En la tradición judeocristiana, diablo es cada uno de los ángeles rebelados contra Dios y arrojados por Él al abismo. En un sentido restringido, es el Príncipe de esos ángeles, que representa el espíritu del mal.
El mal viene siendo, entonces, para la tradición judeocristiana occidental, el Príncipe de los espíritus que se rebelan contra la autoridad, el que opone resistencia a la obediencia debida a quien manda, la rebeldía, que es castigada drásticamente con el abismo, la oscuridad, el fuego, con el distanciamiento del poder, con la soledad y el exilio.
Sin duda que la sociedad ha debido defenderse de los que atentan contra la fortaleza de su organización y lo ha hecho mediante este tipo de refuerzos a su establishment, satanizando la autonomía personal y la desobediencia al poder, en aras de la estabilidad y del orden.
Preguntarse cuál ha sido el interés personal de estos religiosos –y de cómo estaban vinculados con el poder- como para extremar a este grado el valor de la sumisión a la autoridad, con la demonización de la autonomía personal, nos lleva a respuestas bastante obvias.
Preguntarse qué autoridad tiene la sociedad actual o los que ejercen aún su poder ideológico, para mantener su autoridad sobre la conducta y la conciencia de las personas, puede ser un buen conjuro en contra de la satanización de la autonomía y la creatividad personal, posiblemente un exorcismo que se hace necesario.
















don Tomás me contaba que
si estuviese obligado a creer en seres sobrenaturales él piensa que sería mucho más probable la existencia de Satanás que la de un Buen Dios.
Saludos Poéticos
Vudialen
Poeta y Secretario
atinachilepro.bligoo.cl
Estimado Vudialen
El tema se resuelve, por la vía del conocimiento, identificandose con una Teoría Evolucionista o saber que se es, lo que está mas allá del "Pienso, luego existo"
Luz...