La presencia de Alex en Nuevo León paralizó las calles del área metropolitana, autopistas y las actividades laborales y estudiantiles, pero no la curiosidad de los regiomontanos, quienes se acercaron al lecho del río Santa Catarina para captar su creciente que llegó a su máximo nivel.
Aunque el huracán Alex se degradó a tormenta tropical, los remanentes siguen contabilizándose en la entidad, por lo que el gobierno estatal solicitó considerar zona de desastre los municipios más afectados por el meteoro. Fue dantesco, imaginen las inundaciones de junio en Asturias, pues estoy seguro que el desastre y sus consecuencias fueron hasta 10 veces mayores.
A pesar de la tragedia, en NL se ha despertado un movimiento solidario sin precedentes para ayudar a sus vecinos, incluso más de 3 mil personas participaron en operativos de Protección Civil y de rescate.
El reporte de la Comisión Federal de Electricidad señalaba que más de 60 mil usuarios no contaban con el suministro de energía. En cuanto al agua más de 260 mil abonados no cuentan con servicio y las botellas de agua mineral han incrementado su precio hasta en un 800%.
Los regiomontanos, 20 días después, siguen comparando el huracán Alex con el Gilberto, registrado en 1988, en puntos como La Estanzuela el nivel de metros cúbicos sobrepasó los 517 milímetros contra los 280 suscitados hace 22 años.















Comentarios recientes
hace 51 mins
hace 1 hora
hace 2 horas 14 mins
hace 2 horas 15 mins
hace 2 horas 21 mins
hace 6 horas 32 mins
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día