Es difícil pensar que en un país como el nuestro que se vanagloria
de estar en las sendas del progreso, de haber ingresado a
La verdad es que no me voy a referir a la deuda histórica, a los problemas de los sueldos de nosotros los maestros, a la forma en que algunos lucran con la educación, que si bien son temas muy importantes, ya son casi lugares comunes y causan mucho conflicto, en resumen muchas palabras, visiones contrapuestas pero muy poca acción.
En esta ocasión me referiré a la deuda que tiene la educación con cada uno de nosotros.
Sé que cada uno de nosotros esperaba "algo más" de la educación, ya sea en términos de adquirir conocimientos, habilidades, actitudes, valores o una forma distinta de ver el mundo o de enfrentar los problemas de la vida cotidiana, pero como todos sabemos eso también, depende de cada uno de nosotros, la educación en este aspecto es un proceso continuo que viene a ser responsabilidad de cada uno.
Sin embargo, yo me quedo con las palabras de un alumno mío que me han hecho reflexionar mucho : "Tío, la verdad es que yo no quiero seguir estudiando, no quiero tener una carrera como mis papás, ya que no quiero que mi vida sea triste, no quiero ser infeliz, no quiero separarme y que mis hijos sufran, no quiero vivir preocupado solo de la plata y enfermarme como mis papás".
Ante esto , yo me preguntaba: ¿Qué sentido tiene enseñar disciplinas a niños que ven un futuro tan deplorable? ¿ Es acaso que ya han perdido la fe en el futuro, en lo que nos puede brindar la educación y una vida con sentido?
Si señores, a veces,
dan ganas de dejar el aula y dedicarse a otras cosas, hace poco una compañera
me cuenta que trabajará como anfitriona de una disco después de estudiar 5 años
en pedagogía en una universidad como
Ante todo esto, solo me queda cerrar este artículo con una sensación extraña por qué en verdad no entiendo hacia donde va la sociedad, no entiendo cuales son sus fines, es que acaso que se ha entendido que alcanzar cifras macroeconómicas altas, el aprender algebra, el alcanzar una posición económica , el tener éxito social, el consumir indiscriminadamente, el leer sin entender, el no escuchar al otro, el ver a los medios de comunicación infestando a la gente de mala noticias, y el alegrarse porque una modelo se aumento las pechugas...¿Acaso es eso lo que queremos?
Y mientras veo morir a la gente de Haití y quiero escapara del aula porque mis niños han perdido la esperanza de un mundo que les prometa una vida mejor...
Solo eso, gracias por leer , para los que han tenido el tiempo, y sienten que en algo me comprenden...
Y ante todo,muchas gracias a todos los que se dedican su vida a la educación, ya sean profesores o no, y que cada día hacen que alguien no pierda la esperanza en una vida mejor a nuestros niños y jóvenes...



















Me imagino que usted
...motivó a ese alumno suyo que le fue con esas razonables y lamentables palabras. Es lo primero que yo hubiese hecho. Le hubiera dicho que no pasa en todos los casos, que debe luchar por conseguir la felicidad, y una herramienta es el estudio.
¿Sabe qué?. Muchas veces he escuchado hablar del tema de los sueldos de los profesores. Yo estudié en el Instituto Nacional, buenos profesores hay ahí, pero en un debate que tenía con ex compañeros, que hablaban del sueldo, les dije: yo he tenido profesores a los cuales les bajaría el sueldo.
Pensé que me machacarían pero sus caras lo decían todo, estaban de acuerdo sin querer estarlo.
Tuve muy pocos profesores de esos que a uno lo motivan clase a clase, usted debe hacer eso, no echar pie atrás. El año pasado fui a dar una charla al Instituto. Quedaron fascinados, motivados, salí entre aplausos. Y yo también me motivé con eso. Pretendo hacerlo nuevamente.
Saludos
Por supuesto Eduardo
Todavía tengo la firme que día a día haya que trabajar por darle una esperanza y un sentido de vida más humano a nuestros niños, si bien , hay veces que dan ganas de dejar todo, pero en mi caso, son solo momentos, el resto del tiempo, sólo cumple mi deber: ofrecer una educación de calidad y humana.
Gracias por su opinión, comentario y tiempo.
Saludos afectuosos!