TOTEMICEMOS A PIÑERA
Fue sorprendente enterarse que un joven
aceptara estar semidesnudo, con los brazos amarrados, con la cara tapada, dejándose
tirar con una cuerda durante toda la noche por sus compañeros, y permitir que
lo golpeen con varillas, puños y punta pies, sin un límite de tiempo. Aunque lo
descrito anteriormente se asemeja más a un método de tortura, cuesta creer, que
formaba parte de una ceremonia de iniciación que los miembros de algunas
organizaciones Scout realizaban como bautizo para los miembros que ascendían de
grado. Ellos lo llamaban “Totemización”; y a pesar que este tipo de “Ritual
Iniciático” se encuentra prohibido por las autoridades y representantes de
Contrariamente a lo que se cree, los ritos o
ceremonias de iniciación, no son actividades exclusivas de sectas satánicas o
esotéricas, ellas forman parte de nuestras relaciones humanas, y si no se han
dado cuenta, ellas están presentes en nuestras vidas, llegando a ser, incluso,
necesarias para recordarnos que somos seres sociables.
En toda sociedad podemos encontrar ceremonias
de iniciación o, también llamados, “Ritos de Paso”. Este concepto fue creado
por el etnólogo francés, de origen alemán, Arnold van Gennep, para definir o
clasificar las transiciones llevadas a cabo en las distintas etapas que viven
los individuos en su desarrollo social, por ejemplo, festejar el nacimiento de
un bebe, el bautismo, contraer matrimonio, las despedidas de soltero, la
despedida de algún compañero de trabajo, la fiesta de cumpleaños y también los
funerales, son ritos de paso, que influyen en la conciencia de cada individuo
que las vivencia, para marca el inicio o el fin de un ciclo en nuestra vida
social.
Los ritos de paso están presentes en nuestra
cotidianidad, pero también lo estuvieron en la vida diaria de las miles de
personas que formaron parte de las distintas civilizaciones que existieron a lo
largo de la historia de la humanidad, y de las demás sociedades primitivas aún
existentes. La mayoría de los ceremoniales fueron de carácter político,
religioso, o meramente social, algunos de ellos siguen vigentes, otros en
cambio, fueron olvidados o prohibidos por diversas circunstancias.
Los Ritos de Paso permiten crear un lazo
entre el Individuo y el grupo al cual pertenece o desea pertenecer. De esta
forma el individuo estructura su vida personal en etapas bien precisas,
permitiéndole una percepción amable del tiempo en su vida personal y en sus
relaciones sociales.
Algunas tribus existentes mantienen un sin número de ceremonias, siendo la más destacada, el rito de iniciación a la adultez, en el cual el adolescente o joven se convierte en un hombre adulto definitivamente. Este tipo de ritual constituye el ejemplo más claro y concreto de una ceremonia que marca el término de una etapa y el inicio de otra nueva. El ceremonial consiste en distintas prácticas que deberá realizar el joven para ganarse el respeto de los demás y demostrar su masculinidad. En la mayoría de las tribus será importante demostrar la fuerza, el coraje y la resistencia.
En la tribu de Vanuatu, ubicado en algunas islas del Océano Pacífico Sur, existe una ceremonia de iniciación para los varones, que consiste en saltar de una torre de madera completamente desnudos, con una cuerda atada a los tobillos. El objetivo es impresionar a los Dioses y demostrar su masculinidad arriesgando su vida.
En la tribu etíope de los Hamar encontramos un rito de masculinidad, en el cual deben saltar sobre una serie de vacas puestas lado a lado, por 4 veces consecutivas, sin caerse. Si no lo logran, no serán respetados por sus pares y les negarán esposas.
Entre los Masái, en Africa, la caza de animales feroces, construir una choza por ellos mismos y ser circuncidado sin gritar, son demostraciones de fuerza y de masculinidad que merece respeto, siendo reconocido todo esto por la comunidad como rasgos de autoridad, valentía, tradición e iniciación.
En otras tribus o comunidades indígenas, principalmente en la región de Melanesia, en el Océano Pacífico, que comprende a las naciones de Papúa Nueva Guinea, Salomón, Vanuatu y Nueva Caledonia, la masculinidad se hereda con la entrega del semen de los ancianos de la tribu, vía anal, y, en algunos casos, no se adquiere mediante la valentía.
En resumen, la demostración de masculinidad es la etapa más importante en la vida de los jóvenes integrantes de una tribu, porque de esta forma, ellos cambiarán su rol dentro de la comunidad, asumiendo nuevas responsabilidades y convirtiéndose, de esta forma, en hombres con capacidad reproductiva.
No tan alejados de estas costumbres primitivas y salvajes, descubrimos sociedades contemporáneas u organizaciones, desde las más inofensivas hasta las más peligrosas, que poseen ritos iniciáticos o ceremoniales de admisión, de muy variados estilos. Una de estas organizaciones, el movimiento Scout, por ejemplo, que en su interior desarrolla ceremonias con carácter educativo y que persigue traspasar valores tales como el compañerismo, la solidaridad y el trabajo en equipo a la comunidad participante, enfrenta una actual polémica suscitada por las noticias recientes respecto a una paliza dada a uno de sus miembros.
No obstante lo anterior, y con la misma intención de marcar un antes y un después en la vida de cada uno de los miembros del movimiento Scout, algunos grupos que lo conforman, organizan en secreto las “Totemizaciones”, que consisten en actividades de destreza física y mental que son intercaladas con golpes y castigos de toda índole para finalmente marcar al iniciado con un cuchillo caliente en ambos muslos. Estas pruebas de resistencia física permiten al aspirante demostrar su condición física y su coraje, elementos de la masculinidad que buscan ser resaltados en las ceremonias de iniciación emulando a las sociedades primitivas. El interesado en someterse a estas prácticas busca con ello, ser admitido a un selecto grupo de elite existente dentro de los grupos Scout. De no lograr su propósito, el iniciado arriesgará su respeto y amistades. Sin embargo, el joven Juan Andrés Bagnara, escogió someterse a la ceremonia para demostrar su coraje y encontrar el reconocimiento de sus pares, pero jamás se imagino que los desafíos físicos le costarían casi la vida al terminar en el hospital conectado a un respirador automático.
Otro tipo de ceremonias de iniciación o de paso, menos arriesgadas pero que perduran desde la antigüedad, con ciertas variaciones en cuanto a su forma, pero no en cuanto al significado de lo que se quiere representar, son los rituales de investidura, que le otorgan al investido la autoridad para ejecutar las leyes, mantener el orden y dirigir a toda una población.
Estas ceremonias de investidura que inician a la persona elegida o designada para regir un territorio determinado, se encuentran en todas las sociedades de todas las épocas, y atribuirle su origen a alguna cultura o civilización en particular, sería caprichoso y ambicioso de mi parte. Cierto es que todas las culturas cuentan con ritos políticos de inspiración divina o de carácter legal, cuyo único fin es el de reconocer públicamente que el ejercicio de la autoridad radicará en una persona, elegida o designada, por una mayoría o minoría de personas que también cuentan con una cierta autoridad.
En la antigua roma, la monarquía fue la primera forma de gobierno de la ciudad-estado de Roma, pues, en ella, el monarca o rey era elegido democráticamente, otorgándole todos los poderes para que gobernara de forma vitalicia, es decir hasta que él muriera por causas naturales o provocadas. Previo a gobernar, el rey electo, no sería reconocido como tal hasta que se realizara la ceremonia de invocación a los dioses, que era dirigida por un sacerdote que guiaba al electo rey a un sitial de piedra para sentarlo en el, y si durante el ritual el sacerdote recibía señales favorables, él procedía a confirmar el carácter sagrado del rey elegido.
En el desértico Egipto faraónico, la ceremonia de coronación comenzaba ascendiendo al heredero al rango de dios. Luego los sacerdotes le entregaban al Faraón los símbolos de poder, el cayado y el látigo, para después colocarle en su cabeza las coronas correspondientes al Alto y Bajo Egipto.
La edad Media no escapó a estas ceremonias político-religiosas, donde la iglesia católica, ya consolidada como un poder político, influyó enormemente sobre los reyes y la toma de decisiones.
En la actualidad, con la separación de la
iglesia del Estado, las ceremonias de ascensión al mando, ya no revisten
características divinas, son simplemente ceremonias cívicas y protocolares
donde el nuevo mandatario jura solemnemente desempeñar fielmente el cargo de
Presidente de
Recordado es la ceremonia que en 2001 organizaron
para Alejandro Toledo, en las cumbres del Machu Pichu. Este ritual iba
destinado a homenajear a las divinidades quechuas y a
Lo anterior se repitió en el mes de Enero de 2010, pero en Bolivia. En esta oportunidad Evo Morales iniciará su segundo periodo como jefe de estado de la nación boliviana, y en esta ocasión, en vez de escuchar a su gente, optó por oír a los sacerdotes aymarás que intercedieron ante las divinidades ancestrales, para que estos le entregaran la energía espiritual requerida para que su segundo mandato sea exitoso.
A diferencia de los líderes anteriores, que pretendieron fijar la fecha de inicio del cambio político en sus respectivas naciones, mediante ceremonias exóticas marcadas de simbolismo chamánico; en Chile se prepara uno de los cambios de mando más sobresalientes de nuestra historia republicana, que no cuenta con sacerdotes que invoquen a los espíritus del más allá, pero estará repleto de gurúes de la política que asesorarán, al nuevo dignatario, en todas las materias, y en vez de interceder con las divinidades ancestrales, se esforzarán en convencer a los congresistas de una oposición reacia a aceptar el término de los 20 años de gobierno Concertacionista, y reticente a reconocer que la derecha ganó democráticamente, voto a voto. Algo que no deja de sorprender si se considera que la derecha no triunfaba electoralmente desde hacía más de 50 años.
Ahora, la derecha chilena se prepara intensamente para asumir la conducción del gobierno formalmente el 11 de Marzo, y a enfrentar los enormes desafíos que le esperan, para así, justificar la alternancia en el poder y demostrar que ellos también se encuentran capacitados para administrar al Estado. Sin embargo, y a pesar de que exista una fecha formal para dar inicio al nuevo gobierno, el presidente electo debe ejercer un liderazgo político transversalmente representativo, a partir del momento en que triunfa electoralmente.
Por tal motivo, todo político que desee convertirse en un líder y ser reconocido como tal, debe previamente aceptar las exigencias y desafíos que se presentan en el tortuoso camino al liderazgo. Pero no es suficiente aceptar y reconocer los desafíos, es indispensable arriesgarse a enfrentar tales desafíos en post de ser reconocido como líder, para de esta manera, ejercer un liderazgo político fuerte, que garantice la cohesión de sus partidarios y el reconocimiento de sus adversarios. Dicho liderazgo político es una constante por influir en las personas e incentivarlas a trabajar en forma entusiasta por un objetivo en común que beneficie a todos por igual. Ejercer ese liderazgo implica comprometerse a una labor diaria por conseguir el respeto y la confianza de los ciudadanos. En cierta medida es una forma de mostrar una masculinidad civilizada y para tal objetivo, el hombre político debe fortalecer tres actitudes esenciales para manifestar su “hombría política”, que no se adquiere en una ceremonia iniciática fijada para un día cualquiera y dirigida por el sabio más viejo de la tribu-partido. Es todo un proceso lleno de obstáculos y que no tiene término, en otras palabras es una forma de vida, de quienes actúan con perseverancia, coherencia y firmeza. Actitudes reconocidas por la ciudadanía en su conjunto y apreciadas por ella a la hora de decidir en quien confiar la responsabilidad de conducir el gobierno de la república por un periodo de cuatro años.
Si Sebastián Piñera obtuvo la victoria en las urnas, se debió a que cientos de electores vieron en él las actitudes ya mencionadas, y que no encontraron en sus oponentes. Y existiendo una similitud con las grupos tribales, cada candidato fue a una batalla en representación de su tribu para demostrar cual de ellos debía someterse a las demás. Así tuvimos la oportunidad de ver a Jorge Arrate, el más anciano de la tribu de los “cara roja”. Se destacó en muchas oportunidades por invocar a los espíritus de los antepasados de la izquierda, y ni siquiera Gladys Marín, desde el más allá, logró darle el entusiasmo que necesitaba para que toda la nación reconociera su liderazgo. Luego nos topamos con Marco Enríquez-Ominami, un indio deseoso de ser cacique, y que creó, su tribu “díscola”, que llego a entusiasmar a cientos de indiecitos huérfanos de otras tribus, pero en vez de luchar como hombre, para demostrar su firmeza se rindió y optó por una ceremonia similar a la de las tribus de la región de Melanesia, en el Océano Pacifico, ya descrita anteriormente, la cual consistió, en nuestro caso, en apoyar al jefe de la tribu del “arcoiris”, representante máximo de la “Gerontocracia Chilena”, e hijo del Gran Tribuno del mismo nombre. Eduardo Frei, heredero político, legítimamente reconocido, de un reino que se divide en pequeños feudos, que hoy en día, después de su derrota, se dispersa tal como un archipiélago, pero sin puentes que lo conecten con el continente.
La batalla por la presidencia se convirtió en la guerra tribal por la renovación del liderazgo en nuestra nación. Presenciamos el triunfo del Cacique “Tatán”, pero el desafío será actuar conforme a las actitudes que fue desarrollando durante toda su carrera política: manteniendo una coherencia con sus discursos, principios y promesas; manteniéndose firme, sin temor ante los ataques que pueda recibir de la oposición como proveniente de algún mandatario vecino; y, a su vez, debe ser perseverante en su deseo de conseguir las metas propuestas y prometidas, en oposición a las ceremonias de investidura dirigidas y preparadas por un brujo o sacerdote.
Las gentes en su totalidad, deberían preparar al nuevo presidente en su cargo, manifestándole sus descontentos, verificando el cumplimiento de sus promesas, fiscalizando a las autoridades designadas por él, y denunciando cualquier irregularidad cometida en su administración. Sería una especie de “Totemización Ciudadana”, sin recurrir a invocaciones paganas irracionales, sin agresiones verbales o físicas para poner a prueba su resistencia psicológica.
Totemicemos a Piñera, sin organizar una ceremonia, más bien pensando que su gobierno de cuatro años será una dura prueba de “Hombría Politica”, prueba o desafío que no todos pueden realizar manteniéndose enfocadas en las tres actitudes antes descritas.







Acaso su larga trayectoria al frente de sus empresas exitosas no le dice a Ud. nada ?
Saluda Atte. a Ud.
Sebastián Pinierae
sebastianpinierae@gmail.com
Por supuesto que hay que Totemizar a Piñera mirando y concluyendo desde la visión de Osvaldo Muñoz, Chile NO es una Empresa donde las promesas se cumplen firmando contratos, aqui la credibilidad de las promesas esta basada en la confianza eterna de los Electores, por lo que tu pregunta sobre el valor de la Trayectoria de Piñera anda más perdida que un Marisco en un Plato de Porotos, saludos.
Por eso nuestro Presidente gobernará este país tal como maneja sus empresas.
Y supongo que Ud. sabe que las empresas no funcionan en base a la confianza eterna sino a las exigencias que deben cumplir cada uno de sus integrantes independientemente de lo que cada uno crea o no crea. El que no sirve se va y se cambia por otro más eficiente que cumpla con lo que el Gerente exije. No hay otra manera de manejar mejor una empresa ni tampoco se ha demostrado que un país pueda funcionar mejor de otra manera distinta.
Saluda Atte. a Ud.
Sebastián Pinierae
sebastianpinierae@gmail.com
Tienes toda la razon en que la Confianza No es Eterna y aún más en como se se valoriza la Eficiencia o castiga la Ineficiencia en el Mundo Empresarial, ahi es donde está el pero, despues de ver como se burlan las reglas de la SVS, especificamente esa que dice "Abtenerse de Comprar", ya que pagando la Multa Calladito no siempre es la Solución Definitiva, ¿entiendes el porqué de las dudas?, saludos.
Nosotros trabajaremos con la gente que confía en nuestro Presidente y con aquellos que estén dispuestos a cumplir con las tareas que les exigiremos.
Saluda Atte. a Ud.
Sebastián Pinierae
sebastianpinierae@gmail.com