SEBASTIÁN “REAGAN” PIÑERA
Ronald Reagan se
caracterizó por ser el hombre que dirigió las reformas neoliberales que
ayudaron a minimizar al Estado, dándole con ello un nuevo respiro a los Estados
Unidos de America. En cambio en Chile, Sebastián Piñera, no vino a instalar una
nueva economía, más bien su llegada permitirá dar un nuevo rumbo a nuestro
modelo económico de desarrollo. Él, al igual que muchos de sus partidarios,
pretenden darle un rostro más humano a la desprestigiada economía de mercado,
permitiendo que el capitalismo sea una realidad más accesible para miles de
chilenos, haciendo del Estado un amigo pequeño pero generoso y dispuesto a
ayudar, sin convertirse en un “Padre Sobreprotector”
del cual mucha gente quiere vivir.
En política exterior,
Ronald Reagan, se destacó por ser el defensor de la democracia y de las
libertades, ante una latente amenaza de los regímenes totalitarios, cuya
filosofía consistió en imponer una igualdad burocratizada por un Estado
controlador, que hizo de sus ciudadanos, unos súbditos, por no decir plebeyos,
al servicio de la “Nomenklatura”.
Hoy en día, las naciones no
se encuentran divididas o agrupadas en bloques de países con afinidades
ideológicas. Cada nación, en conjunto o por separado, enfrenta sus propios
desafíos, mediante el fortalecimiento de sus democracias internas y
fraternizando económicamente con países que durante los años de la “Guerra Fría”, no se hubiesen atrevido a
mirarse si quiera. En este caso, fue
Sin embargo, al igual que
el neoliberalismo, que surgió con la finalidad de reivindicar los viejos
valores que nacen de la libertad individual, en oposición a las dictaduras “Neo Absolutistas”, de inspiración
socialista; en América surgió un “Neo
Socialismo”, pero, no nació de la mente de un demócrata idealista, sino más
bien de un golpista que reemplazó la estrategia de la fuerza armada, por los
embellecidos discursos de igualdad planificada y de progreso armónico entre los
trabajadores. Ante este panorama, resurgieron los movimientos de izquierda, que
en nombre de un falso progresismo, reivindicaron los viejos ideales del
socialismo castrista, pero para proyectarlos al siglo XXI, mediante el voto
popular y no por la vía armada que alguna vez Ernesto Guevara, dentro de su
embriaguez, exaltó ciegamente.
Este “Neo Socialismo”, personalizado en la figura de Hugo Chavez, impulsó
una alternativa de desarrollo nacional, que inspiró a muchos de sus seguidores
en el continente, pero que trajo como consecuencias, la supresión de una gran
parte de las libertades, que por ser individuales y propender a actividades de
carácter pacífico, son consideradas como Derechos Humanos. Estos derechos no se
restringen, tan solo, al respeto a la integridad física y psicológica de cada
ser humano sobre la faz de la tierra. Los Derechos Humanos nacen del respeto a
las libertades individuales, que por muy egoístas que puedan llegar a ser, son propias
de la naturaleza humana y las únicas que permiten al ser humano progresar
materialmente hasta alcanzar el bienestar que desea, como también nos permiten
expresar nuestras diferencias, para que aprendamos a convivir mediante la
colaboración voluntaria, pacífica y prospera.
Lo anterior lo entendió muy
bien Ronald Reagan, de la misma manera que lo entiende Sebastián Piñera, que
desde el momento en que decidió participar en política, lo hizo manifestando su
rechazo a la dictadura de Pinochet. Por tal motivo, y sin ser un actor como
Reagan, ni un teatrero como Chavez, decidió iniciar una defensa seria y
comprometida de los derechos humanos en nuestro continente, y más precisamente
en Cuba, madre ideológica de la revolución bolivariana del “Mico Mandante”. Iniciándose, tal vez, una nueva guerra fría, que
por las características de nuestra cultura “Indolatinoamericana”,
sería una confrontación cebollera entre los mandatarios con cualidades
demagógicas que defienden la democracia liberal, y los mandatarios “Gorilas” que protegen sus democracias a
punta de bayonetas.
¿Será acaso Sebastián
Piñera, el nuevo líder defensor de los derechos humanos en nuestro
subcontinente?
Las únicas respuestas provendrán del actuar del propio mandatario chileno, que tendrá por obligación moral, ejercer un liderazgo que su predecesora jamás se atrevió a ejercer, por temor a las reprimiendas de sus propios partidarios que lucharon contra el Dictador Pinochet, pero guardando sus amistades y simpatías por el Dictador de Fidel.








... gracias por tu aporte... Hay que leer con detenimiento....pero en general muy bueno tu Post y espero que algunos bloguistas participen dando mas luz sobre el tema tan serio y tan actual.-
R.C.
Gracias por tus palabras.. son alentadoras...
La idea del artículo es motivar a la reflexión...
Saludos!!!
Estimado Osvaldo
Porque solo se habla de los DDHH que se violan en Cuba o Venezuela?
Me gustaría ver al Sr Piñera exigiendo el respeto de los DDHH en China
¿Por Qué el Sr Piñera no tiene la misma postura con los Chinos?
¿no será porque con China hacemos negocios y en ese caso los DDHH no valen nada?
Saludos
unidireccionales.....a la derecha de cualquier país se le plantea un dilema "moral"...en cuanto a la defensa de los DD.HH. y es cuando tienen que defenderlos...pero esa teórica defensa choca con algo mucho más "sagrado"....el puro negocio...
La fundación FAES del amigo español (Aznar) de Piñera ha tenido lo "huevos"..jaja de hacerle entrega nada más y nada menos que a la Sra Tatchert de un premio denominado "de la libertad"...y como les sale el derechismo que llevan dentro no han tenido más ocurrencia que obviar la famosa entrevista entre dicha señora y Pinochet dándole las gracias al general por la ayuda prestada a los "hijos de la Gran Bretaña" cuando la guerra de Las Malvinas....para la FAES en Chile se respetaban con sumo cuidado los DD.HH.
Saludos