Pablito miró con ojos de lobo
No puedo dejar de contarlo. El otro día estabamos en la clase con los niños: conversando, dialogando sobre la mirada que le da Pablito a Pixy.
Pixy le cuenta a Pablito que sintió que su brazo estaba hecho de goma, cuando se le quedó dormido y Pablito, que antes ni la miraba, ni tampoco le hablaba, porque ha decidido no hablar, la mira intensamente, como con ojos de lobo.
A partir de esta situación comenzamos a conversar sobre las propiedades de un ojo y los niños dijeron tantas cosas, que yo sentía que no era necesario un libro para hablar del ojo. Los más claros pensamientos surgían de sus indagaciones.
La niña 1 dijo: los ojos reflejan nuestros sentimientos, como cuando estamos tristes.
El niño 2 dijo: los ojos no expresan cosas internas demuestran que uno está atento, concentrado.
El niño 3 señaló: estoy de acuerdo contigo yo creo que demuestran si estamos cansados porque se ponen rojos y pequeños.
La niña 4 siguió: lo que pasa es que los ojos son expresivos.
El niño 5 dijo: podemos hacer un guiño con ellos como mostrando acuerdo con otro.
Niño 6 no solo los ojos son expresivos también lo es la boca y las manos.
La niña 4 continuó: lo que pasa es que los ojos pueden expresar palabras (lo dijo con una voz y una mirada llena de precisión, entonces, todos sentimos que la entendimos).
Así divagando sobre los ojos y el poder de la mirada llegamos al final, y en esa precisa altura de la clase aprovecharon de mirar al compañero del lado “con ojos de lobo”.






