viernes 5 de febrero de 2010
Chile: donde el yogurt no es yogurt
Chile: donde el yogurt no es yogurt, la izquierda es de derecha y las derechas parecen de izquierda.
- En medio de los ajustes políticos que comienzan a perfilarse después de la derrota de la Concertación y la impronta aliancista asumiendo el gobierno, cabe descifrar ciertas interrogantes para clarificar qué es lo que se está jugando en este febrero del Bicentenario.
Competencia para dirigir la oposición.
Recién conocida la derrota, Ricardo Lagos E. pegó su primer empellón para ganar vanguardia en los nuevos escenarios. Quiso
autoproclamarse como un hombre de unidad que debería guiar a los
jóvenes, a quienes invitaba a tomar la posta. Quizás apostaba a la
sensibilidad del minuto, apelando también a la mala memoria de los
chilenos que lo funaron en Facebook cuando quiso repostularse como
candidato a Presidente. Tal vez pensó que en el shock de la derrota se
olvidarían de su renuencia a competir con primarias abiertas o que
olvidarían el pesado lastre de escándalos de corrupción que heredó a su
sucesora, la Presidenta Bachelet.
El Laguismo no asume las responsabilidades de la derrota y
no se ha escuchado un mea culpa efectivo, una disculpa siquiera por la
serie de errores que llevaron al voto castigo que los sacó del poder.
Nació este grupo transversal como una cofradía ligada por compromisos
construidos antes de la recuperación democrática. Un grupo que se
preparó para tomar el poder a partir de los noventa y que desplazó,
dentro de la Concertación, a otros sectores provenientes de los
movimientos sociales de los ochenta. Su poder se nutre de la social
democracia de Italia, Francia y principalmente, España. Los gobiernos
de Frei Ruiz Tagle y Ricardo Lagos fueron controlados por este equipo
transversal que se recicló en distintas esferas de poder del aparato
público y de las grandes corporaciones que se instalaron en Chile
durante los noventa. Fue este mismo grupo el que impulsó leoninos
contratos de concesiones de carreteras, energía y sanitarias, proyectos
gestionados por los hombres claves del Laguismo.
En la Democracia Cristiana se había mantenido la fractura histórica entre
chascones, guatones y colorines. Estos últimos migraron al PRI de
Adolfo Zaldívar y Jaime Mullet, hecho que se produjo por el desacierto
de la mesa que dirigía Soledad Alvear. Los antiguos chascones se
replegaron dispersos, pero Gabriel Valdés en sus Memorias reivindica el
papel que les cupo en la democratización durante los ochenta. Eduardo
Frei Ruiz Tagle, que pudo convertirse en el líder de unidad por encima
de los grupos sectarios, pecó de debilidad o falta de confianza y se
resignó a ser manejado por las cúpulas partidarias, aceptando el
mayúsculo error político de primarias amañadas. Cuando quiso generar
un grupo alejado de esas cúpulas se formó el movimiento Océanos Azules
que representan el cambio al interior del PDC para recuperar la
identidad y los valores humanistas cristianos, en obvia confrontación
con las máquinas partidarias que se tomaron el poder interno con
militancia clientelista, que incorporaron como cohortes de
incondicionales operadores políticos. Contra ese estilo caudillista
reclamaban los jóvenes que se tomaron las sedes partidarias pidiendo la
expulsión de los dirigentes.
Océanos Azules podría ser el nuevo partido Humanista Cristiano,
que encarne el social cristianismo, con una posición expectante frente
al gobierno de la Alianza, como grupo que espera revisar aquello en que
es válido colaborar y aquello en que se debe mantener posiciones
doctrinarias en una oposición constructiva.
Para ME-O el tiempo se agota
En el Movimiento Díscolo Independiente que lideró el ex candidato Marco Enríquez Ominami, se trata de generar un nuevo partido. Marco tiene un estrecho cuarto de hora para empujar el carro y posicionar esa tercera fuerza política, porque si se demora le pasará lo que al Fra-Frá y el partido de Centro-Centro. Las fuerzas centrífugas que logró colocar en el tablero político tienden a detenerse y con ello las personas se ven motivadas a retomar ubicaciones, ya sea sumándose a la Alianza o bien adhiriendo a quien logre liderar una posición crítica, constructiva, propositiva y fiscalizadora frente al nuevo gobierno. Ese 20,3% de la primera vuelta es agua entre los dedos y exige decisiones rápidas, lo cual es difícil si no se formula una base de doctrina que le de identidad al nuevo referente. Recordemos que la escisión del PS se debió a que se vivía la dirección autocrática de Escalona y “Marquito” (como le ninguneara en su momento) fue la piedra en el zapato que lo sepultó políticamente. Hoy nuevos aires soplan y el PS llama a recomponerse y está dispuesto a recibir las ovejas negras o los hijos pródigos en su redil.
En
el escenario inmediato, se espera que Piñera anuncie su Gabinete. Los
funcionarios de confianza y autoridades del gobierno saliente, deberán
soportar las auditorías y fiscalizaciones a su gestión lo que los
mantendrá ocupados hasta el 11 de marzo. Los que fueron contestatarios
y críticos al Laguismo no dejarán que el grupo transversal pretenda
trasladar sus culpas propias a los concertacionistas que emitieron su
voto castigo, en forma activa o absteniéndose de votar en la segunda
vuelta.
Piñera la lleva
Nadie
cree ya en etiquetas de izquierdas o derechas. La UDI como partido
popular tiene sus bases poblacionales en eufórica movilización.
Renovación Nacional busca consolidar el eje político del nuevo gobierno
con su Ministro del Interior, pero podría convocar a personas
pro-Concertación que no correspondan al grupo transversal del Laguismo,
como podrían ser figuras de Océanos Azules. Marco en México gasta
tiempo valioso y sus adherentes esperan conducción y no la democratoide
actitud de pedir que discutan el nombre del nuevo referente. Lagos y su
grupo enfrentando las exigencias de rendiciones de cuentas frente a
acciones políticas que permanecen en el ámbito judicial y otras que la
Contraloría ha ido develando.
El
tablero tiene un jugador hegemónico, el nuevo Presidente Sebastián
Piñera, que juega con las blancas. Las negras siguen en el shock del
desalojo, esperando conformar una defensa digna.
Periodismo Independiente, Valparaíso, 5 febrero 2010.



















HERNÁN NARBONA
Concuerdo contigo en cuanto presentas una foto de la realidad, pero, esa realidad tiene causas y es necesario distinguie las nuevas condiciones o factores que influirán en el futuro.
Hoy hay una amergura enorme y una frustación de más del %51 del país, por la forma en que se condujo la etapa post- Pinochetista y esto ha producido la ralidad que comentas.
Sin embargo, la situación de gobierno de la derecha va a traer una claridad sobre como se hacen las cosas en política. El sistema pinochetista rompió con una coriente partidista, hay que pensar una sola cosa, no ha existido un tiempo de reposo para formar líderes de izquierda. Los que hay son producto un tanto del revoltijo armado para reconstruir el país y la democracia pero ello fue sin sentido ideológico alguno. Los jóvenes no saben en cHile que es un aprtido político. No tienen idea de donde se encuentran sus intereses de capa social, menos la diferancia de intereses entre los que trabajan y los que tienen los medios de producción.
En algún momento se va a hacer carne y sangre del hecho que en Chile hay una grado de miseria enorme, de cesantía permanente, de sub-empleo, de sub -salario, etc.
Hoy las cosas están revueltas....pero Hernán, mira para adelante y sacaq tus eruditas conclusiones....la cosa se moverá, creo.