregir una anomalía de los últimos 20 años. Y es que las mentes, por decirlo así, más brillantes de la Concertación se han desentendido de sus partidos. Los han mirado con indiferencia y desprecio. Y se han concentrado en el gobierno, en el sector privado, en los think tanks, y han visto a los partidos y a la militancia política como una actividad menor. Es muy fácil despotricar en contra de los partidos, pero qué cosas ha hecho cada uno de nosotros por mejorarlos. La respuesta es muy poco. Sin gobierno, uno esperaría que los partidos se fortalezcan.
—Ayer pifiaron nuevamente a los presidentes de partido. ¿Es un castigo excesivo o comprensible?
—Es un castigo justo. Los partidos se equivocaron gravemente. Pensaron que el liderazgo tipo Bachelet estaba agotado, en circunstancias que no era así, la gente quería más Bachelet. Se equivocaron con que había que buscar un candidato más bien de corte tradicional, con la idea de evitar primarias y con que no podía ser una mujer, porque el liderazgo estaba agotado... hicieron una mala lectura. Y la gente los está castigando por eso.
—¿Qué consecuencias va a tener eso al interior de los partidos?
—El problema de los partidos de la Concertación va más allá de sus presidentes, viene de los ‘90. En Chile todo ha cambiado, menos los partidos de
—El caso más claro es el de Bachelet.
—Ni Lagos ni Bachelet estuvieron dispuestos a usar su personalidad, su carisma para renovar los partidos. Lo vieron como una tarea o imposible o que iba a llevar una frustración o que iba a comprometer su popularidad. Esa tarea es impostergable. Y ¿quiénes tienen que asumirlas? Una nueva generación.
—¿Es la hora de Orrego, Tohá y Lagos Weber?
—No sé quién... Hace muchos años, desde 2005 o antes, vengo abogando para que una nueva generación tome el mando de
Y, por tanto, éste es el momento en que las nuevas generaciones deben hacer la evaluación, los quiebres que correspondan con el pasado, y hacer la arquitectura de lo que viene. Si lo hacen bien o mal, se equivocan, problema de ellos. No corresponde que ninguno de nosotros, de la generación anterior, venga a pautearlos.
—¿La generación de Escalona, Gutenberg y Solari debe dar un paso al lado?
—Sí, absolutamente. Esto puede no ser en un acto, a lo mejor puede ser un proceso, una transición, pero sí. Es fundamental que otros asuman el bastón y otros tengan el privilegio de equivocarse y, eventualmente, de acertar. Pero estos no pueden estar hoy día bajo la vigilancia de esta generación que ha sido un poco omnipresente.
—Y cuál va a ser su participación es este nuevo proceso?
—Todo lo que sea colaborar, perfecto, pero no quiero, me voy a resistir, a tener cualquier posición proactiva. O menos aún, pretender tener responsabilidades de liderazgo. Ni siquiera donde yo podría intentarlo, que es el campo intelectual. No. Es indispensable que sean otros los que, o acierten o se equivoquen. No mi generación.
Claudia Valle J, La Segunda, 18.01.10.-
A disposición de ustedes, atentos saludos,
Chile - unos pocos ganan mucho, con el sacrificio de tantos.
Blog Enrique Meza - http://www.atinachile.cl/blog/21591






















Este sitio funciona sobre la
este señor....
es el mismo que dijo que la concertacion no debia contar con medios de publicidad y comunicacion? el mismo que entrego los medios informativos a la derecha economica de este pais? el que ayudo a desarticular las redes sociales?
saludos