Les cuento que ayer jugando a la pelota con mis compañeros de curso en la hora de educación física ganamos 7-0 y además la pasamos muy bien.
Sin intenciones, ésta vez, de entrar en un ámbito intelectual, social o medioambiental, quiero hacer un ensayo evocando a todas esas "tonteras" que hacemos diariamente y que más de una sonrisa nos producen.
El martes en la tarde me subí al techo de mi casa y me puse a elevar un volantín(en el sentido literal de la frase, no en el que ustedes están pensando xD) la cosa es que es increíble las sensaciones que produce este sencillo objeto a la hora de elevarlo; La brisa en el rostro, la tensión del hilo en la mano, la preocupación por no caerse del techo y el regalo de ver y manejar ese sublime cuadrado de papel, surcando los cielos, haciendo piruetas, danzando con el aire y gracias al amigo viento a nuestro favor llegar más allá de las nubes, en fin, sentir esa Libertad (como dicen los Chancho en Piedra).
Son cosas tan simples como ésas las que nos llenan de dicha y que de un momento a otro se apagan. Así me pasó, pues con mi volantín que en un instante se vió como el más imponente rey de las alturas, en un súbito momento cayó del cielo y se deshizo en una poza de agua.
Junto con el volantín, también existen cosas tan simples que nos hacen felices: En lo personal, disfruté mucho mirando cómo lo árboles iban floreciendo desde finales de agosto o escuchar una canción, dormir una siesta y principalmente esa enorme Perla que por estas fechas ilumina y da vida a nuestro cielo nocturno. ( y que descaradamente reglaé ayer por la noche :P)
Conversando con la Jake, así de la nada, me entró la duda de por qué estas cosas que nos alegran han de durar tan poco tiempo sabiendo que nos rodean y están siempre frente a nuestros ojos.
Contrastando con lo anterior, cuando nos enfrentamos a situaciones que nos deprimen o alteran, ¿Por qué la pena nos dura tanto?
Peinso que las personas le damos mucho más valor e importancia a las cosas que nos deprimen y no a las que de verdad nos hacen bien.
¿Por qué tildamos de Tonteras estas cosas sencillas y dejamos que lo malo sea realmente lo importante en nuestras vidas?
¿Hasta ese punto estamos mal enfocados?
¿Qué pasaría si le damos la real importancia a lo bueno y dejamos que nuestras miserias nos duren un suspiro? No digo que debamos hacer caso omiso de los problemas evadiéndonos y olvidándonos de ellos, sino que simplemente pudiéramos darle valor a lo que realmente lo merece y no ahogarnos en vasos de agua.
Acaso si fuera así, no todos viviríamos más felices y no intentaríamos hacer también más feliz al que está al lado.
Como en la historia del volantín, el bueno rato que pasé elevándolo y el instante que sufrí al verlo caer y morir sobre el agua. ¿No es acaso mejor estar alegre que triste?Por lo menos en ésto último no hay punto de discución.
Sería genial estar un día entero, alegre por oír el bello canto de las aves y estar un minuto triste por un mal recuerdo y desde ejemplos tan simples como éstos hacia arriba.
Espero que reflexionen acerca de ésto y veamos la vida con más optimismo.
Mucho ánimo y saludos a todos.
un Abrazo :D









Volantin de pluma











ten cuidado cabro
churra te subiste al techo, aca los cabros se caen y se parten la cabeza ten cuidado
Yo en mi almacen este 18 vendi hartos volantines y pille a un cabro encumbrando con holo curao se lo quite no importa que despues me vengan a retar los papas del cabro porque aca todos son asi yo me entre mas rapido que endate cabrito al pasaje.
que pena que te duro poco la encumbra es bueno encumbrar bien alto asi si se te cae al menos llegaste harto lejos harto un poco mas cerca del cielo
Chao