DE LA VIEJA A LA NUEVA “P”

Enviado por Oswald Moz Hervia el 15/03/2010 a las 16:11
Oswald Moz Hervia

NuevaViejaP.jpg

La derecha chilena se caracterizó por ser marcadamente defensora de la obra del gobierno militar, en otras palabras, fue una derecha marcadamente pinochetista, porque reconocían en Augusto Pinochet, un liderazgo que permitió iniciar reformas económicas y políticas que no se podrían haber realizado en un gobierno democrático. Sin embargo, muchos liberales que formaban parte de esa derecha, no demostraron interés alguno en diferenciarse de los más acérrimos políticos pinochetistas, que consideraban las detenciones, las torturas y las muertes, como necesarias para mantener el orden y la seguridad ante una posible amenaza subversiva, de grupos marxistas armados.

La llamada Dictadura de Pinochet, catalogada así por sus detractores, o Gobierno Militar, por sus partidarios, duró 17 años, y a mediados de ese período, comenzó a consolidarse una fuerza política acéfala, que giraba entorno a las decisiones e imagen del capitán general Augusto Pinochet.

Incapaz de organizarse en un solo partido político y carente de líderes que le dieran coherencia y contenido: el Pinochetismo, fue una actitud política que se caracterizó por ser una ensalada de ideas retrogradas de marcado nacionalismo castrense de inspiración cristiana, e ideas innovadoras y progresistas, restringidas al ámbito económico (liberalismo económico). 

Pinochet nunca se interesó en organizar a sus partidarios ni a sus simpatizantes en un solo movimiento unificado, puesto que el propio gobernante desconfiaba de los partidos políticos y de sus dirigentes, que en su momento, habían llevado a Chile a una crisis de proporciones. Por tal motivo el Pinochetismo perduró lo que pudo aguantar la salud del ex dictador.

Con la muerte del “Abuelo de Chile”, la derecha chilena se quitó el grillete que entorpecía su avance electoral, pero que favoreció a la coalición gobernante de centro izquierda. Sin embargo, este grillete, llamado “pinochetismo” no ha desaparecido, y al parecer, ha transmutado en algo nuevo, o tal vez, se convirtió en un “pinochetismo del siglo XXI”.

Elementos del Pinochetismo

El Pinochetismo se compuso de cuatro elementos básicos, que surgieron uno después de otro:

1. Nacionalismo Castrense Antimarxista: Fue el primer elemente que permitió cohesionar a cientos de exaltados antimarxista que temían que, el ahora “beato”, Salvador Allende, hiciera de Chile una nueva Cuba, mediante la vía democrática al Socialismo, una especie de experimento bolivariano-chavista, pero “setentero”.

En palabras de Ricardo Cox, un pinochetista olvidado, que consideró sagrado al movimiento militar que intervino el 11 de Septiembre de 1973, escribió que:

“…en las Fuerzas Armadas el nacionalismo estaba anidado en su forma más específica, natural y espontánea. Y fue en su nombre que las Fuerzas Armadas lograron ponerse secretamente de acuerdo para deponer a Allende y tomar el Gobierno con objeto de impedir el desarrollo en Chile de una tiranía marxista.” (1)

2. Autoritarismo Militarista y Policial: Después del Golpe de Estado, se inicia la formación de un nuevo gobierno que se asienta, en su primera etapa, en una Junta Militar, pero que posteriormente, será dirigido por el Presidente de dicha junta, que ejercerá el Poder Ejecutivo, sin desvincularse de la Comandancia  del Ejercito.

El abogado e historiador pinochetista, Gonzalo Rojas Sánchez, justifica esta concentración del poder en un solo hombre de la siguiente manera:

“Es cierto que en el caso de Pinochet la estructura de legitimación de su poder y autoridad tuvo un doble origen: castrense, por ser Comandante en Jefe del Ejército, y legal institucional, por lo que le confiere su carácter de Presidente de la República. Eso hace que el gobernante, al mismo tiempo que ha ido desarrollando su tarea como conductor nacional, no descuide su mando al interior del Ejército y decida mantener gran parte de las atribuciones del Comandante en Jefe en sus manos.” (2)          

“Aunque algunos autores piensan que se produce una excesiva concentración del poder en la persona del Presidente, reconocen que las Fuerzas Armadas son la columna vertebral del sistema político. Pinochet sabe que debe reforzar esa unidad, que ella es un pilar clave del éxito.” (3)

Lo inaceptable fue que esa “unidad clave para el éxito”, incluía también la creación de un organismo que informara a la junta militar de gobierno, de todas las acciones o manifestaciones consideradas subversivas.

El cientista político, Genaro Arriagada, uno de los fundadores de la Concertación de Partidos por la Democracia, nos describe lo que sucede en la otra cara de la concentración del poder bajo un solo mando:

“El régimen adquiría cada vez más los rasgos de un Estado policial y, por tanto, era inconcebible sin la existencia de un gran aparato de seguridad.”

            “La situación existente en esta materia a comienzos de 1974 no era fácil. A partir del 11 de septiembre de 1973 se había producido un espectacular desarrollo de los servicios de inteligencia en todas las ramas de la Defensa Nacional y en Carabineros. Tales unidades habían crecido enormemente en recursos humanos y materiales y desplegaban una gran actividad. Existía entre ellas, además, una fuerte rivalidad. Como consecuencia de esto último, el poder represivo del Estado comenzaba a desmembrarse en una pluralidad de organismos, crecientemente autónomos y muy difíciles de controlar, abriéndose por esa vía un nuevo y peligroso camino al abuso y a la irresponsabilidad jurídica y política de las policías estatales. En los últimos meses de 1973 y durante el primer semestre de 1974 se había hecho enormemente difícil descubrir el paradero de los detenidos políticos e identificar el servicio causante de su detención. El Ministerio del Interior parecía responsable solo de la policía civil, en tanto que cada rama de la Defensa Nacional  e incluso Carabineros disponían de policías institucionales propias, que no respondían sino a sus respectivos comandantes en jefes.” (4)

            “En junio de 1974 la DINA tuvo su definitiva consagración jurídica. La actividad de inteligencia fue encargada a un solo organismo militar de carácter técnico profesional, dependiente directamente de la Junta de Gobierno.” (5)

3. Liberalismo Económico Monopolista y Excluyente: Dentro de todos los personajes que se ofrecieron para asesorar al nuevo gobierno en todo tipo de materias, se encuentran Los Chicago Boys, nombre que no hace referencia alguno a un grupo musical de Reggaeton, sino a un grupo selecto de economistas, discípulos de las teorías económicas de Milton Friedman, que decidieron liberalizar los mercados, mediante privatizaciones, y otras políticas económicas tendientes a reducir el gasto fiscal.

Las medidas aplicadas por este conjunto de destacados economistas, se debió gracias, a todas las garantías que obtuvieron del naciente gobierno autoritario: nula oposición. Por tanto, las reformas neoliberales hicieron de Chile una nación pionera y de vanguardia económica, sin embargo, estas reformas beneficiaron en la consolidación de los ya existentes grupos económicos, y permitió la creación de otros más, marginando con ello a empresarios individuales, que no comulgaban ideológicamente con el régimen.

El economista de izquierda, Manuel Riesco, nos relata lo siguiente, desde su particular, pero considerada visión marxista:

            “Las “olas privatizadoras” han consistido en el traspaso que la dictadura hizo a los grupos económicos, primero a partir de 1973, de la mayor parte de las 507 empresas y bancos que llegaron a constituir el área social de la economía durante el gobierno del Presidente Allende, y luego el traspaso aún mayor que la dictadura efectúa a partir de 1984, tanto de las empresas y bancos intervenidos a raíz de la crisis de 1982, como de aquellas empresas que aún permanecían en manos del estado por ser consideradas estratégicas.” (6)

            “El proceso de centralización y concentración, así como el desarrollo capitalista del país en su conjunto, han estado condicionado decisivamente, entonces por el golpe militar que, luego del gobierno popular, restauró el dominio de los monopolios en un grado superior. Ha incidido el denominado cambio en el patrón de reproducción capitalista, que tiene lugar a raíz del golpe militar, y que es reflejo de los cambios cualitativos que se operan en el capitalismo a nivel mundial.” (7)

4. Inspiración Cristiana: El último de los elementos del Pinochetismo, es su inspiración cristiana, que viene siendo la “guinda de la torta”, o más bien, la vela de cumpleaños, que en vez de iluminar, decora el discurso político, haciéndolo más atrayente, sin considerar, que le da un toque de misticismo de mal gusto.

El sacerdote católico, Osvaldo Lira, no ocultará su felicidad y lealtad al nuevo régimen, y compartirá con sus compatriotas el siguiente sentimiento:

            “Lo cierto es que, a partir de ese 11 de Septiembre, la fisonomía del país se ha renovado de modo profundo, radical, no sólo en el orden material sino también en el de los valores espirituales, y es preciso confesar que si el primero de estos órdenes es de suma importancia para la vida colectiva de un país, el segundo resulta de una gravitación e influjo incomparablemente mayores. Así vemos que a los sobresaltos y angustias de una pesadilla que duró casi tres años enteros ha sucedido una seguridad y una alegría de ánimo que han sido capaces de sobreponerse a todas las estrecheces económicas dejadas por el anterior régimen marxista como herencia connatural suya. La limpieza ha reemplazado a la suciedad en todos los niveles. Al temor por la seguridad personal y la de los seres queridos ha sucedido la confianza inspirada por le hecho de sentirnos –como gobernados- en manos de personalidades honestas, patriotas y profundamente penetradas de la obligación que les atañe de gobernar con vistas al bien común de sus connacionales.” (8)

Muchos creyentes, católicos y evangélicos, que al igual que don Osvaldo Lira, consideraron el golpe de estado como una ayuda oportuna de la mano de Dios, para salvar a sus rebaños, de las garras del “comunismo satánico”. Fue una limpieza divina, enviada desde lo alto, para liberar a Chile, de la decadencia marxista.

La fervorosa fe que Gonzalo Rojas Sánchez tiene en el mesianismo de Pinochet, se ve reflejado en lo siguiente:

            “Pinochet cree que la Patria está bajo la mirada de Dios. Está convencido de que ha sido la mano de Dios la que se hizo presente para salvarnos, pocos días antes de consumarse tan horrendo crimen, y confía que a futuro las pasiones, la violencia y las amenazas del materialismo que nos han provocado, chocarán siempre contra los graníticos cimientos de nuestra fe cristiana.” (9)

Además, Rojas Sánchez, destaca una de las cualidades religiosas del general:

            “…Augusto Pinochet es un hombre de principios cristianos sólidamente arraigados en su vida familiar y profesional, pero ciertamente no se caracteriza por una práctica religiosa intensa, por frases piadosas en la conversación coloquial o por constantes invocaciones a Dios en medio del planteamiento de sus ideas. No duda en insistir que no es pechoño. Es un católico de misa dominical, de oraciones frecuentes pero, sobre todo, un hijo de la Iglesia que irá experimentando primero desconcierto y después dolor, por el modo en que algunos eclesiásticos se refieren al Gobierno de las FFAA, actitudes que el Presidente enmarca en un contexto de deterioro del cristianismo en Chile y en el mundo. Además, no acepta de ningún modo las relaciones teóricas y prácticas que algunos quieren establecer o mantener entre marxismo y cristianismo.” (10)

En resumen, el cuerpo de ideas que nutrieron al Pinochetismo, fueron: un nacionalismo castrense antimarxista, un autoritarismo militarista, un liberalismo restringido al ámbito económico, y un cristianismo inspirador. Componentes que nunca fueron trabajados para crear un cuerpo doctrinario que permitiera dar vida a alguna agrupación que defendiera el legado de la dictadura, una vez muerto Pinochet. Sin embargo, existe una extraña conexión que se ha revelado, con la victoria electoral y la reciente asunción al mando del poder ejecutivo de nuestra república. No es una defensa de la obra del régimen, pero si vemos entrelineas, se asemeja muchísimo a lo que describimos anteriormente.

¿Qué monos pinta la “P” de Piñera?

Al fallecer Pinochet, la derecha se libró de un “Zombie” político, que en nada aportaba a la democracia, ni a los partidos a fines a él. Y junto con la muerte del, cariñosamente llamado, “Tata”, por sus partidarios, murió, también, la principal razón de ser, de la “Concertación de Partidos por la Democracia. Para ella, desapareció la personificación del mal, un enemigo, que, con el paso de los años se convirtió en el mejor aliado, que pudo haber deseado.

En vida, esta encarnación de “Belcebú”, fue la escusa perfecta, para atemorizar a los chilenos, y convencerlos, de que votar por la derecha, era votar por Pinochet y por una “Neo” dictadura. Sin embargo, con su muerte, murió también ese viejo puente que conectaba el pasado con el presente, permitiendo, ahora, a la derecha, avanzar electoralmente, o por de pronto, renovar su rostro, para presentarse como una alternativa amigable, ante los miles de chilenos, que comenzaron a poner énfasis, en los errores que la coalición gobernante cometió, durante sus 20 años de gobierno.

No obstante lo anterior, la derecha carecía de un líder o figura que lograse cohesionar a su sector, y que a su vez, permitiese ampliarse hacia otros sectores del espectro político, para conseguir a nuevos votantes. Pero, más que la razón y el entendimiento político, primó el temor a una nueva derrota electoral, obligando a la derecha, a ungir como mesías y salvador de Chile, a Sebastián Piñera; un hombre con una trayectoria política cuestionable, pero que en sus orígenes, comulgó con la Democracia Cristiana  y por el No a Pinochet, siendo esto una garantía democrática de desvinculamiento histórico con el régimen de los uniformados. A su vez, su calidad de empresario, demostraba ante la opinión ciudadana, que su futuro gobierno se caracterizaría por una gestión moderna de la administración pública, haciendo del Estado de Chile, una entidad más eficiente y eficaz para con los ciudadanos.

Sin planificarlo maquiavelicamente, o tal vez, con intenciones encubiertas; con Piñera se posicionó una nueva tendencia o actitud política, que inevitablemente, retomaría los viejos elementos que constituyeron y dieron forma al “pinochetismo”, pero moderado, es decir, un discurso con llamamientos a un Dios ecuménico; exaltando un patriotismo ciudadano transversal; defendiendo las bondades del liberalismo económico para la clase media, pero justificando los monopolios privados; y restaurando un presidencialismo republicano, que fue mal visto y corrió el riesgo de ser desmantelado por los “adeptos a la democracia de partidos”, encubiertos como demócratas “bacheletistas”.

¿Será acaso el Piñerismo una suerte de Pinochetismo renovado con miras al siglo XXI? ¿Logrará el piñerismo acoger a otros sectores sociales y políticos, realizando así, lo que no pudo lograr el pinochetismo? ¿Surgirán movimientos ciudadanos entorno a las decisiones e ideas de Piñera, independientes a los partidos de derecha?

Estas inquietudes y otras más, serán dilucidadas con el paso de los días, y de los años, y al finalizar el mandato de Sebastián Piñera, descubriremos si el piñerismo, es o no el lado humano del pinochetismo.

Notas:

(1)   Ricardo Cox, artículo titulado “Marxismo, Nacionalismo y Régimen Militar”, publicado en el libro “Pensamiento Nacionalista”, pág. 265, Edit. Gabriela Mistral, 1974.

(2)   Gonzalo Rojas Sánchez, en “Chile Escoge la Libertad”, Tomo 1, pág. 41, Edit. Zig-Zag, 1998.

(3)   G. Rojas Sánchez, op. cit., pág. 44.

(4)   Genaro Arriagada, en “Por la Razón o la Fuerza: Chile bajo Pinochet”, pág. 48, Edit. Sudamericana, 1998.

(5)   G. Arriagada, op. cit., pág. 49.

(6)   Manuel Riesco, en “El Desarrollo del Capitalismo en Chile bajo Pinochet”, pág. 146, Edit. ICAL, 1989.

(7)   M. Riesco, op. cit., pág. 147.

(8)   Osvaldo Lira, artículo titulado “Nación y Nacionalismo”, publicado en el libro “Pensamiento Nacionalista”, pág. 20-21, Edit. Gabriela Mistral, 1974.

(9)   G. Rojas Sánchez, op. cit., pág. 106.

(10)  G. Rojas Sánchez, op. cit., pág. 111.

 

Noticias de Antofagasta, Calama, Desierto de Atacama, Periodismo Ciudadano

Publicidad por Bligoo.com

Si,si,si

Enviado por el 15/03/2010 a las 04:21 PM
TETHA

apaludo de rodillas tu comentario,es la maxima verdad la que has escrito,te haria un monumento,fantastico,maravilloso.

 

ms-770

 

codigo Alfa


Solo una interpretación!!!!

Enviado por el 15/03/2010 a las 04:27 PM
Oswald Moz Hervia

Gracias por leer y dejar tu opinión!

Mi mirada es tan solo una interpretación.

Saludos!!!!!


Una brillante

Enviado por el 15/03/2010 a las 05:03 PM
TETHA

interpretacion estimado Sr Hervia.

 

ms-770

 

codigo Alfa


estamos en el 2010

Enviado por el 16/03/2010 a las 08:07 AM
iluminazi

Creo que te falto leer algunos libros mas

ajaj


Leyo lo justo

Enviado por el 16/03/2010 a las 08:51 AM
TETHA

...

 

ms-770

 

codigo Alfa


Comentarios de este artículo en RSS

BANNER_RANCAHUASO.jpg

recicladore_banner.jpg

Rockodromo: Programa Oficial

rockodromo_banner.jpg

Noticias de Atacama, Copiapó, Desierto de Atacama

1328186367360-divisor.jpg

Noticias de Arica, Parinacota, Altiplano, Tacna, Chile, Perú, Periodismo Ciudadano

1328186367360-divisor.jpg

Noticias de Iquique, Chile, Periodismo Ciudadano

Start-Up Chile

startup.jpg

 

Comparte Atina Chile

 

Artículos recientes

Navegación guiada

mi_voz.jpg