Cuadernillo Flotante
METAFISICA DE LA MUERTE
Quietas bajo mi piel
hay serpientes
ultrajadas
y delirios
matemáticos
de
una vida
que me yace
agotada como la vida;
infiernos
delirantes,
cerebelo siniestro,
delgados cristales
que dividen
la
sangre,
pequeños trozos
de glóbulos catatónicos,
rocapiel,
sedimento,
arañas fosforescentes
que titilan
tejiéndome las
fauces
de lo consciente;
huesos estampados
de zafiros
cancerígenos,
larvas de gestos,
animita de sonrisas,
sutiles
trazos
de nervios devastados,
lluvia envenenada,
melancólicos
años,
innumerables aposentos
tapizados de miedo,
alcohol y
tabaco.
Hay ecos
de un ruido
que late y se debate
entre la
vida y la no vida,
musgo entre las grietas
de las heridas
que
ya no sangran,
sueños apenas
sujetos apenas
a sinápticas
madreselvas,
retóricas del derecho
a no pertenecerme
lo que
tengo,
células
con urbanidad propia,
depreciación evidente
de
la ira
suspendida en el vértigo.
Tengo la carne agusanada
como
un tubérculo
que me niega la brisa,
y los peces de mis manos
agonizan
asfixiados
fuera del agua de tu piel…
Pero no te engañes,
a
los muertos
también nos crecen
las uñas.
ADICTO
Qué de ti
me lleva tan lejos
que no me alcanzo?
qué
imposible
posibilidad queda
de que tu boca contigua
que sujeta
la mía
ardiente y placentera
me libere
sin que me destroces
el
corazón?
Si una noche cualquiera
mi libertad te rogara
para
exiliarme
por los campos
añorados de mi soledad,
evitarías el
abrazo
fulminante
con que me secas las alas
y me quitas las
piernas?
me dejarías ir,
me verías partir,
me quitarías
el
grillete de tu voz
para hacerlo a mi manera?
Qué te debo, mujer,
que
te cobras
por mi sangre
con tu lengua reptando
por mi boca
ingenua,
que por ti
soy sediento
si no me besas?
LOS SOLOS
Tenemos de todo
los que estamos solos,
nos invita la noche,
nos
lleva
la ausencia,
viajamos
en féretros
de ensueños
y
esperamos el autobús
discretamente
por esquinas con luz acallada,
nos
fumamos la vida,
nos bebemos el silencio,
divagamos descalzos
y
no fingimos
el frío ni el hambre;
estamos hechos
y no
tallados,
lo suficientemente
impredecibles
e inmutables
ante
la vida,
no mentimos
porque nadie
nos pregunta,
hacemos el
amor
y nos vamos,
nos alejamos
pero no huimos.
Llevamos el
tiempo
atorado
entre las uñas,
con los sueños depilados,
el
comportamiento ambiguo,
y jadeamos
como niños
frente a la
violencia;
coleccionamos llanto,
latidos, huesos,
porque
llevamos
el instinto de conservación
sobre nuestras soledades
para
defendernos
de nuestras propias
debilidades.
Los que
estamos solos
nos hemos ganado
el sitio eriazo
de nuestros
corazones,
conquistamos
la sima del pecho,
acampamos orillados
entre
vidas ajenas
que no abrazamos,
desertamos
hacia nosotros
mismos
y nos exiliamos
entre la gente
que no adivina
lo
solos que estamos
y nada tenemos…
FESTIN DE BUITRES
Hay un cuervo
de pié sobre
la baranda de mi balcón,
de fondo
un
mar titilando
que me seduce,
el cielo
a punto de llorar
como
adivinando
mi bastardo camino
sin alas
por esta tierra…
Hay
un cuervo
de pié junto a mi
en el balcón,
una sombra que
brilla
y destella
en el vacío,
un cuervo
que me guiña el ojo
y
se sonríe de mi…
Estoy agotado
de pájaros
que me seducen
y
se van,
de cuervos, de gaviotas,
de golondrinas viudas
y
pequeños
buitres que me circundan
sin cesar…
Hay un cuervo
de
pie sobre
mi hombro derecho
y un pájaro coagulado
bajo mi
cráneo;
la noche es más eterna
de lo que parece
cuando hemos
cerrado
los párpados
a todos los amaneceres
de nuestra vida;
tres
soles sobre mi mesa
lánguidos se deshacen
y consumen
cada gota
de aire
que conservo
atesorado…
Hay un cuervo
de pié
sobre
la baranda de mi balcón
que se aleja tras de mi
mientras
cierro
mis ojos
al caer.
Mañana será
vuestro festín…
SOURIRE ME
¿Es
necesario
que sonrías
mientras tu mirada
dilatada y quieta
como
una alondra
por este nidal de pupilas
cual destello
se
revuelca?
¿Se parece tu boca
a las cosas comunes
con que
inventas
esa flecha
perfecta
que dispara el arco
de tus
mejillas
o es tan sólo
un racimo de cordilleras
hibernando
conmovida
de
nubes y de plumas?
¿Es realmente
necesario
que tu boca
destile
la sombra
y precipite la luna
constante
con que atacas
y
arremolinas
el ruido quemado
de la noche?
¿Por qué
tiene
tu boca
la eternidad
fosforescente
de las nubes
que
desmenuzan
el celeste pálido
de todas las primaveras
de todos
los planetas
que he circundado?
¿Cómo suena tu voz
despedazada
por
la risa,
sueltas el corazón
en aerolitos
sobre el ciprés de tu
pecho,
rasguñas
la distancia,
suenas
como a vertiente,
como
cascada de suspiros,
o te ríes tan sólo
y asesinas luego
con
en el amanecer
de tus labios?
¿Cómo se llama
aquel sonido
de
tu boca
que muerde
y recicla
los latidos?
¿eres una sirena?
¿eres
una medusa?
¿o eres tan sólo
el quieto semblante
que embruja
el
errante paso
de quien te sueña
mordiéndote
la boca?
ME VES...?
En el rincón
de una pieza
de un departamento
de un piso
de
un edificio
de una calle
de una comuna
de una ciudad
de
una región
de un país
de un continente
de un planeta
de una
constelación
de un universo…
aún te espero
como un ovillo
hecho
pedazos
por quererte.
ODIO
Odio la belleza insolente,
la desatada belleza
que por la vida
pareciera
ir
provocante
e insultándome;
la belleza de tus piernas
melancólicas
que
despedazaría
con clarividente
avalancha digital,
la belleza
de la memoria
desconfiada
que te hurga,
que te indaga
y te
proscribe;
odio la ternura,
el letargo,
la simetría
de tu
voz despiadada
que me clavas
y me arrastras
por doquier;
odio
tus pies
puntiagudos,
tu celeste piel
menguante y envolvente,
el
castaño claro
y la luz cayéndote
como tiniebla;
odio los
pendientes
de nieve-luz
con que no me oyes,
tus brazos
desnudos,
tus piernas atadas,
el manantial azul
que tras de ti
fluye
como desgarro
sobre la loza;
odio el brillo de tu
sonrisa,
el arco diáfano
de tu mejilla,
las nubes estivales
de
tu boca;
la enormisidad
de tus ojos,
el arco
de tu mirada,
el
brown con que me atacas
y el delineado
molino
de las
golondrinas
que sueltas
donde tus párpados
me derrotan…
Trístemente
vago
el odio con que te odio,
insano y desterrado,
doblemente
peligrosas
quedan a tu merced
estas manos
asesinas
que de
odiarte y acecharte
hoy se deshacen
por tu esencia;
odio
revuelco
corazón matado,
desde que te vi
te odio
sin que
notarás
mi repentino silencio.
TARDE DE SIESTA
Con la patas rotas,
con los pies
cegados,
los zapatos
vueltos
y
las manos
tiesas,
tendido
como un muerto
me cae la tarde
por
la vidriera
como nublándome
el otoño.
Tendido
el
corazón
se me ha vuelto
un músculo
parapléjico,
esperando
la
muerte
y cansado
de que no me alcance.
Soy un recuerdo
de
mi
cuando te viví,
una mala copia
que te
sobrevive.
¡¡¡
ABRID
LAS VENTANAS ¡!!
…quiero
respirar
el agua,
saborear
las
hojas
que desmenuzan
el cielo,
el cielo cubierto
como la
vida,
como la vida
que te viví,
y que he vuelto
esta mala
copia
que te sobrevive
y no me alcanza
para morir…
EL VINO
Dios tiene
la sangre deliciosa,
tibia, frutosa,
corpórea y
sangría,
huele a roble,
a tiempo;
sabe a campo,
a
camanchaca,
a desierto florido,
a valles
impenetrables
alguna
vez,
como las venas de Dios
que conquistó mi padre;
Su sangre
es
halagadora,
tiene carácter
de cultivo;
su sangre
inundada
de palabras
que la voz adivina
y la locura
precipita.
Púrpura,
rosé,
transparente,
o siniestra
como la noche,
oscura;
su
sangre
cálida
es el lecho
que derrite el ansia,
la
madriguera
de mis alucinaciones,
el portal
de mi fe insana.
Creo
que debo a Dios
mil doscientas
noventa y seis
transfusiones
que
me dializaron
el alma
y me ahogaron las penas…
Creo que este
fin de semana
en vez de botillería
pasaré por su casa
a
repactar la deuda.
COSA RARA
“Las mujeres
son cosa rara”
me decía mi padre
mientras
lloraba
mi madre
en la cocina
y cenaba yo
mi acostumbrado té
con
pan tostado
y mantequilla…
CUARENTA Y UNO
Llevo treinta años
viendo el Chavo del Ocho
en la TV,
de los
once restantes
ya ni me acuerdo…
CONDICION HUMANA
“Me voy al sur
a criar puercos”
le dije.
“Merecido,
pues
con los tuyos estarás”
me
dijo.
“Haré un parlamento
de rebozantes
y rosados cerdos
que
gobernarán…”
repliqué.
“…de
todos
el rey serás”
me increpó.
“Dictaremos leyes
en
igualdad
de condición”
Propuse.
“Sencillo,
en la mierda
son todos iguales”
Denotó.
“Los
derechos
de los lechones
por sobre
las ansias de poder”
Insistí.
“Un cerdo dictador
es un cerdo
dictador”
Consignó.
“Me
voy al sur
a criar puercos”
Insistí…
“Pues veta ya…”
Me amenazó.
“…”
Dudé.
“Seré
bueno…”
Me derroté…
“Te
amo, mi amor…
¿quieres algo de comer?”
Me conquistó
“Solo
las
sobras
de ayer…”
Sentencié.
ICAROCAPITALINO
Vuelvo a penetrar
el sol,
como un idiota
reincidente
con
el vicio de mutilarme
las extremidades
y el placer propio
de
intentar
quemar
el cielo;
vuelvo convencido
de mi lucidez
y
con alas nuevas
corcheteadas
a mi espalda;
vuelvo irreverente
y
desafiante
al doloroso
perpetuo
de que nunca
he aprendido a
volar;
vuelvo a caer
con los huesos rotos
antes
de
aterrizar,
hecho mierda
en el pavimento
de mi soledad.
Me
desintegro
al cabo
de haber vivido
una vida
a la medida
de
lo que fui,
metamorfoseado
y cóncavo
mi boca leprosa
no
deja de ser tiniebla
que se deshoja
cada vez
que me olvido
de
que ya se me olvidó volar.
http://delamorylosamantes.blogspot.com/







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