Hace semanas que no
sabíamos nada de él. Hasta que apareció, y poco a poco, se dejó ver en el
debate público. Pero, no como la niña bonita con la cual todos querían bailar.
Hoy en día, Marco Enríquez-Ominami,
corre el riesgo de convertirse en un “Chucky
Político”: un muñeco divertido y motivador para los jóvenes que quieren,
desesperadamente, sentirse interpretados y participes de cambios reales. Sin
embargo, Marco, al igual que el resto de los políticos, se alimenta de las
necesidades y de las esperanzas de renovación, que tantos chilenos anhelan
presenciar.
Se ha dejado entrever que
el famoso díscolo participaría en un conclave, que
No obstante las buenas
intenciones de querer cambiar para mejorar, es imposible, no horrorizarse al
presenciar actitudes sorpresivas de arrepentimiento, de parte de algunos
concertacionistas, que excluyeron al rebelde militante socialista, de las
primarias presidenciales del año 2009, y que desean, ahora, su reincorporación
al eje de centro-izquierda. Para colmo, el ex diputado, que se caracterizó por
criticar duramente a su propia “casa
política”, no descarta, según cuentan las malas lenguas, integrarse
nuevamente al conglomerado. Pero no regresaría solo, porque espera contar con
su “Club de Fans”, que se convertiría
en su propio “Círculo de Lealtades”,
que intentará posicionarse en la arena política, como un referente político
nuevo e innovador.
Estas actitudes de
reconciliación partidista, en base al temor de no regresar al poder en el 2014,
no tienden a reflejar nuevas ideas, ni tampoco permiten crear espacios para que
personas de pensamiento más progresista e independientes, de los amiguismos que
se formaron en los orígenes de la nueva oposición, puedan expresarse y mejorar así,
la calidad de la política, que, por el momento, sigue conservando los rasgos de
un film de terror de bajo presupuesto, que en vez de hacernos reír por la
precariedad de sus efectos especiales, y la inexperiencia de sus actores, nos
provocan un cierto grado de repulsión pesimista hacia esa palabra llamada
“Política”, en la cual solo unos pocos participan en nombre de una cierta idea
de democracia; y que en vez de escuchar a la gente y a sus militantes, optan
por escuchar la recurrente vocecilla interior, que no es precisamente la del
bondadoso “Pepe Grillo” , sino más
bien, de un ser extraño que los impulsa a planificar en función del calculo
político.
En definitiva, lo más
horrendo que podríamos ver, no sería los nuevos errores que podrían cometer MEO
y



















Creer en ellos
a que te refieres estimado amigo si la genteya no cree en nada y les va acreer a estos canibales,porfavor,la gente estupuda se va amorir estupida.
ms-770
codigo Alfa
Lamentablemente....
hay personas de izquierda como de derecha que se enceguecen respaldando a sus políticos favoritos... tal ves sea como tu dices:
"la gente estúpida va a morir estupida"...
...es muy lamentable ver a gente joven que se cree el cuento, y hacen propio los discursos añejos de gente que lo único que quiere es vivir de la ilusión de las personas..
Saludos!!!