Eficacia, Eficiencia y Efectividad
Enviado por Rafael Bravo el 05/02/2006 a las 18:37
Etiquetas: Empresas | Regiones Región Metropolitana
La eficacia se refiere a la capacidad de lograr resultados. La eficiencia, a la de lograr resultados con el mínimo esfuerzo o costo. La efectividad a la capacidad de lograr el máximo de resultados al mínimo costo. Un técnico maneja técnicas o tecnologías que le permiten alcanzar resultados al menor costo, cualquiera sean los resultados que se le encomiende: salvar o matar personas; recoger la basura de una ciudad al menor costo posible; o distribuir esa basura por toda la urbe en la forma que sus mandantes le encomienden.
Al técnico no le interesan los objetivos, el sentido profundo de su trabajo. Los técnicos han sido entrenados (¿y castrados?) para que no le interesen e incluso rechacen los "juicios de valor". Vale decir la distinción o discernimiento entre lo verdadero y lo falso, lo mejor y lo peor, lo bueno y lo malo. Los técnicos así castrados en las universidades, quedan preparados para funcionar como perfectos engranajes al servicio de los objetivos que el gran capital les encomiende, sin hacerse problemas éticos de ningún tipo.
Un ejemplo clásico de esta mentalidad amoral frecuente entre técnicos y científicos, se manifestó con la carrera planteada al término de la segunda guerra mundial entre las tropas de EEUU y de la URSS, para llegar primero a los laboratorios donde trabajaban científicos alemanes. A éstos solo interesaba avanzar en sus investigaciones. Les resultaba indiferente quien y para qué se emplearan sus logros científicos a futuro. Les era indiferente si los llevaban como autómatas a uno u otro país, siempre que los laboratorios con que contaran fueran buenos.
Para construir otro mundo y otra empresa posibles, es necesario que en especial los jóvenes universitarios, cultiven su capacidad de soñar. Que tomen conciencia de que en lo profundo aman su terruño, su patria. No es indiferente para qué fines se usan sus conocimientos tecnológicos en la empresa. Deben tomar conciencia que el 5% esencial en la vida de las empresas -mencionado por un empresario japonés, citado en mi blog anterior- se relaciona tanto con la actitud interior con que cada uno persigue sus fines personales en la organización; como con el estilo de liderazgo que cada uno ejerza; y con los fines globales, objetivos, que a nivel global la organización se plantee.
La competencia entre los trabajadores de la empresa por desarrollarse y ascender al interior de ésta, es la base del dinamismo de la organización. No es bueno tratar de disminuir ese espíritu de competencia. Pero es necesario discernir entre la competencia por tener más y la emulación deportiva por ser más. Un buen deportista no hace zancadillas a sus rivales e incluso los apoya. La dinámica de emulación es mejor que la de competencia tanto para las personas como para la empresa en su conjunto. Aparte de contribuir a dinamizar al equipo, ella tiende a crear un mejor clima laboral. Por otra parte el estilo de liderazgo positivo ???no usar el poder para servirse sino para servir a sus pares y a sus subalternos, a su empresa y a todos los afectados por el éxito o fracaso de ésta- si bien a corto plazo puede aparecer como una renuncia a aprovechar oportunidades de éxito fácil, a la larga es una garantía de éxito tanto para el trabajador como para la empresa.
Finalmente e íntimamente ligado a lo anterior, pocas cosas hay más desmovilizadoras que el estilo de liderazgo negativo ejercido por los accionistas controladores cuando estructuran aren-gas invitando a sus colaboradores a ponerse la camiseta y a esforzarse en maximizar las utilida-des???que finalmente ellos se embolsarán. Ese estilo de liderazgo y las consiguientes anécdotas de vida que se difunden como reguero de pólvora al interior de las organizaciones, son una invi-tación a cuantos detenten algún mando vicario, a ejercer también un liderazgo negativo. Al per-der sentido los esfuerzos por un mejoramiento contínuo de la empresa, ésta entra en un impara-ble proceso de encanallamiento progresivo. El colapso es cuestión de tiempo... salvo que no puedan entrar a su mercado empresas fundacionales libres de esas lacras. En este caso si la si-tuación se repite en los otros mercados, será la sociedad en su conjunto la que colapsará. ¿Le suena a conocido?.
Rafael Bravo L.
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