
Un día, vagando por la vida
me viste, y me regalaste
el oro y el moro
y te empezé a querer
Pasaron los meses
y más me agradabas
y más me gustabas
hasta que me enamoré
La vida siguió su curso
y ya todo no era tan bello
pero la peleaba
para tratar de estar bien
Hoy, a lo largo de los años
las cosas se van complicando
hoy nose que pasa
hoy estoy perdida


















Quizas sea el cansancio de lo mismo Princesa
Las mujeres siempre quieren cambios, y ven como el principe se convierte en sapo.