RESPONSABILIDAD DEL PARTIDO RADICAL
EN
Por: Miguel León Prado O*
El Partido Radical tiene una larga trayectoria y, por lo mismo, una inmensa responsabilidad en la hora que vive el país.
Cuando en 1860 los radicales entran en la escena política, había tres partidos políticos en Chile, el Partido Nacional, los Conservadores Clericales y los Liberales Doctrinarios. Los orígenes políticos del Partido Radical se encuentran, más precisos, en
Los radicales se desprendieron de los liberales y abrazaron la causa nacional con un sello doctrinario fuerte y de avanzada. La reforma constitucional, la defensa de los sectores emergentes y los valores nacionales, muy desdibujados por lo partidos que hacían vida durante la presidencia pelucona de Montt, unido a la lucha por la separación de
En el Congreso de 1861, el Partido Radical incorporó por elección a dos de sus fundadores, Manuel Antonio Matta y Angel Custodio Gallo, a los que, tres años más tarde, se unen Juan Espejo, Ricardo Claro y Manuel Recabarren. Así, fue creciendo gradualmente el radicalismo, hasta extenderse por todo el territorio nacional con uno de sus principales instrumentos de debate y discusión de base:
No hay que olvidar que el Partido Radical, fue el primer partido político moderno de Chile. Su dirigentes se elegían en lo que se hoy se denomina “primarias”(concepto extraído de la política norteamericana). Los radicales llamaban a sus torneos electorales “lucha interna”, donde cada uno se medía y competía con proyectos e iniciativas desde la base para resolver, según era el caso, problemas comunales, provinciales y nacionales. Su expresión más típica, fueron las denominadas Convenciones del radicalismo, eventos donde se definía la línea político-ideológica del Partido y donde grandes tribunos de la envergadura de Valentín Letelier, Enrique McIver, Malaquias Concha, Alfredo Rosende, Raúl Rettig, Rudecindo Ortega, Humberto e Inés Enríquez y tanto otros, demostraban su talento doctrinario de guías espirituales e ideológicos de las nuevas generaciones de radicales. Ello es un legado del Partido lo que, desde ya, tiene una connotación especial para adentrarse en la responsabilidad que hoy tiene en la vida nacional, sobre todo cuando
¿ Subsistirá en los años que vienen el dilema privatizar o estatizar? ¿El 5 % de la población chilena, es decir los ricos, seguirán manejando el 80% de la riqueza nacional, y Chile figurando entre los 10 países con el peor reparto de la riqueza en el mundo?.¿Seguirá la explotación minera entregada al capital extranjero sin control tributario equitativo?. ¿Continuarán los sectores medios imposibilitados de dar educación plena a sus hijos y los grandes grupos económicos y financieros del país gozando de privilegiadas garantías tributarias?. ¿Permanecerán los chilenos en el exterior privados de su legítimo derecho al voto por un capricho excluyente de los sectores conservadores del país? ¿Superará la sociedad chilena discriminaciones de género, el machismo, el racismo y la homofobia?
¿Cómo el radicalismo se liberará de una política, en abierto entredicho nacional, de más de lo mismo en los años que vienen? ¿Cuáles deben ser desde ahora sus propuestas constitucionales y políticas de una vanguardia clara, y fiel al pensamiento mayoritario del país?
El Partido Radical, tiene una indudable responsabilidad en el proceso de real democratización del país y en la apertura de nuevas vías constitucionales a las estructuras dominantes con la más amplia y fecunda participación política de todo el pueblo. Los centros comunitarios, los consejos comunales, las cooperativas, los sindicatos y todo mecanismo que incorpore a la ciudadanía a las grandes decisiones del país, deben ser aspectos que el Partido, no puede sino exponer con firmeza e hidalguía, si quiere contribuir a la formación de una sociedad más justa y protagónica. Los niveles de endeudamiento personal se escuchan a lo largo de todo el país y por allí vienen conflictos que el Partido debe atender en correspondencia con sus ideales de justicia social.
En la hora actual, el radicalismo debe asumir su responsabilidad, para profundizar los cambios que exige la sociedad chilena en la segunda década del siglo XXI. . La historia de nuestro país, está signada de muchas páginas que construyó el Partido Radical desde su fundación hace 146 años. Para bien o para mal, los enemigos atávicos de su filosofía y principios, seguirán desconociendo el aporte a la cultura patria de su doctrina y postulados, de pluralismo, positivismo, racionalismo y tolerancia que el radicalismo ha sabido inculcar en la educación cívica de muchas generaciones de compatriotas.
El radicalismo del siglo XXI, enfrenta el bicentenario con el mismo coraje e hidalguía patria de sus padres fundadores. Somos responsables de nuestra historia y de nuestros actos políticos sin ningún arrepentimiento. Hoy, la sociedad chilena, debe dar un salto cualitativo en su quehacer social, político, económico y cultural. Hay tareas pendientes que resolver, frente a las cuáles el Partido Radical, debe hacer frente y profundizarlas con participación de la ciudadanía sin exclusiones de ningún tipo, con independencia y sin subordinación de ninguna naturaleza..
Los procesos sociales no se detienen. Se profundizan con responsabilidad y propuestas inteligentes, modernas y oportunas, pero además, con el aval histórico y cultural que el radicalismo exhibe ante Chile. En ese desafío, el Partido Radical tiene un lugar junto a una gran masa de ciudadanos que siempre han sido leales a sus convicciones, tolerantes, respetuosos y humildes en la construcción de un Chile más solidario, incluyente y con una potente inserción en el escenario mundial.
_______________________________________
* Abogado. Director Centro de Estudios Radicales. (CER).





















Este sitio funciona sobre la
Estimado:¿Su nombre es coincidencia o ...
Estimado:
¿Su nombre es coincidencia o es escogido?
Saludos!!
Patty