Chile puede...
Hace muy poco vi esta pelicula, "Chile puede" e independiente del sentido de humor en que esta hecha, hay una frase que quedo dando vuelta en mi cabeza..."Chile es un pais de mediocres"...
Siempre he oido la frase que Chile es un pais de las cosas a medias, de todo a medio hacer...la calle a medio pavimentar?, la ley a medio cumplir?, la justicia a medio aplicar?, la carrera a medio terminar?
En el ultimo tiempo he tenido la sensacion de que los chilenos hemos ido evolucionando, cada vez mas son los jovenes que por fin llegan a termino de sus estudios universitarios, que los alcaldes si dicen:habra pavimentos, los hay, cada vez veo mas como la ley se cumple "un poquito" mas, como muchos chilenos intentan la total transparencia tambien "un poquito mas"...
Como pais dicen que somos "super" en Sudamerica, que cada vez nos posicionamos mejor y vamos subiendo el rating de paises con mejor calidad de vida. Que la seguridad es buena, independiente del lugar o comuna de que se hable. Sin duda, nos ven bien en el extranjero en muchas cosas, pero nosotros que estamos dentro...que sentimos??, como es que se ve un chileno??... En casa, yo atiendo mis deberes de costumbre o la cosa no funciona, lo mismo en mi trabajo:llegar siempre a la hora, cumplir como debo...pero en la calle, como una observadora de mi entorno (ejercicio que intento nunca olvidar) he visto como asaltan en Estacion Central, he visto como un tipo le da manotazos (agresivo y amenzante) a un chofer del transantiago por reclamar que "no pidio siquiera permiso" para subir al bus ya que no tenia su tarjeta bip , como en una esquina hay trafico de drogas a vista y paciencia de todos, he visto como un hombre maduro, no mayor, finge estar dormido cuando ve una embarazada o un anciano o un minusvalido subir al metro, he visto como las personas acostumbran a ensuciar las calles desde con papel de dulce a caminionadas de mugre y desperdicios que incluyen colchones, refirgeradores, y cuanta porqueria desechable de sus casas... Si por costumbre, por crianza no estas de acuerdo y reclamas por la basura, eres "cuica", si denuncias la droga o un asalto, eres "sapa", si pides el asiento para quien lo necesita eres una metiche...Entonces en que quedamos? No me considero ir a la vanguardia por reclamar o denunciar lo que considero barbarie del mundo moderno, simplemente es logica...no quiero barrios con drogas, no quiero esas cositas que ensucian las calles por donde camino, no quiero personas que no son empaticos con el que mas lo necesita...
Aun asi, siento que el chileno ha ido evolucionando, demasiado goteo en ello, pero que mas se puede pedir? En todos los casos siempre creere en la frase que "en los niños esta el futuro del pais", pero mas lo esta en nosotros, las generaciones que ya comprendemos e intentamos ser mas culturales ( y no hablo de lecturas o doctorados en materias), mas "educaditos"...si no mas consecuentes...
Creo que como chilenos podemos evolucionar de mejor manera, pero ésto es mas alla de un gobierno electo, mas alla de una mejor educacion, mas alla del dinero que tenemos, mas alla de las leyes promulgadas, porque los cambios comienzan en casa, los cambios comienzan desde dentro, y lo mas adentro que existe somos nosotros mismos...
Asi creo yo que Chile si puede...







A priori, y partiendo de que no existen las sociedades idílicas y quién quiera venderle esa "burra" le estará mintiendo de forma vil.
El chileno, como el español, es producto de su historia, la cual nos ha ido moldeando y por ejemplo, la idea que lanza usted sobre el chileno, salvando las distancias históricas, poco se diferencia de la que ténía Benjamín Vicuña Mackenna de sus conciudadanos....que por cierto, ya lo puse en otro post...
En mi última estancia en Chile (agosto de 2009) y para el viaje de regreso, adquirí en Valdivia, el libro de Fernando Villegas "Ruego a Ud. tenga la bondad de irse a la.....cresta"....el cual me recordaba otro sobre el español, titulado, "El español y los siete pecados capitales" un libro escrito hará como la friolera de 40 años, por Fernando Díaz Plaja..tanto uno como el otro, en mi opinión describen una forma, modo y manera de ser del chileno o del español....
Saludos
Le copio una reseña del libro al que he hecho mención para su curiosidad, espero que le aclare algo:
En cuanto a la idea de pecado, ésta ha desaparecido del mapa. Si el pecado era una transgresión de la Ley de Dios, quién va a tenerlo en cuenta si una buena parte de los españoles han dejado de creer en Dios y los que aún se manifiestan creyentes una parte importante alegarán rápidamente que no son practicantes y otros, que practican, toman de la religión lo que les parece y pocos se interesarán por la culpa y el pecado ya que casi nadie se siente pecador y necesitado de perdón. También pienso que será difícil encontrar quien sea capaz de enumerar los siete pecados capitales, salvo que sea lo suficientemente mayor para haber leído el catecismo de Ripalda.
La soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza no dejan de ser malos vicios aunque no se sea creyente. Para muchos las únicas cosas rechazables son las que aparezcan en el código penal. La razón y la conciencia pueden ser acalladas hábilmente si se manipula el lenguaje.
A la soberbia le dedica Díaz-Plaja más de ochenta páginas pues entiende que es el pecado más común entre los españoles. Si la soberbia es el afán desordenado de ser preferido a otros, éste se manifiesta en nuestra actitud cerrada de querer siempre llevar razón, de dialogar poco y odiar mucho, de considerar enemigo a quien piensa de forma distinta, a creernos siempre con derecho a todo y sin obligación alguna. Hay como una especie de imposibilidad de ponernos en el lugar del otro y tratar de comprender sus razones, posiblemente porque no tenemos claras las nuestras. Lo que ha cambiado, a mi entender, en estos cuarenta años es que cuando utilizamos la palabra soberbia ya no es un sustantivo referido a un vicio o a un pecado, sino un adjetivo que pondera algo como estupendo y superior: una casa soberbia, un coche soberbio, un negocio soberbio… Si llamamos a alguien soberbio a lo peor ni se siente ofendido sino que se reafirmará en la idea de su superioridad. Contra soberbia humildad. Una virtud bastante desconocida. Ser humilde no se lleva. Para muchos ser humilde es una desgracia.
A la avaricia apenas le dedica un par de páginas, le parece al autor que no es algo generalizado ya que el tacaño y el avaro están suficientemente estigmatizados en la sociedad y la tacañería sería incompatible con la soberbia, el orgullo y la vanidad de los españoles. Pero la avaricia no es solo tacañería sino un deseo desordenado de riquezas y esto antes y ahora está presente entre nosotros. Tener dinero, ganar dinero, conseguir un premio en alguna lotería, una licencia urbanística, una especulación oportuna… Muchos no tendrán ninguna oportunidad pero el deseo de poseer cuanto más mejor, está presente en la mayor parte de nosotros. Contra avaricia largueza se decía antes hoy quizás habría que decir contra avaricia, honradez, virtud poco valorada.
La lujuria de los españoles ha cambiado radicalmente en estos cuarenta años. El capítulo que le dedica Díaz-Plaja lo ve como una lucha entre los instintos y la censura que el español trataba de sortear. También observa una diferencia de comportamiento entre hombres y mujeres. Hoy todo eso es historia frente a un desbordamiento de la sexualidad sin responsabilidad, sin compromiso, sin diferencias entre hombres y mujeres. Si muchos fieles dejaron la Iglesia por causa de sus normas morales, hoy lo que se respira es que hay que satisfacer los instintos en el acto, sin sujetarse a moralidad alguna. La virtud de la castidad como compromiso de fidelidad en el amor tampoco tiene buena prensa.
La envidia como tristeza del bien ajeno era entonces y ahora uno de los grandes defectos de los españoles. Rara vez encontramos alguien que se alegre sinceramente de los éxitos ajenos. Casi siempre se introduce algún elemento de duda en la capacidad del que triunfa. Contra envidia caridad, pero caridad no es limosna sino amor y amistad. Compartir las alegrías y las penas de los demás con sinceridad, sin interés, limpiamente. ¿Lo hacen muchos?
La ira la encontraba el autor presente en nuestra sociedad en la que los españoles eran fáciles a enfadarse, a gritar, a insultar a los demás. Los derechos de los demás no tienen importancia, solo los míos son los que valen. Los otros, los que no piensan como yo, los que me discuten los eliminaríamos si pudiéramos cuando sufrimos un acceso de ira. Ira que puede llegar a la crueldad. Pienso que esto de airarse no ha disminuido sino que ha crecido en nuestra sociedad. Los malos tratos domésticos, incluido el asesinato, están a la orden del día. ¿Qué es esto sino ira? Contra ira paciencia. ¿Quién educa a la gente para ser paciente con los demás?
La gula y la pereza. Ni antes ni ahora nadie se siente victima del pecado de la gula. Que haya que comer y beber con moderación parece más consejo de un dietista que la práctica de la virtud de la templaza. Beber de más parece que solo es un problema si hay que conducir un automóvil. Comer demasiado puede originar un problema de obesidad. Ahora somos más conscientes que hace cuarenta años del hambre en el mundo pero ello no nos ha llevado a moderar nuestro consumo. La pereza como desgana en el trabajo o en el estudio, falta de rendimiento, absentismo laboral, retraso en realizar aquello que otros esperan de nosotros, son cosas que antes y ahora son defectos que afectan a mucha gente. La diligencia es una virtud en la que también habría que educarnos.
Los pecados capitales no lo son solo porque lo haya dicho la Iglesia. Son vicios que nos impiden ser mejores personas. Invito a meditar sobre ello y si quieren leer este viejo libro de Díaz-Plaja les aseguro que pasarán un buen rato.
Primero que nada, me disculpo por no haber siquiera dado un comentario a lo que Ud. escribio, llevo varios dias sin acecarme un segundo a esta pagina, pero ahora ya estoy aqui...
Se que cada habitante de una nacion es el resultado de la historia , pero aun asi pienso que cada uno de los ellos tiene la capacidad de elegir. Mi texto no es otra cosa que un llamado a cambiar lo que nos queda de futuro, pero no visto como nacion, si no como persona, procurando el bien comun...
Tengo clarisimo que no importa lo que se diga para el bien de un conjunto de personas, siempre habra prioridad al individualismo y en ello no hay mucho que hacer, salvo crear conciencia. Ahora, esa conciencia, que es lo que yo planteo, nace en casa, en la comodidad de mi hogar, en mi propio interior... Como dice la frase:" predicar y practicar"...yo predico las buenas costumbres (no hablo de una fria moralidad...) y practico con los mios, por ejemplo con mis sobrinos, a quienes creo poder heredar conciencia de si mismos, de su existencia y su relacion con el mundo... Mas adelante ellos tomaran sus propias decisiones y claro, mucho o poco o ninguno de esos "pecados capitales" saldran a florecer, porque la perfeccion no existe y lo que para uno estara bien, para otro no lo estara o simplemente no le importara....
Para que una nacion "tire p'arriba" no hay mas remedio que intentar cambiar a sus habitantes ( jejeje, aunque parezca utopia) pero desde las cunas, las escuelas...Todo es proceso, y bien se sabe que no hay mas...
Agradezco su comentario, y espero leerlo mas de una vez...
Saludos , Ncy