
Esa sensación de estar deliciosamente recluido para caer siempre en lo mismo, me recuerda la película “ Atrapados en el tiempo” en que actúa Bill Murray, donde el argumento radica en la reiteración eterna de un mismo día. Todos los días se repiten exactamente los mismos ritos cotidianos. Es exasperante como rutina.
Según Edward, el critico literario que analiza su ultima obra, a este escritor local le pasa algo parecido, pues aun cuando tiene una gran habilidad con el lenguaje y un rico imaginario, parece estar atrapado en un mismo tema. Al parecer no puede, o no quiere explorar otros universos, ni menos arriegarse a emprender obras mas trascendentes, construir algo mas que cuentos y novelillas. Da para pensar, la desmotivación de tocar techo, y no querer crecer más.
Ademas de caer un poco en la autoreferencia, tendencia, en la cual suelen caer algunos creadores, yo concluyo, que mas bien lleva mucho tiempo viviendo en esta ciudad. Si quiere hacer algo mas, deberá emigrar, como los futbolistas. Así lo vieron Vargas Llosa, Cortazar, García Marquez que se consagraron en Europa.
Esta ciudad produce “saudade”, que es un término de origen portugués y tendría una traducción en cierta “nostalgia de un lugar”, casi como una fiebre.
En lenguaje universal, el saudade es “la nostalgia del terruño”. En Concepción, se traduce literalmente en esa nostalgia por ese “encierro humedo”. Alguien penquista que esta afuera de Chile, me confiesa que añora lo “percan”, ese moho que se forma en el calzado guardado en espacios cerrados.
El sino urbano de esta ciudad, a veces, contiene ese dulce veneno que nos lleva a sostenernos en un voluntario “autoencadenamiento”. Nos sentimos aparentemente satisfechos, comodamente anidados –aunque interiormente un tanto inmóviles- porque intuimos muy adentro de nosotros mismos, que nuestro desasosiego e inquietud se ha diluido y nos hemos dejado estar. Ese “nos hemos quedado” -una forma de autocomplaciencia en la medianía- ataca a moros y cristianos, incluso a los mas encumbrados. No sospecho, por qué en parte, el carácter provinciano nos envuelve, y nos atrapa.
Siempre recuerdo al director de cine Federico Fellini, que huyendo de la provincia, no hizo más que desplegar su nostalgia por ese arrullo pueblerino en todos sus filmes para no olvidar su propio humanismo. Es paradojal y contradictorio, que necesitando del terruño, debamos huir para poder crecer, y a veces es mas sano salir arrancando, para no caer en este “ saudade”.
Esta autoreferencia provenzal – en que todo gira en círculo- nubla la visión. La percepción del tiempo es mas lenta, con una determinación sin urgencia como si tuviéramos toda la vida para resolver las cosas : dejar hacer, esperar, para después. Escasea pasión por lograr cosas, mas rapidas. Finalmente nos pasa la cuenta. Lo curioso, es que esta lentitud, la resolvemos con la urgencia de corto plazo : cuentos y novelillas en vez de una gran novela. Algo mas trascendental.
El Fado de Lisboa, forma de saudade cantado, es lento y melancólico. Muy poético, porque el saudade tiene cierta poesía y el tiempo parecer ir de otra manera, cautivando ese “laissez fer”.
Es curioso como la ciudad, mide su grado de metropolizacion, por el paulatino abandono de este saudade, y caer en cierta mecanicismo urbano en que la urgencia va borrando el amor al terruño. Nos vamos haciendo más cosmopolitas con toda al problemática que trae el anonimato, la indiferencia, la masividad y la cultura suburbana que elimina la instancia barrial y vecinal. Aceledaramente. El estrés es indicador de urbanización progresiva.
Finalmente, nos hara salir de nuestro giro en circulos – lo local- para entrar en la universalidad, porque en definitiva la globalidad nos hace ampliar al mirada y mirar mas alla de la cordillera de la costa y del horizonte, para aventurarnos en otros universos y explorar otras tematicas. Concepción necesita salir al mundo, aparecer marcado en el mapamundi.
Presiento que este critico santiaguino nos dijo a todos, que dejemos este “darse vuelta en una misma historia”, para que nos adentremos mas alla, explorando otros mundos mas actuales, renovandonos nosotros mismos. Aun cuando, esto signifique dejar el “saudade” encerrado en un closets con llave, y se ponga percan.
gsch



















Buen aporte como siempre
Los penquistas han sido historicamente aporte cultural pais, como lo son los de Valpo y en menor medida otros lugares.
A todos nos pasa ese "Saudade" y todos viajamos lejos para recordar lo bello del hogar.
Se puede crear desde el mismo punto?, Violeta Parra fue una creadora, pero fue a su vez una viajera, y asi nutrio su obra con lo que observo en su camino.
La creacion artistica tiene que ser en su terruño o lejos de El?, Matta, Jodorowsky, Ruiz se pueden considerar Chilenos?, es su cuna, la retratan de vez en vez, pero son hijos de nuestra tierra o ciudadanos del mundo?.
Cervantes retrato su epoca y su terruño, Shakespeare de igual forma. Necesitaron viajar lejos para darse cuenta de lo que perdian en su viaje.
Todos tenemos esos caminos concentricos, nos alejamos, volvemos, algunos nunca vuelven otros por miedo nunca salen, lo que no tengo claro es como aplicarlo como regla de vida, que salirse de los temas reiterativos pueda ser un aporte.
Kubrick pudo tratar distintos temas, terror, ciencia ficcion, guerras, etc. Y todos con magistral mano.
Tim Burton se da vueltas en si mismo y a mi me gusta su obra tal cual.
En el renacimiento conocemos grandes artistas, pero muchos solo hicieron obras religiosas, no viajaron en su mente hacia otros mundos y Matta hizo ese viaje, y su obra es muy diversa e impredecible.
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Sólo cuando el trabajo se convierte en juego es admisible el trabajo