El mercado de la Salud.

Ya que estamos dentro de un modelo en donde lo material y el dinero
invisible (ese de las bolsas de comercio) es lo más importante, y su
lenguaje se aplica a cada uno de las cosas que hacemos, decimos o
deseamos, podremos decir en esos códigos que la salud es el principal
activo para cualquier persona que desee sobrevivir. Ahora si hablamos de
personas y seres humanos, diremos que la salud es indudablemente un
DERECHO inalienable que deber ser garantizado por el Estado.
Así
se estableció en la convención internacional sobre Salud Primaria en la
ciudad de Alma- Ata (Unión Soviética) en el año 1978. Pero muchos años
antes, por 1939 un médico nacional y ex presidente de la república, Don
Salvador Allende, escribió el libro “La Realidad Médico-Social de Chile”
en dónde ya aplica los conceptos de Determinantes de la Salud donde se
expone que la vivienda, las condiciones laborales y la educación son
factores que influyen en mayor medida (80%) sobre la salud del pueblo.
La influencia de la atención del sistema sobre la enfermedad es
importante, pero prácticamente no influye para evitar que la gente se
enferme y es ahí donde se debe poner el dedo, el ojo y el dinero.
Todos
los estudios nacionales e internacionales manifiestan con claridad que
invertir en atención primaria, o sea en prevención, promoción y
participación ciudadana en salud es más eficiente para evitar que la
población se enferme que las inversiones en tratamientos, si hasta la
tradición es parte de este sentido común, como el adagio dice “más vale
prevenir que curar”. Entonces ¿Porqué no se hace?
Porque la salud en
nuestro Chile no es un derecho (a pesar de los retóricos discursos), es
un bien transable en el mercado, en las bolsas, es rentable y jugoso. El
Estado no puede estar más jibarizado, oh wait! pues claro que sí, en
enero de este año se aprobó en el congreso la posibilidad de privatizar
los hospitales bajo esas concesiones eternas tan características de
nuestros gobiernos, del lado que sea.
Pero muchos médicos jóvenes
y de la época del “medio litro de leche” no han perdido la línea
correcta de lucha, de ese desarrollo de la medicina y de la salud
centrada en el hombre y no en los balances finales. Trabajan con la
población, le preguntan sus necesidades, las empoderan y ayudan a que se
hagan cargo de su salud y desarrollo. El camino está en la
involucración y control de las personas sobre su cuidado, prevención y
mantención sanitaria individual y colectiva. Así está descrito en la
literatura y así se orienta la medicina que ha dado resultado.
Pensar
que el mercado se preocupará del hombre y su libertad es un estupidez
por donde se mire, el modelo neoliberal lleva en nuestro país 30 años y
hasta el momento no ha pasado nada de lo que se dijo que iba a pasar
excepto lo que dijo Friedman (santo patrono del sistema social que nos
domina) “Creo que la salud debe ser pagada por la gente y no por el
Estado. La mejor forma de ayudar a las personas más pobres es
asistiéndolas para que obtengan un mayor ingreso, lo que se puede lograr
con un sistema de competencia abierta y una economía y mercados libres"
( 22 de mayo de 1999).
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