LABORATORIOS INVENTAN Y PROMUEVEN ENFERMEDADES.
Enviado por Pedroso el 01/11/2007 a las 21:57
Etiquetas: imperialismo comercio ilicito abuso falsedad propaganda facismo | Regiones Región de Magallanes
La invención de enfermedades
Los laboratorios farmacéuticos no se limitan a hacer publicidad de sus fármacos, sino que además promocionan las enfermedades a las que se dirigen.
La industria farmacéutica gasta miles de millones de euros en actividades de promoción para que los médicos prescriban, las farmacias vendan y los sujetos consuman los productos que fabrica. Pero los laboratorios farmacéuticos no se limitan a hacer publicidad de sus fármacos, sino que además promocionan las enfermedades a las que se dirigen.
La promoción de las enfermedades tiene por objetivo convertir a la gente sana en pacientes, desperdiciando recursos enormes y causando en muchas ocasiones un daño secundario. Convertir problemas y situaciones comunes de la vida, como el envejecimiento, la timidez, la menopausia, la tristeza o la soledad, en enfermedades que pueden tratarse con fármacos es una de las argucias utilizadas por la industria farmacéutica para vender mejor sus productos. La industria farmacéutica ha encontrado una mina con su filón de oro. Las estrategias de mercado que se utilizan suponen un reto global a los agentes interesados en salud pública. Al final no son sólo los médicos, sino los ciudadanos y los gobiernos los que demandarán también una respuesta global.
Muchas de las campañas de salud patrocinadas por la industria farmacéutica están diseñadas generalmente para vender fármacos más que para informar o educar sobre la prevención de la enfermedad y la promoción de un estado de vida saludable. De esta manera, muchos signos y síntomas han sido elevados a la categoría de enfermedades importantes, como es el caso del síndrome del intestino irritable, el colesterol elevado o la osteoporosis. De esta manera, la publicidad consigue medicalizar casi toda la experiencia humana y alienta el consumo de medicamentos para condiciones físicas, molestias o circunstancias vitales que no los requieren o no se benefician consumiéndolos. Eso significa que las personas necesitarían atenciones médicas sistemáticas por el simple hecho de que van a nacer, están recién nacidas, en la infancia, en su menopausia o en la edad avanzada. El resultado final es lo que otros han denominado "construcción corporativa de la enfermedad" que difunde condiciones clínicas como subdiagnosticadas o no suficientemente reconocidas, alarmando a la población para que consulten a los médicos y les alienten a identificar o bien su malestar o bien el tratamiento farmacológico deseado.
Habría que preguntarse si puede evaluarse la promoción o publicidad de los productos farmacéuticos con los mismos parámetros que la de otros productos comerciales. En principio, existen algunas diferencias. Por lo pronto, el que escribe la receta no es el que paga la factura. Podemos también cuestionar la validez de utilizar recursos propagandísticos para los medicamentos argumentando que, si bien una compañía telefónica puede persuadirnos de usar más el teléfono, no es apropiado que una compañía farmacéutica obligue a prescribir un medicamento que de otro modo no prescribiríamos. También debería evaluarse si los medicamentos son bienes comerciales de igual categoría que los perfumes o los coches. Si bien las compañías farmacéuticas son empresas con fines comerciales legítimos y no se trata de cuestionar al sector en su conjunto, sí es necesario revisar sus estrategias de promoción.
La publicidad consigue medicalizar casi toda la experiencia humana y alienta el consumo de medicamentos para condiciones físicas, molestias o circunstancias vitales que no los requieren o no se benefician consumiéndolos.
Pero las compañías farmacéuticas no son los únicos protagonistas de este drama. El periodismo de investigación ha descubierto que existen alianzas entre las grandes corporaciones farmacéuticas, empresas de relaciones públicas, grupos influyentes de médicos a nivel nacional o internacional y algunas asociaciones de pacientes que promueven estas ideas para forzar un determinado punto de vista en el público y en los responsables políticos y sanitarios sobre un «problema de salud» a través de programas en la radio o en la televisión, generalmente bien disfrazados como programas científicos. En la actualidad, estas alianzas están funcionando con varios medios de comunicación para popularizar situaciones muy poco conocidas, como el síndrome de piernas inquietas y la disfunción sexual femenina, para hacer creer cifras muy altas de prevalencia de estas anomalías. En el caso de la disfunción sexual femenina, ha habido un serio intento, contestado duramente por la comunidad científica, para convencer al público de que cerca de la mitad de las mujeres viven con este problema. Quien lea la prensa económica, no le sorprenderá que todo esto ocurre en un momento en el que las compañías farmacéuticas llevan muchos años sin descubrir grandes medicamentos y buscan desesperadamente mantener sus mercados.
El cirujano Sherwin Nuland, ganador del American Book Award en 1994, habla de la tenacidad del cuerpo humano, capaz de servirnos por seis, siete y hasta ocho décadas porque es difícil enfermarse, y el 90% de las personas que van a un médico o no tienen nada serio o mejoran por sí solas. Hacia el final de la vida, nuestro cuerpo nos envía señales algunas veces claramente reconocibles de que el momento ha llegado: tener la valentía de reconocerlas nos proporciona alivio y consuelo, y hasta nos permite morir de la misma forma que lo hacían nuestros abuelos, en paz y rodeados del amor de sus cercanos.
Autor: Jesús Villar- Fecha: 2007-08-08
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No todo es propaganda amigo Pedroso aunque concuerdo contigo en que los laboratorios internacionales se esfuerzan en vendernos sus productos recurriendo muchas veces a maniobras como las que tú señalas.
Pero las enfermedades existen y es bueno controlarse aún no presentando síntomas visibles o sensibles como ocurre en el caso de la Diabetes mellitus.
Esta enfermedad se descubre generalmente demasiado tarde cuando los órganos dañados por el exceso de azúcar en la sangre ya no tienen remedio.
Hoy día existen monitores electrónicos personales que miden la glucosa en la sangre para lo que sólo hay que pincharse un dedo.
Si tu glicemia en ayunas se encuentra normalmente entre 60 y 120 mg/dl entonces no eres diabético.
Si mides tu glicemia a lo largo del día aún después de haber comido entonces no debiera subir de los 200 mg/dl
Cualquier otra indicación por sobre esos valores y en cada circunstancia está indicando que tienes un problema con el procesamiento de los azúcares y es bueno entonces que acudas a un buen médico diabetólogo.
Por qué te cuento todo esto...?
Pues porque mi abuelita de ochenta años cayó hace muy poco tiempo atrás en un coma diabético y estuvo a un paso de la muerte sólo porque se descuidó con su alimentación y su insulina.
Si tienes la oportunidad no dudes en medir tu glicemia porque puede hacer la diferencia entre una vejez postrada por años en cama o una saludable y activa.
Saludos amistosos, Katy
Nada nuevo bajo el Sol, no se puede esperar nada bueno cuando la codicia se encuentra con un negocio lucrativo..
De que existe farmaceúticas honesta las hay, pero, a veces quedan eclipsada con el cartel fármaceútico existente, quienes no estan ni hay con curar al paciente, solo hacerlo dependiente de su droga y si pueden aumentar las ganacias con inventar enfermedades mejor para ellos y peor para el humilde humano, ni mencionar la experimentación que les hacen a los pobres africanos en la ya dolida madre Africa.
aca te comparto una entrevista que el hicieron a premio nobel de medicina Richard J. Roberts y una tertulia en la radio boira misterio sobre el Fraude de las Multinacionales farmaceúticas.(botón derecho, "guardar como")
Saludos..
Debo reconocer que he ido cambiando mi forma de vida gracias a la tosudez de mis hijos, cuando he tratado de convencerlos por ej.que comer carne y tomar leche es sano, o darles un fármaco para aliviar hasta cosas tan naturales como la frustración o la tristeza.
Hace un par de dias ,mientras comiamos con mis hijos y el pololo de mi hija,salió el tema de como no se dan a conocer los avances científicos con respecto a la cura del cáncer y de otras enfermedades, o porque no se dice que la leche descalcifica y produce osteoporósis ,cuando ya se han hecho suficientes pruebas de que efectivamente es asi.y claro ,siempre concluimos en el tema del negocio y de como se lucra con la salud y vida de las personas y como se desmoronaría toda una industria que se beneficia con las enfermedades. Curar del todo ,no es negocio.
Hay un libro que se llama,Los inventores de enfermedades,no lo he leido, pero encontré esto
Antes de acudir al médico, lea este libro! No deje que le hagan pasar por enfermo, ¡está más sano de lo que usted piensa!
"Jörg Blech nos descubre de qué manera la industria farmacéutica nos manipula y hace todo lo posible por convertirnos sistemáticamente en pacientes y da las claves sobre cómo podemos protegernos de ello. En los últimos años, en el mundo industrializado, han hecho su aparición una serie de enfermedades “nuevas”, en algunos casos con sintomatología más bien difusa, e inmediatamente han aparecido los medicamentos para tratarlas: menopausia masculina, hijos inquietos, colesterol demasiado alto, timidez enfermiza, hipertensión arterial, fatiga crónica... ¿Hasta que punto todas estas enfermedades realmente lo son? ¿Es necesario y útil tratarlas médicamente, o es la industria farmacéutica la que crea falsas necesidades orquestando poco éticas campañas de márketing? La industria farmacéutica está redefiniendo la salud humana de tal modo que la convierte en un estado que ya nadie puede alcanzar. Muchos de los procesos normales de la vida: el nacimiento, la vejez, la sexualidad, la infelicidad y la muerte, así como otros comportamientos completamente normales, se nos presentan sistemáticamente como patológicos. Los consorcios que operan globalmente patrocinan la invención de enfermedades y métodos de tratamiento enteros para facilitar nuevos mercados a sus productos, ya que proclamando el colesterol factor de riesgo número uno, o instaurando dudosos exámenes preventivos, puede ganarse mucho dinero."
Saludos querido Angel y gracias por hacernos reflexionar sobre este tema,creo que sería bueno mirar hacia el pasado y retomar las ensenanzas de nuestros antepasados,aceptar la vejez como una etapa mas de la vida,que el parir es algo natural,que hay ninos mas activos que otros o que la tristeza es una emoción normal como la alegría.
Besos y abrazos de su eterna admiradora.
y yo que creía en el cuento de la caperucita .............
ARRIBA LAS CAMPAÑAS !!!!!!
HASTA CUANDO LOS ABUSOS????!!!
y las gracias para aquellos que se dedican a sanarnos ...
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mi otro blog:
http://tranquilosporlaspiedras.blogspot.com/