
La peligrosidad de la poesía
radica en la lucidez del poeta
para ver aquello que está y no está,
para ver lo visible en lo invisible.
La peligrosidad de la poesía
está en su aparente cotidianidad
que a veces hace al poeta sumergirse
en la tinieblas de la sinrazón.
La peligrosidad de la poesía
hace que el ser de testimonio de ser
y en su testimonio se busque
y en la búsqueda se desorienté.



















UNA GRAN VERDAD
claro, la poesìa generalmente funda mundos interiores que revisten perfecciòn, armonìa, paz, equilibrio y ciertamente esa visiòn del poeta choca o colisiona con la realidad externa provocando la angustia, el dolor, pero tambièn la ira del vate.
En ese sentido la poesìa es terriblemente peligrosa para el establisment, para la comodidad tradicional donde los burgueses se dan vueltas hasta podrirse y mueren de pavor ante la poesìa. Por eso la combaten, no le dan espacios, acusan a os poetas de marginales, desprecian sus obras. Imponen impuestos a sus creaciones a fin que la palabra quede prisionera y no se expanda, pues, es un fantasma que recorre por calles y plazas aterrando a los poderosos con sus palabras que hieren màs que mil cañones. Hay que recordar no màs por què los milicos salvajes asesinaron a Victor Jara. Eso representa lo que la burguesìa, los poderosos, los gerentes de hoy piensan y hacen con la poesìa y los poetas.
Claro, que la palabra poètica es peligrosa.........BUUUUUUUUUUUUUUU................gerentes.........