Lagos Quiso Impedir Juicio a Pinochet
Enviado por Amado de Mérici el 08/10/2007 a las 23:04
Etiquetas: presidente_lagos pinochet juez_guzmán | Regiones Todo el país
Esta interesante entrevista fue publicada hoy 8 de octubre en el diario argentino Página 12. Contiene muchas notas interesantes sobre la vida y carrera del juez Guzmán. Quiero destacar sobre todo su revelación de que existía un pacto secreto entre Lagos y agentes de la dictadura para no enjuiciar a Pinochet. Cuenta que cuando dictó el auto de procesamiento contra Pinochet en el caso de la Caravana de la Muerte, lo telefoneó el jefe de gabinete del ministro de Justicia, quien le pidió que dejara sin efecto el procesamiento. Ocurrió durante el mandato presidencial de Ricardo Lagos.Juzguen pues ustedes por la entrevista que quiero compartir y que sigue aquí abajo.
[Victoria Ginzberg] Juan Guzmán Tapia, el juez chileno que procesó a Pinochet. El juez Guzmán Tapia procesó a Pinochet y luego la Corte Suprema declaró al dictador inimputable por su salud mental. Sufrió presiones del gobierno de Ricardo Lagos y reconoce que su visión de la dictadura "se fue transformando a medida que escuchaba a las víctimas".
¿Cuándo lo nombraron juez? ¿Cómo comenzó su carrera judicial?
Fue durante la presidencia del doctor Salvador Allende, pero no tuve el honor de estar con él. Tuve una entrevista con el jefe de gabinete del Ministerio de Justicia, Juan Papic, quien, como condición para nombrarme, me preguntó si le prometía que nunca iba a castigar la pobreza. Le dije que podía cumplir con esa promesa y la cumplí.
Es difícil, porque el mismo sistema judicial criminaliza la pobreza.
Desde luego. Pero en casos de hurtos famélicos, en los que la persona está robando para que su familia no se muera de hambre, mis sentencias fueron por inocencia, como mis votos en tribunales colegiados. Siempre estuve por el estado de necesidad.
¿Por qué se retiró?
¿Del Poder Judicial? Porque cumplí 65 años; más, 66, porque a los 65 me di cuenta de que todavía podía hacer algo, que podía procesar a Pinochet en la Operación Cóndor. Si yo me retiraba podía tocar un juez que no lo hiciera, así que esperé hasta procesarlo para retirarme. Cuando lo hice, consideré que había cumplido largamente con mi función, con mi momento histórico y que debía dedicarme a otras cosas. Ahora me dedico a escribir y a la docencia.
¿Es cierto que mientras investigaba fue cambiando su apreciación sobre lo ocurrido en Chile durante la dictadura?
–Fui poco a poco tomando conciencia de lo que estaba pasando en Chile. Mi primer encuentro con la realidad fue como relator de la Corte de Apelaciones. Llevaba las causas a los miembros de la Corte y les relataba las barbaridades, los secuestros; pero ahí no tenía ningún poder de decisión. Los jueces me decían: "No nos cuente los hechos, díganos si informó la DINA, si informó el Ministerio de Interior", etcétera. Como no había respuestas, se rechazaban los habeas corpus. Respondían casos que tenían que ver con la vida y la integridad física y psíquica de personas como si se tratara de aplastar a una hormiga. Esa frivolidad no digna de jueces me llamó la atención. Estudié las primeras causas de derechos humanos durante el gobierno de Pinochet, como miembro de la Corte Marcial en representación de la Corte de Apelaciones. Dicté sentencias condenando a agentes de la dictadura. Las otras situaciones las conocí después de 1998. Ahí fue cuando más me enteré de lo que había ocurrido, porque me enteré por la voz misma de las personas torturadas o por los familiares de los detenidos desaparecidos.
¿Qué fue lo que más lo conmovió de los testimonios que escuchó?
La desesperanza de parte de los familiares de los desaparecidos. Su sufrimiento eterno. Estas familias sienten que nunca tuvieron una despedida y el sufrimiento es terrible, porque nunca se comienza con el duelo. Me llamó la atención cómo el alma humana podía estar afectada –y era lógico que lo estuviera– por hechos ocurridos hacía 25 o 30 años. Eran hechos que estaban presentes. También me marcó mucho las vejaciones de los hombres y las mujeres que fueron torturados, las formas de torturas, cómo se humilla al ser humano en lo más íntimo de su cuerpo y su dignidad. Al escuchar tantos relatos tan espantosos obviamente me fui poniendo cada vez más... yo diría... realista sobre lo que fue la dictadura en Chile.
Usted dijo que le marcó el tema de la condición de los desaparecidos. ¿Es por eso que se ocupó especialmente de intentar recuperar los cuerpos?
En efecto. Recorrimos todo Chile. Los miembros de la Corte Suprema decían que estaba paseando, que hacía turismo. Recorrí todo el país, no fui a la isla de Pascua, como algunos jueces, porque allí no ocurrió nada. Fuimos buscando, según los datos que teníamos, entierros que habían hecho los militares. En un cementerio logré revisar con antropólogos y médicos más de mil quinientos cadáveres NN correspondientes a los años de la dictadura.
¿Pudieron identificar a alguien?
Logramos recuperar exactamente veinte cuerpos que fueron entregados a los familiares.
¿También reconstruyó la Caravana de la Muerte?
Sí. En las inspecciones que hice buscando cuerpos encontramos cuatro desaparecidos de la Caravana.
¿Y las reconstrucciones cómo se hacían? ¿Participaban los acusados?
En algunas reconstrucciones de escena iba con militares. Una vez fui con un primo hermano mío, al que no conocía hasta ese momento, que participó en la Caravana de la Muerte. Ibamos hasta los lugares en los que se habían perpetrado los crímenes. Esas reconstrucciones eran importantes, porque los acusados mentían y decían que habían sido fugas. En los lugares de los hechos se demostraba que no habían sido fugas sino masacres. Hubo reconstrucciones de escenas con militares llevando una especie de arma y así decían cómo habían disparado, a cuántas personas mataron o cómo dieron las órdenes. Todo esto fue vivido por mí como si hubiera estado ocurriendo.
¿Iban familiares de las víctimas?
No. Sí fueron familiares en una situación que fue la muerte de cuatro indígenas en un barco en el que miembros de la Armada de Chile dispararon contra cuatro hombres que cayeron con el estómago desecho y nunca fueron encontrados. En ese caso hubo una especie de careo entre las familias y los marinos. En mi presencia, uno de los marinos que hoy está condenado pidió perdón y la mujer indígena, la viuda o la hija, le dijo: "Lo importante es que haya justicia".
¿Por qué estudió Derecho?
Para entrar a la carrera diplomática. No estudié muy convencido. Postulé tres veces al Ministerio de Relaciones Exteriores y nunca quedé. No tenía apoyos políticos.
¿A qué se hubiera dedicado si no hubiera sido abogado?
Hubiese querido ser profesor de inglés, pero en esa época ser profesor en Chile estaba muy mal pagado. Me arrepentí mucho porque realmente me gustaba la literatura inglesa. Pienso que hubiera sido un buen profesor. Después fui profesor de Derecho.
¿No le gustaba actuar? Fue extra en una película.
Eso fue porque necesitaba dinero. Cuando no me aceptaron en el Ministerio de Relaciones Exteriores empecé a trabajar como receptor, un cargo de ministro de fe, de los que hacen notificaciones de las demandas. Era mal receptor, porque no embargaba las cosas, decía que no había nada o embargaba tonterías y los abogados no me contrataban. Entonces vino la ocasión de trabajar en la película de Costa-Gavras, ‘Estado de sitio'. Y ahí nos ganamos mi mujer y yo el equivalente a un Fiat 600.
Pero la película no se pudo ver en Chile hasta mucho después...
Se estrenó en el año 2001.
Y usted mismo falló contra la exhibición de otra película censurada, ‘La última tentación de Cristo'. ¿Hoy haría lo mismo?
No. He evolucionado mucho. En esa ocasión realmente me convencieron los argumentos de los peticionantes en el sentido de que de esa película denigraba un poco el recuerdo de Cristo y era una ofensa para los católicos. Esa fue mi posición en 1997. Por esa sentencia fue después condenado Chile en la Corte Interamericana. Leí el fallo, encontré la razón y cuando me tocó otra causa parecida con relación a una obra de teatro sobre un héroe chileno, Arturo Prat, fallé con la posición de la Corte Interamericana. Hoy votaría diferente sobre ‘La última tentación de Cristo'.
¿También han cambiado sus posiciones políticas?
Nunca me he considerado de ningún partido político. He votado por los cuatro gobiernos de la Concertación. Soy un hombre que está por las causas de la gente modesta.
¿Puede ser que cuando usted estaba a cargo de la causa contra Pinochet hubiera expectativas diferentes? ¿No sorprendió con sus decisiones?
La mayoría de mis colegas me decía: "¿Cuándo vas a archivar esta causa? No te quemes más". Hay jueces que hubieran hecho lo mismo que yo, pero había menos a favor de la instrucción que en contra. Hoy creo que eso ha variado. Pero creo que no se equivocaban en pensar que yo podía haber fallado a favor de Pinochet en un momento determinado: fui a colegios católicos, me vinculé con la gente de la derecha y en algún momento hasta rompí manifestaciones del Partido Comunista. Cuando estudiaba, me captó un grupo de extrema derecha y me anunció los peligros del comunismo. Estuve dos o tres meses aprendiendo técnicas de defensa y agresión, y en una ocasión desbaratamos una manifestación comunista. Me salí cuando me di cuenta de la estupidez que era eso. Me vi arrastrado, le hacía el juego a la gente de los sectores dominantes. Son cosas de las que me arrepiento, son parte de la vida. Como me arrepentí del estar a favor del golpe militar cuando se produjo.
¿El gobierno de Michelle Bachelet hace lo suficiente para impulsar las causas por violaciones a los derechos humanos durante a dictadura?
Tiene que regir la independencia de los distintos poderes. No se puede involucrar en un sentido ni en el otro. Y no ha habido ningún inconveniente, que yo sepa. Pero le falta iniciativa cuando se trata de causas vinculadas con los pueblos originarios.
¿Cómo definiría la situación actual de los juicios sobre la dictadura en Chile?
Estoy convencido de que hubo un pacto oficioso entre la Concertación y los agentes de la dictadura, que consistió en que no se debería procesar a Augusto Pinochet. En todas las causas que se desarrollaron contra Pinochet hubo una gran presión a todo nivel. No ocurrió lo mismo en las causas que involucraban a los demás agentes estatales que participaron en los crímenes contra los derechos humanos. Se podría decir que actualmente hay una normalidad, dentro de lo humano que son los jueces y lo sesgadas que son algunas de sus opiniones. Como en la Argentina hay quienes están a favor del Punto final y la Obediencia Debida y otros que están en contra, allá en Chile también existen esas posiciones.
La impresión es que la sociedad chilena está más dividida. ¿Es así?
Está bastante dividida. Existe una ley de amnistía que cubría los crímenes de la dictadura durante los cinco primeros años, es decir, de 1973 a 1978. Todavía existe una discusión entre los jueces sobre si es aplicable o no, particularmente con relación al secuestro permanente. En mi concepto, jamás operaba esa ley de amnistía toda vez que los crímenes continúan perpetrándose.
Usted fue pionero en aplicar esa doctrina del delito continuado en Chile. ¿Los jueces la siguen aplicando?
Hay varios jueces que siguen ese planteamiento, son los que impulsan las causas de derechos humanos. La Corte mayoritariamente ha estado por esa posición. Pero en una ocasión, la Corte Suprema aplicó la amnistía. Fue a pocas semanas de que la Corte compuesta por otros miembros estimara que los delitos que habían perpetrado los agentes del Estado eran de lesa humanidad y que no eran amnistiables. Fue la misma sala compuesta por otros jueces.
¿Cuántas personas responsables de crímenes de lesa humanidad están en este momento presas en Chile?
Hay más de 30. Sometidas a juicio hay más de 300 y van a haber otras 50 más. En ese sentido, la Justicia ha funcionado bastante mejor que lo que yo pensé.
¿Usted cree que su decisión de procesar a Pinochet fue lo que dio impulso a otros jueces?
Espero que sí. Lo que impulsa muchas veces a los jueces es primero que todo la conciencia y su convicción de que están dictando sentencias acordes con el Derecho.
Eso es lo que debería impulsarlos...
Es lo que debería impulsarlos. Y yo lo pensé siempre así. Pero el hecho de que haya jueces que toman decisiones importantes y que estas decisiones sean ratificadas por las Cortes de Apelaciones y la Corte Suprema obviamente da impulso a los jueces para continuar dictando resoluciones a favor de los derechos humanos. En ese sentido, ha habido un gran impulso en Chile, pero cuando yo empecé éramos pocos los jueces vinculados con temas de derechos humanos. Uno de ellos era el juez José Cánovas, a quien se le perjudicó la carrera por su posición enérgica y valiente por los derechos humanos durante la dictadura. Otro fue Carlos Serra Fernández, a quien también se le ha perjudicado su carrera. Ha sido nombrado por la presidenta Bachelet para ser miembro de la Corte Suprema, no lo apoyó el Senado por razones políticas y vio su carrera frustrada. Fue consecuente, valiente y único en el momento en el que le tocó dictar sentencia en contra de agentes estatales en plena dictadura. Luego, a mí me tocó trabajar después de la dictadura en un momento difícil y las presiones igual las recibía por parte del gobierno, por parte del Poder Judicial a través de sanciones y por parte de la prensa.
¿Cómo lo presionó el gobierno?
La segunda vez que dicté un auto de procesamiento contra Pinochet en la causa Caravana de la Muerte me telefoneó el jefe de gabinete del ministro de Justicia. Me dijo de frontón: "Magistrado, le suplico que deje sin efecto el procesamiento de Pinochet". Obviamente le dije que le mandaba a decir a su jefe que no se metiera en cosas que no correspondía y colgué. Inmediatamente llamé a una colega suya y le pedí que hiciera circular la noticia. Ahí terminaron todas las presiones del gobierno. Fue una sola, pero fue bastante fea. Fue en el período del presidente (Ricardo) Lagos.
¿Cómo definiría a la Argentina en relación con Chile en el avance de estas causas?
Encuentro que aquí la sociedad civil y las organizaciones de derechos humanos hacen una labor extraordinaria, que también hacen los organismos de derechos humanos en Chile. Por parte del Estado, en Chile no ha habido grandes avances, al contrario. El Parlamento ha sido bastante reaccionario en la materia. En cambio, en la Argentina ha habido grandes avances políticos. Todo lo relacionado con la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida son pasos muy importantes.
¿No hay margen para plantear en Chile la anulación de la amnistía?
Se habla... pero no se hace nada.
Usted procesó a Pinochet después del intento del juez Baltasar Garzón, que fue el primero en ordenar su arresto. ¿Concuerda con el sistema de Justicia universal o cree que cada país debe juzgar a los responsables?
Siempre estuve por la posición de que Garzón tenía jurisdicción universal en lo que se refiere a delitos de lesa humanidad. Por mi parte, yo tenía en mente desde hacía mucho tiempo e iba en camino de pedir el desafuero de Pinochet, que fue lo que hice el mismo día que llegó de Londres. Al poco tiempo lo procesé. En una ocasión, la Corte de Apelaciones y luego la Corte Suprema echaron abajo el procesamiento por vía de un habeas corpus. La segunda vez lo confirmaron, pero rebajando la calidad de su participación. Yo lo determiné como autor y la Corte de Apelaciones de Santiago lo bajó a encubridor, lo que fue un disparate.
¿Cree que Pinochet se sentía seguro en Chile?
Creo que había ese pacto oficioso y que él estaba convencido de que yo estaba haciendo un saludo a la bandera. Tanto es así que me atendió muy bien cuando lo fui a interrogar.
¿Cómo fue?
En Chile, la dictadura alteró el procedimiento y eran los jueces los que tenían que ir a interrogar a los generales a su casa, en vez de que ellos fueran al tribunal. Era el mundo al revés. Me costó mucho poder interrogar a Pinochet, por eso fue que lo procesé una vez sin su declaración indagatoria. Lo fui a interrogar a su casa seis meses después de que llegó de Londres. Lo interrogué en el salón de su casa. Me hizo unas preguntas un poco absurdas, como si podía viajar de un lugar a otro. Le dije que mientras no fuera procesado gozaba de plena libertad. Le pregunté sobre su intervención en la Caravana de la Muerte y me dijo: "Mire, yo no soy ningún criminal", y me dio a entender que no tenía nada que ver, hasta que le mostré una hoja de su puño y letra y le pregunté si reconocía la letra. Dijo que sí. Le expliqué que ahí precisamente se estaba refiriendo a un informe que debía darle un general de Ejército del Norte, Joaquín Lagos. "Usted le está dando instrucciones de cómo debe ser el oficio que le debe mandar con relación a los muertos de la Caravana de la Muerte", le dije. Contestó que era su letra, pero que no recordaba muy bien de qué se trataba. Era un documento muy incriminatorio. Le hice otras dos o tres preguntas relacionadas con la Caravana y se desentendió. Dijo que eran temas menores que les correspondían a otros, que él estaba en la política internacional y cosas más importantes.
¿Usted le notificó el procesamiento personalmente?
Eso no lo hacen los jueces. Fue el secretario de la Corte de Apelaciones. Sé que la secretaria que lo hizo fue muy cariñosa, le dio un beso... cosas... (se ríe). Para que vea usted cómo es la hipocresía o el servilismo.
¿Qué cambió en Chile con la detención de Pinochet?
Demostró que no había nadie por encima de la ley. Ibamos por el buen camino. Pero la defensa de Pinochet me pidió que lo sobreseyera por considerar que sus facultades mentales y físicas no estaban aptas. Yo dije que estaban aptas. La Corte de Apelaciones lo sobreseyó provisoriamente y la Corte Suprema lo sobreseyó definitivamente declarando que era insano.
¿Eso lo frustró?
Fue frustrante, pero desde un sentido patriótico. Yo dicté mi resolución, quedé con mi conciencia tranquila. Lo que me dolió es que la Corte Suprema, que había cometido tantos errores durante la dictadura, perdió su oportunidad histórica de rehabilitarse. Por la cantidad de recursos de amparo que rechazó la Corte Suprema, lo mismo que la Corte de Apelaciones, por su pusilanimidad y su entreguismo a la dictadura se mataron, secuestraron y torturaron personas. Pensé, y lo sigo pensando, que el Poder Judicial iba a continuar mancillado. Se perdió esa oportunidad.
Y con la muerte de Pinochet se acabaron las posibilidades. ¿Qué cambió en Chile con la muerte de Pinochet?
Solamente nos dimos cuenta una vez más de que existía el odio, que mucha gente seguía cerrando los ojos a la realidad de los crímenes que ocurrieron. Chile sigue tremendamente dividido.
Usted vino a Buenos Aires para hablar del rol de los jueces en las causas sobre delitos de lesa humanidad. ¿Cuál debería ser ese rol?
Hoy somos veteranos. Ya hemos pasado la experiencia de estar sujetos a una dictadura. Tenemos que analizar cuál sería la actuación de un juez si vuelven a ocurrir hechos de esta naturaleza. Creo que estamos vacunados y sabemos cómo actuar. Una de las cosas imperdonables es la pasividad del Poder Judicial, la pasividad colaborativa que hubo en Chile sobre el rechazo de los habeas corpus. Creo que hemos aprendido la lección. Hoy estamos imbuidos en los derechos humanos, hemos fallado conforme a tratados internacionales tanto en la Argentina como en Chile y en otros países de América. Además, ahora hay una Justicia sustitutiva, que es la del Tribunal Penal Internacional.
Fuente
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Suena sincero en sus palabras el juez Guzman, solo espero que sean las palabras con que los demas tambien lo definen. A veces uno tiende a desconfiar de las personas, sobre todo cuando nos enteramos de ellas a traves de la prensa, esa realidad vendida al mejor postor.
Habría que estar vinculado a su entorno para tener una aproximación de lo que es realmente la realidad del juez, pero si lo que se aprecia en esta entrevista refleja en lo general como es el juez Guzman, entonces me saco el sombrero ante él y pensaría que el mundo seria mucho mejor si hubiese más personas como él (además que devuelve cierta pequeña esperanza)
si el pacto era entre concertacion y dictadura, en que beneficiaba a los demas miembros del gobierno militar si el pacto era simplemente no juzgar a Pinochet? el resto fueron juzgados. que ganaron con ese pacto?mas gente como patricio bañados ha hablado de esos pactos entre concerta y democracia, si hasta dice que gano el SI!
mmm...me huele a carril...a tollo como se dice por aca. pero aparte de eso...si la concerta y los ex partidarios del gobierno militar o sea la alianza, tenian pactos y casi fuero un solo bando, la cosa no esta demostrada, lo que si esta demostrado es que siguieron adelante con el mismo modelo de pais hasta nuestros dias...claramente no mucho ha cambiado y entonces no queda mas que preguntarse ahora, quien podra defendernos?
Saludos.
Muy buena entrevista. Ya la difundí entre mis cercanos. Creo que se describe en ella toda la hipocresía de las cortes en Chile. Como dice Gúzman, la justicia chilena perdió una oportunidad histórica al sobreseer a Pinochet. Su muerte sólo vino a confirmar lo dividido que está el país en torno la figura de este sinverguenza. Me sigue parciendo insólito lo dificil que es para la gente reconocer las atrocidades cometidas en el régimen de este señor.
Saludos
Debes tener razones para expresarte como lo haces.
Te recuerdo con humildad lo siguiente:
Los creyentes creen que Dios ya lo perdonó.
Los humildes creemos que la historia lo juzgará.
No en vano sosiego mi espíritu.
Tu rencor alimenta el temor. Tu quietud alimenta la paz.
Saludos.
yo no leo odio en las palabras de julio
Y me remito a las palabras que tan sabiamente dijera Ticha, una atinadora como nosotros alguna vez:
"....para mí es bastante penca ver con que facilidad llaman odio a la pena, el dolor, la amargura, al luto mal llevado y la falta de resiliencia en la existencia de muchas personas, como hablan de los sentimientos ajenos como si fuera de una publicidad añeja. "
Yo le agregaria, a mi modesto parecer, que a mi no deja de asombrarme como llamamos odio a un juicio que se basa en nuestras propias experiencias, en la evaluacion real de un gobierno que robó y mato a muchos chilenos, odio es querer justicia? odio es no ser indiferente con el crimen, la tortura y el robo?
A mi me sigue impresionando como al final tenemos que ser politicamente correctos, indolentes, hasta diria tibios para que no se diga que estamos llenos de odio.
Si odiar es esperar justicia, y pensar que Pinochet fue un ladron y un genocida, si asi se lo define, bueno soy una odiosa, y no espero que nadie comparta mi opinion , ni convencer a nadie, creo que cada cual ya posee la suficiente información para tener una opinion formada y clara sobre la dictadura.
Saludos
Bueno, es una pena. El viejo se murió y nosotros nos quedamos esperando que la justicia lo condenara...
Tu que crees en Dios ...al menos te queda el consuelo de que puedes pensar que en ese lugar que llaman infierno, el viejo esté pudriéndose con tantos otros.
Yo no tengo odio mi estimado. Pero si así fuera qué hay de malo? el odio es un sentimiento tan válido como el amor.
algun rato sin cambiar palabras contigo. Bueno es muy interesante esto de los pactos entre concerta y el gobierno militar, de seguro da para muchas cosas aunque hasta el momento solo testimonios que dan lugar a especulaciones, ninguna prueba fidedigna. De todos modos lo interesante aqui es que de hecho pareciera que ambos bandos tomaron un mismo modelo de pais hasta nuestros dias. Y bueno, que te puedo decir, hay gente que no reconoce los crimenes de Pinochet como tu dices pero ya no se puede llamar criminal a nadie, desde el momento que tenemos a gente hoy en dia adorando la figura de un conocido asesino (y este si que mato con sus propias manos y hasta dijo disfrutarlo) como es el famoso Che Guevara.Trotsky y Stalin tambien tienen a quienes aun le rinden culto y todos ellos sin nunca siquiera molestarse en desmetir sus crimenes. Asi es la cosa, no deberia sorprenderte tanto.
Saludos.
Bueno y así con tantos otros como Hitler y Franco...y los sudacas truchos ladrones y asesinos.
El Che pasó a la historia como símbolo del idealismo y no representa sino eso. Puedo estar o no de acuerdo con su revolución y sus ideas, pero lo que connota la imagen del Che Guevara es sumamente potente. Tengo la idea de las personas reconocen eso y ha quedado en segundo plano su vínculo con el tirano de Fidel (no lo tomes tan literal, hablo de proliferación de signos, símbolos. No de Historia ni de hechos).
Con la figura de Manuel Rodriguez me sucede algo similar...
Estimado Drakar, siento no poder complacerte. Todavía no llega el día en que no me conmueva la muerte, en que el dolor de las familias me sea absolutamente indiferente.
Todavía siento rencor cuando las personas encegecidas con el poder provocan tanto daño y cometen atropellos injustificables.
Saludos.
que no se puede diclucidar si realmente hay odio en ti, pero lo que ya puedo claramente dilucidar, y esto es totalmente contrario a lo que un dia manifestante ante mi, es UNA CLARA BANDERA POLITICA sostenida por tu persona. Como es posible que los asesinatos de Pinochet no tengan person para ti Y LOS DEL CHE SI? acaso las personas que asesino el Che, no tenian familias que los lloraran? acaso los campesinos desarmados que el Che narra sabrosamente haber asesinado con sus propias manos, ademas de haberse apoderado de sus pertenencias, NO ERAN PERSONAS?
COMO ES POSIBLE QUE UN ASESINO REPRESENTA PARA TI UN INDIVIDUO SIN PERDON POSIBLE Y EL OTRO ASESINO SEA UN "REPRESENTANTE DEL IDEALISMO"?
COMO ES POSIBLE ESO SIN TENER UNA CLARA BANDERA POLITICA?
O ACASO VAS A NEGAR LOS CRIMENES Y VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS COMETIDOS POR EL CHE?
POR QUE LOS ROBOS Y ASESINATOS DE PINOCHET MERECEN AJUSTICIAMIENTO Y LOS DEL CHE SON IDEALISMOS Y SU FIGURA MANCHADA EN SANGRE, NO REPRESENTA SI NO ESO?
Pinochet no tenia un ideal? por que los asesinatos y robos de Pinochet estan en primer plano para ti, mientras que los del Che estan en segundo y PRIMERO SACAS SU IDEALISMO?
Quizas si puedes complacerme, solo responde estas sencillas y claras preguntas.
Atte.
Drakkar.
Te respondo Drakar.
Esto que tu ves es lo que soy. Yo no tengo problemas en decir lo que siento y pienso, por eso en aquella ocasión te pedí que no confundieras independencia con neutralidad. Me pongo la camiseta cuando siento que debo ponérmela. Y ojo que no siempre es la misma.
Algo pasó en tu argumentación que me dejó perplejo...te sentí apasionado, como esperando el momento en que inclinara la balanza y hablara desde otro lugar...
a mi Drakar no sólo me gustan las cosas que pasan por la cabeza, sino también por el cuerpo y el alma. Sabía, por cierto, que ibas a saltar con todas estas preguntas que me haces.
Cuando hay algo que compromete tus valores y convicciones, es inevitable el compromiso.
COMO ES POSIBLE QUE UN ASESINO REPRESENTA PARA TI UN INDIVIDUO SIN PERDON POSIBLE Y EL OTRO ASESINO SEA UN "REPRESENTANTE DEL IDEALISMO"?
Es posible pues. Simbólicamente el Che y Pinochet representan cosas muy distintas.Ciertamente hay factores que van en una u otra dirección que hacen que cada uno de nosotros escoja ciertos caminos. El terrorismo de Estado es un mundo que yo no concibo.
Cito a Maturana: "Me opongo a cualquier gobierno totalitario no porque esté equivocado, sino porque trae consigo un mundo que no acepto. Esto es completamente distinto a decir que me opongo a un gobierno totalitario porque está intrínsecamente equivocado. Para poder decir que algo o alguien está equivocado, tendría que afirmar lo verdadero, y para que mi afirmación de lo verdadero fuese objetiva y, por lo tanto, fundada en una realidad independiente de mi, tendría que conocer esa realidad. En suma, si digo: "me opongo a este gobierno porque está equivocado", afirmo que tengo el privilegio de tener acceso a la realidad que los miembros del gobierno no tienen. Pero, ¿con qué fundamento podría decir esto? Y ¿qué pasa si los miembros del gobierno argumentan de la misma manera y dicen que el que está equivocado soy yo?"
Bueno, la cita tiene sentido en tanto todo eso que defiendes orgulloso con banderas científicas como las llamas, no es más liviano que cualquier otro fundamento de existencia. Cada uno mira con su propio cristal. Y esto no es poner fin al debate, sino todo contrario. Es una invitación a reconocer que cada uno de nosotros reconoce el mundo a partir de sus propias experiencias y valoraciones. La ciencia, es sólo una manera de comprender la realidad. Este mismo comentario, también se desvanecerá en el aire.
COMO ES POSIBLE ESO SIN TENER UNA CLARA BANDERA POLITICA?
También es posible. Cuando digo lo que pienso que el Che representa, intento hacerlo que la mayor objetividad posible. Su figura está indeludiblemente vinculada a la idea de revolución e idealismo. Otro tema es discutir ¿por qué eso es aparentemente así?
O ACASO VAS A NEGAR LOS CRIMENES Y VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS COMETIDOS POR EL CHE?
No niego nada. No sé de donde sacas esto.
POR QUE LOS ROBOS Y ASESINATOS DE PINOCHET MERECEN AJUSTICIAMIENTO Y LOS DEL CHE SON IDEALISMOS Y SU FIGURA MANCHADA EN SANGRE, NO REPRESENTA SI NO ESO?
Porque como yo veo el mundo me parece mucho más terrible y bestial el terrorismo de Estado. No queda sino la indefensión total.
Pinochet no tenia un ideal? por que los asesinatos y robos de Pinochet estan en primer plano para ti, mientras que los del Che estan en segundo y PRIMERO SACAS SU IDEALISMO?
Mi experiencia, mi mundo, mis valores hacen que pueda rescatar lo verdaderamente importante de un hombre. Perdón Drakar, pero aunque trato, nada consigo de Pinochet. Me parece un ser despreciable.
no es necesario te gastaras en citar a Maturana y cosas por el estilo. Ya sabes que no niego el perspectivismo, ahora concuerdo plenamente con Maturana y eso podria sonar incoherente en mis labios de Nacional-socialista pero ahi, aclarando que entiende cada uno por gobierno totalitario, las cosas quedan mas concretas.En ningun caso espere que me dijeras mas que lo que me dijiste, se que me hablas del mismo lugar, es solo que me interesaba saber cual era ese lugar en este particular caso.
Tus explicaciones del Simbolismo que añades a cada personaje son como tu mismo ser, muy validas y muy subjetivas.Solo espero que tengas eso en cuenta a la hora de juzgar a lo que simbolizan los personajes que otros toman como nefastos o representativos de ideales.El simbolo, no tiene mas valor que el que cada uno le puede conceder y lo que simbolizan estos personajes, es nada mas que lo que tu quieres que ellos simbolicen, o sea perspectivismo puro, y no creo que puedas hablar de objetividad a la hora de decir que es lo que simboliza un personaje del cual no niegas sus crimenes. Insisto, que pasa con los familiares de los asesinados por el CHE? No creo esten de acuerdo con esa objetividad que dices buscar al hacer tus apreciaciones.
Ahora si dices que EN ESTA SOCIEDAD MAYORITARIAMENTE IZQUIERDIZADA, prima el simbolismo idealista del Che por sobre el hecho de que gracias a ese idealismo, haya sido un genocida, eso seria otra cosa.
Y de paso, entendiendo la relacion del Che con el lider de estado de Cuba, tampoco se como se podrian llamar los Crimenes de Guevara si no es un CLARO TERROISMO DE ESTADO.El que me pidas perdon Julio, esta logicamente de mas, ahora simplemente y dado que aclaraste plenamente tu posicion al respecto de dos personajes conocidos como genocidas, me queda la dificil tarea de hacerme la imagen de cual serian esas experiencia y valores que te hacen ver en uno, nada mas que un ser despreciable y en otro un simbolo del idealismo.Cada uno de los lectores de aqui tambien tendra la oportunidad, de intentar figurarse eso.
Un gusto Julio, y gracias por responderme con una dedicacion y proligidad similar a mi interes, al menos en magnitud.
Saludos.
de que existe resentimiento hacia la figura de nuestro libertador
por parte de julio, SI que laa hay
pero como dice enrique Dios lo perdonara -no se de que-
y los humildes, la historia lo juzgara.. mmmm? eso tiene mas sentido, pero la historia lo puede juzgar siendo que existen tanto rojo resentido hablando mal de su figura.... ? no lo creo
saludos
.:Leo:.
Alguien en alguna oportunidad me expresó que se sentía víctima de un embaucamiento de Lenin. Esa figura ya pasada, adorada y vilipendiada a la vez.
Mi respuesta fue, que si empezamos a revisar los sucesos que narra la historia y el acomodo gradual de nuestros pensamientos, también yo me dejé embaucar tranquilamente por Platón, Aristóteles, Kant, Engels y otros…¡No es mentira! - A estos autores ya los leía desde niño ¡Uf, que hace tiempo! Tampoco es que me hayan convencido mucho (Aunque hay que leer con recogimiento, convencimiento, respeto y emoción “La República”). Me convenció más Arturo Petit Almonte, que era el sensei de la rama de Kempo Karate, mientras yo seguía fielmente la disciplina Goyu Ryu.
Opino que todos tienen su lugar en el espacio, el tiempo, las circunstancias, los momentos álgidos, densos, entretenidos, livianos, …no sé, las algarabías (Me fascinan las caderas de Shakira). Pero todos estos seres dejan algo de enseñanza. Hay que detenerse en el pensar, que es nuestro mayor privilegio, como especie.
Sigo siendo hasta hoy embaucado
-¡Destruyeron las estatuas de Lenin! - También los talibanes destruyeron a cañonazos las estatuas en piedra de sus dioses antiquísimos. ¿Alguna novedad? …Aquí en Santiago, todos los días los bulldozer destruyen lo más sagrado en edificación y otros recuerdos, orgullo de quienes tienen un sentido más cabal, justo y exquisito de las cosas.
Sigo siendo embaucado. Cambiamos un régimen asaz cruel y opresivo por un supuesto nuevo esplendor, con muchos colores, llorado y rememorado. Pero siempre, oscuras figuras tienden lazos invisibles y vuelcan la historia por el lado más impredecible. Voté a favor en su oportunidad y estoy atrapado en la red. ¿Temores, conveniencias, toques divinos? No sé.
Vuelta de tuerca ¿Para qué lado? No importa. - Le creo más a mi gato…
felicidades, es ud de aquellos que no tiene miedo a reconocerse embaucado, que es el primer paso para dejar se estarlo, eso es capacidad de aprendizaje, que proviene de la valentia de verse al espejo y ver que ha estado comprando uno inocentemente, y saber ser autoindulgente en la medida justa. Felicitaciones por eso del maestro Petit, se lo digo nada mas porque soy un fiel seguidor del Kenpo Karate jaja! siendo que antes estaba ligado casi emocionalmente al Taekowndo, pero me comvencio y punto, fui por eso.
En fin, asi conas vueltas de la tuerca llamada vida...creerle al gato no esta de mas...yo le creo a mis perros y a la natura mas que a muchos...mas que a casi todo lo demas.
Saludos Cordiales.
Creo que todos estamos un poco en la misma. ¿Qué hacemos? a mi ni siquiera me gustan los gatos...
La Concertación manejó la tansición, durante muchos años, con una gran dosis de hipocresía y pactos no conocidos por nosotros, los ciudadanos.
Todavía quedan muchos velos por descorrer.
CICERONE
Estoy de acuerdo Cicerone.
Saludos
Julio:
... somos mucho más que 2 (Benedetti).
CICERONE
Julio: te felicito.
Te has expresado como siente tu corazón y eso es bastante.
No capto matices de odio, pero como tu dices podría serlo.
Tenemos una sub valoración de ese sentimiento que existe en nosotros, en todos nosotros en algún momento de nuestras vidas, pero nos empecinamos por que ha sido impuesto, en negarlo.
Lo importante es que hacemos con el.
Así como en el amor, hacemos cosas, cuando estamos inundados por su calor ( a veces muy feas en su nombre), el odio nos puede servir de exorcismo para cosas que vimos, injusticias que nos abrumaron, malos tratos que sufrimos o presenciamos.
A partir de ese feo sentimiento,nos erguimos con firmeza y decimos: NO, esto jamás lo permitiré o lucharé para que nadie lo padezca.
En fin...puede ser un motor ....
No neguemos lo si existe. El odio es un sentimiento humano.
Te has expresada tan bien, que holgazanamente me cuelgo del tren de tus palabras decidoras y te apoyo en tu pensamiento.
Te envío un saludo y te acompaño en tu espera de justicia.
Un abrazo.
Y yo concuerdo contigo, el odio es un sentimiento humano, sin embargo, me miro y no lo encuentro, hace rato que me percate de que es una mochila muy pesada.
Lo que si tengo es una postura politica, equivocada o correcta, pero mia, por eso no planteo evangelizar ni convencer, sino simplemente sumarme desde mi humilde trinchera, a una espera que asumo algun dia tendra frutos.
Yo soy de las que creen que para construir hay que tener buenos cimientos, espero que mi pais sea algun dia un edificio solido, que no excluya, que no oculte, que no meta sus muertos bajo la alfombra.
Saludos cariñosos
Pensar así, no sólo es sano, sino que es una forma de redención por sobre lo malo que hacemos todos.
Yo limpio mi casa, saco lo malo, y luego la arreglo, la remodelo.
No se puede avanzar atajando en el rio las fuerazas negativas. La doctora Pinkola Estés, (Mujeres que corren con los lobos), afirma, que para que el rio de la creatividad humana, corra libre y limpio, hay que liberarlo de ramas, de cosas que lo atajan, darse el trabajo de hacer fluído su curso.Eso es trabajo y se debe hacer.
A veces lo limpiamos dice ella, de mala manera, sacamos cosas sin importancia, o creemos que limpiamos.
Tengo la confianza que la mayoría de los chilenos, de una manera u otra lo hacemos.
Amiga, yo miro mi corazón y no siento odio, los días oscuros pasaron y quienes provocaron ese sentimiento en mi, tampoco están.
Un cariño, querida Claudita.
Buenas noches amiga, me retiro a mis cuarteles de invierno
Que descanse y felicitaciones por lo de su niña, en serio.
pero que debe pasar para que cambie el discurso "yo estoy con la conciencia tranquila".
Feo los acuerdos secretos , los arreglines y presiones sobre todo para beneficiar a un personaje que tanto divide Chile.
Cecilia:
Falta asumir responsabilidades, entre muchas otras, por el silencio cómplice por el uso, en democracia, de los gastos reservados, o de lo recaudado por los descuentos "voluntarios" por planilla efectuados a los militares, y administrados por la Auditoría del Ejército (Ex Fiscal Torres y sus sucesores) para financiar la fuga de militares procesados, en un acto de encubrimiento institucional tolerado por TODOS los Ministros de Defensa, incluyendo nuestra actual Presidenta.
Frente a estos hechos, resulta hasta ridículo el enojo que manifestó Vivianne Blanlot, porque Izurieta trasportó gratis a Tatán, en un helicóptero institucional.
Ver, además,Corrupción: El origen del que nadie habla (Patricia Verdugo)
Un abrazo.
CICERONE