Nuestro patrimonio arquitectónico, cívico y religioso, también ha sumado dolores y dificulta ponerse de pie. He sido testigo de cómo aquellos referentes urbanos, al encontrarse muchos de ellos derrumbados, golpean fuertemente a su comunidad. Las plazas se han convertido en templos sagrados de solidaridad, de comunión, de plegarias. Es ahí donde se celebran misas, funerales, bautizos, donde se duerme, se come, porque la vida continua.
Pero lloverá.
Urgencia. Esa palabra una y otra vez. Porque es evidente ese tiempo que ya va en contra, que ya no dejó margen alguno. ¿cómo ir mas rápido que las lluvias que ya comienzan a llegar?
Un golpe brutal con la realidad que nos deja desafíos importantes.
Creo que la gran crisis es de liderazgo. La claridad en el rol, la capacidad de acción.
Consejo de Monumentos Nacionales, Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos, Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes. ¿Una de las anteriores? ¿Todas las anteriores?
Para sacarse el sombrero, con la voluntad y capacidad de reacción que han trabajado frente a la catástrofe. No se esperaba menos. Sin duda han hecho mucho, y la buena relación, tratar el problema desde un grupo de conocidos y equipos afiatados con antelación, dió resultado.
Pero la tarea que viene ahora, no podrá resolverse de igual manera. Exigirá un liderazgo mayor. La comprensión de saber ponerse al servicio de, a la orden de, de cuadrarse y ser soldado activo en la reconstrucción país.
Creo que discutir si existe un instituto del patrimonio, o si debiese el Ministerio de Educación del cual depende CMN, tener mayores ingerencias en el tema, o si la DIBAM ya con la inmensa tarea que tiene, hacerse cargo a nivel país de la restauración del patrimonio chileno, es perder norte. Creo que el tiempo, la urgencia y la lógica indica que debemos simplificar la forma y acrecentar recursos humanos y financieros, para hacer factible y perfectible, al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes como un verdadero ministerio de cultura, que ordene el liderazgo cultural, creación y patrimonio. Porque la identidad, el patrimonio de un país debiese estar en armonía y sintonía con la industria creativa, con la expresión viva.
Frente a este terremoto,
Un ministro de cultura, es la única figura clara y comprensible para la comunidad local e internacional que quiera colaborar. Porque otorga política y códigos sociales a nuestra cultura. Propicia leyes y cambios importantes, y es su ministerio (CNCA), desde donde debiesen venir las directrices de la restauración y reconstrucción del patrimonio.
¿Si esta el Consejo Nacional de la cultura y las artes preparado para ello? Ese es un tema diferente, y quizás ya sea hora de que lo esté-


















Comentarios recientes
hace 5 horas 34 mins
hace 5 horas 57 mins
hace 6 horas 16 mins
hace 18 horas 4 mins
hace 18 horas 7 mins
hace 18 horas 52 mins
hace 19 horas 21 mins
hace 19 horas 39 mins
hace 19 horas 47 mins
hace 1 día