
LA VIDA Y SUS SIMBOLOS
En todos los órdenes del pensamiento humano, se observa una persistencia de ideas primitivas. Basta rascar en la epidermis en el hombre civilizado para encontrar el bárbaro, que armado de una maza, vivía aterrorizando en la selva primitiva, temeroso de los fenómenos naturales, de las ferias que rondaban cerca de su cueva, y de sus propios semejantes. El hombre es siempre el mismo en el fondo: hay numerosas variedades, pero una especie. Podemos decir que existe historia desde hace seis o siete mil años. Pero el hombre ha vivido durante siglos y siglos en un estado de barbarie muy inferior al de cualquiera tribu africana o de la Melanesia actual. Antes de la historia escrita, antes de Heródoto, durante cientos y miles de generaciones, la tradición oral trasmitida de generación en generación constituyó la única fuente de informaciones. Hay en la Biblia un versículo apropiado: Cuenta a tus hijos y deja que ellos lo cuenten a sus hijos, y que sus descendientes lo cuenten a su vez a otras generaciones.- Joel 1-3.- Podría decirse que la vida es una sucesión de símbolos. Todo parece significar otra cosa. Todo cuanto pasa, no importa su importancia, parece ser un aviso, una profecía o una señal. Un símbolo es un signo, el lenguaje es un conjunto de cuadros simbólicos, o ideas, el lenguaje onomatopéyico primitivo. El simbolismo como lenguaje, es universalmente conocido. Abrir un hoyo en la tierra, depositando allí el arma que llevamos, es universalmente interpretado como un signo de paz, de intenciones pacíficas. Si deseamos que alguien guarde silencio, nos basta con colocar un dedo sobre nuestros labios, En el origen de las costumbres, el simbolismo ha jugado un rol trascendental., conservando muchos ritos y formulismos que no son en realidad otra cosa que hábitos, costumbres que se transmiten de siglos en siglos, aunque ahora nos causen risa y os consideremos meras supersticiones.
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El hombre
y las mujeres creo eran peor por sus crias.
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