¿Qué hacer, si al hablar de ciertos chismes mundanos, nos quedamos tullidos, como paralizados y sonámbulos, cubiertos por ese manto diáfano de las lucubraciones existenciales? ¡Sí! porque parecería que nos asalta un estado de flojedad delante de la vida sobrepujada y agobiadora que va descortinándose ante nuestros ojos, para luego ver la eternidad convertirse en un bien incorruptible y pundonoroso en cual, las sandeces de la política actual, mañana se convertirán en asuntos para conversar en un día prosaico y lluvioso, a ocurrir de aquí a varios siglos, ¿He?
Realmente, no se que manifestarles, porque, desviada que fue mi atención por otros motivos edificantes, ahora me entero de que, al llegar la hora de mantener la verdad erecta sobre el negro terruño, Gran Bretaña enviará 42 millones de condones a Sudáfrica, luego que éste país les pidiera 1.000 millones de preservativos adicionales como medida preventiva del sida antes del Mundial de fútbol, ya que las autoridades del país sede, pronosticaron la llegada de 40.000 nuevas prostitutas en busca de lujuriosos clientes… ¿Será que eso es, porque se imaginan que los espectadores también estarán con muchas ganas de festejar las victorias de sus escuadras del balompié?
¡Pues bien!, parece que el gobierno sudafricano ya les habría solicitado extra-oficialmente ese billón de preservativos adicionales, como una medida plausible para atender la demanda en ese periodo del antruejo futbolístico en su territorio, y la posterior petición al Reino Unido, ahora se la hizo personalmente el presidente sudafricano, Jacob Zuma, en su reciente visita oficial a Londres… ¡Rimbombante!
El responsable británico de Desarrollo Internacional, Gareth Thomas, afirmó en una entrevista, y según lo adelanta el diario “The Guardian”, que: “Obviamente, sabemos que se producirá un enorme incremento de las personas que viajen a Sudáfrica”. Por lo tanto, Thomas hará el anuncio del envío a Suráfrica de esa partida descomunal de condones, durante una reunión a ser realizada dentro de pocos días en Londres y dedicada a la prevención y el tratamiento del sida.
Mientras tanto, el gobierno sudafricano, en sus ilusorios tejemanejes sexo-futbolísticos, calcula que, con motivo del próximo Mundial, el país podría recibir hasta medio millón de visitantes, lo que seguramente aumentará el comercio sexual y por lo tanto, el peligro de contagio del sida.
La pasada semana, las autoridades sanitarias sudafricanas pronosticaron la llegada al país de 40.000 prostitutas en busca de clientes durante el torneo que durará un mes; en cuanto el ministro sudafricano de Sanidad, Aaron Montsoaledi, se dijo preocupado, porque mucha gente, parece no tomarse en serio el grave problema del sida, por creer que esta dolencia puede tratarse fácilmente.
El pasado diciembre, con motivo del Día Mundial del Sida, Sudáfrica anunció planes para mejorar el acceso al tratamiento contra la enfermedad, sobre todo en el caso de las embarazadas y de los menores. Por ese motivo, el ministerio de Desarrollo Internacional del Reino Unido, ha ofrecido su apoyo al gobierno sudafricano, en reconocimiento de su liderazgo en la lucha contra el virus del sida… ¡Loable actitud!
No obstante, para adensarse en la comprensión del caso, es necesario saber que cada año se distribuyen en Sudáfrica, alrededor de 450 millones de condones, cantidad que se considera insuficiente en vista de que hay 16 millones de varones sexualmente activos, en un país que soporta uno de los mayores índices de infección del mundo, y que, alrededor de 4 millones de personas en los países pobres, están siendo tratadas con fármacos antirretrovirales, pero hay otras 8 millones más, que los necesitan con urgencia, agregándose el dato de que más de 33 millones de personas son seropositivas en todo el mundo, y sólo en el año pasado, se calcula que se infectaron con el virus del sida, otros dos millones y medio… ¡Cifras impresionantes!
Despavorido por la tan lúdica conducta de esa tropa del auditorio futbolero, y siendo la verdad una e indivisible, noto que, aparentemente, ya está todo previsto por los hombres que dirigen aquel círculo del poder, en esa afanosa busca de alcanzaren la escrupulosa realización del torneo, pero, sin dejar de percatarme, que parecería que, viniendo de atrás, algo me incomoda, pues siento en la nuca el fervor de algunas miradas atávicas, piadosas, extasiadas, devocionales, como si mi humilde persona fuese capaz de evocar el desvanecimiento de fuerzas esquicitogónicas en plena calle… ¿Qué puedo hacer yo ante todo eso, mi astuto lector?


















Carlos, me parece fenomenal que ...
Patty