Un sistema bipartidista como el nuestro, moldeado a imagen y semejanza por lo yanquis, es decir 2 conglomerados políticos que administran el mismo modelo que beneficia a los mismos interesados, es capaz de alternarse en el poder cuando esos intereses así lo determinan.
La creciente ola de conciencia y por tanto de izquierdización del debate continental ha hecho que en Chile se estuvieran discutiendo temas que durante 30 años estuvieron vetados de los grandes debates. La educación y salud públicas, la distribución del ingreso, el expolio de nuestras riquezas sin pagar impuestos, el destrozo medioambiental, la constitución, etc. son temas que obligatoriamente se debieron recoger para estas elecciones.
Que la concerta haya presentado un candidato débil y a todas luces mediocre, puesto a dedo, y de un conglomerado a todas luces derechista, fue una jugada estudiada para darle a la derecha extrema su oportunidad de gobernar. Cualquier candidato socialista hubiera capitalizado la popularidad de Bachelet. La concertación no quería gobernar, esta vez dejaría esa chance a sus rapaces socios políticos y comerciales.
Esta jugada era propicia para el equilibrio de esta dictadura encubierta que llamamos “bipartidismo”. Y que se representa claramente en nuestra constitución que lleva las firmas de Lagos y Pinochet. Pues como ya he dicho el debate político ha cambiado, y poner otro candidato socialista era muy peligroso para la estabilidad del modelo, pues permitiría el creciente despertar de nuestro pueblo, cosa que ya está sucediendo.
En el contexto latinoamericano, Chile país laboratorio exitoso del neoliberalismo y por tanto de las doctrinas del schok dictatorial, no podía permitirse el lujo de aspirar a un cambio. Pues el imperio no iba a permitir que descarriásemos el camino, por tanto sus funcionarios (todos nuestros políticos) actuaron en esta dirección. El PC y su incorporación a la concertación vinieron a representar la corriente moderadora de la concerta, salvando el modelo político. Chile no podía girar un pelo más a la izquierda, no nos los estaba permitido, pues era peligroso para el imperio y sus intereses continentales.
¿Lograrán Piñera y su populismo adormecer el debate que ya ha despertado?...
De seguro lo intentará, esa es su misión. Su misión es hacer a la ultraderecha que por medios dictatoriales ha obtenido sillones democráticos una alternativa creíble, y viable. Salvar un buque que hacía agua por todos lados, y que solo trasvistiéndose, haciéndose una cirugía plástica completa puede parecer lo que no es y nunca ha sido: Una alternativa popular, ética, democrática.
La concerta ha debido sacrificarse para seguir con sus cuotas de poder y sus grandes negocios en las megaempresas derechistas, (muchos políticos de alto rango están en los directorios de sus empresas, o son sus asesores). Aún pagándo el precio de que sus torturadores anden celebrando y provocando por las calles.
Si analizamos la campaña presidencial, veremos que el mayor esfuerzo lo hicieron potenciando la candidatura de Arrate y no la de Frei, pues su enemigo natural no era Piñera sino Enriquez. Enriquez era un posible remezón a la dictadura bipartidista y su corruptela.
El matrimonio concerta-alianza, al parecer quiere ser para toda la vida, solo el pueblo chileno que es marginado de los beneficios del modelo que administran solo para ellos puede hacer cambiar esta situación. Pero la ultraderecha es la ultraderecha, y sus hambrientas jaurías intentarán echarle mano a todo lo que el estado no les hubo dado en estos años, así que estar vigilantes, y Organizados!
Manuel Meulén


















mmmm
Interesante tu tesis del ..ahora me toca a mi.., que planteas y que refleja bastante bien lo que sucede con el sistema heredado de Pinochet, es decir un empate forzado entre las fuerzas políticas. Debo hacerte notar, eso si, que el sistema norteamericano es fundamentalmente distinto, es un sistema mayoritario, en cambio el nuestro es minoritario y fue concebido así precisamente para darle "estabilidad" a la herencia política del gobierno militar.
Personalmente, no concuerdo mucho con las tesis "conspirativas", aunque el caso chileno da como para pensar..es sospechoso..como tan imbéciles!, pero tambien es cierto que el poder ciega y durante todos estos años la concerta hizo y deshizo con la confianza que la gente depositó en ella.
HAY matices
pero en el fondo la regla se aplica perfecta.. en Chile, y en España...
dos dictaduras, hechas bipartidismo por la obra de los yanquis..
Y para que el bipartidismo se sostenga debe haber alternancia,
sobre todo en momentos claves como el actual... (explica más lo del sistrema mayoritario yanqui)