
Anhelo la paz danzante de tul,
en blanco grácil refresca su piel,
recuesta su cabellera dorada
en almohada de suave algodón.
Dulce elixir de ternura la paz,
mi boca la toma y todo mi ser,
regocija su existir perspicaz
creando dulzura dentro de mi.
¡ Oh dulzura de paz duerme conmigo!
acaramela mi corazón hoy
estremece la bella creación,
con tu santísima y bella canción.



















Paz...
Cabello rubio, cabello blanco, cabello negro o azul... pero siempre paz, la buscamos con los ojos pero la sentimos con el alma, la llamamos con los labios para vivirla y sentirla en lo profundo, porque sin paz, nada es tranquilidad, ni siquiera el propio pensamiento.
Abrazos luminosos,
Jana.