¿Censura?, ¿discriminación informativa?, ¿humanidad?
Cada vez es más común que en las páginas de los diarios o en programas noticiosos de televisión se difundan imágenes de asesinatos, cadáveres, atentados, hechos explícitos de violencia.
Hay quienes consideran que al transmitir o publicar esas fotografías o los videos con dichas escenas se presenta “la realidad”, las cosas como son, la información sin censura, reflejo de la sociedad en que vivimos.
Otras voces, en cambio, lo consideran un acto de violencia hacia los lectores y espectadores que nada aporta a la sociedad, viola los derechos humanos de las víctimas, genera escándalo y debilita a la sociedad.
El debate sobre si esas imágenes son documentos periodísticos o amarillistas lleva largo tiempo sin que nadie se ponga de acuerdo, ¿tú qué opinas?
Hoy escuché en una televisora que basan su decisión de transmitir dichas imágenes en la idea de"con que informe lo sustancial, es más que suficiente", así que muestran a un hombre agonizando tras la explosión de un coche bomba pero no así el momento en que criminales degüellan a un secuestrado.
¿Hasta dónde esa acción es "ofrecer información" y hasta dónde es mero y simple morbo?
No sé tú, yo siempre pienso dos cosas: si esa persona fuera mi familiar, ¿desearía que todo el mundo viera esas imágenes? El segundo pensamientos es ¿permitiría a mis hijos observar eso?







Me parece un tema interesante, muchas veces el afán de vender miles de ejemplares hace que los periódicos usen imágenes aberrantes, eso es una falta rotunda a la ética ya que nunca nos ponemos a pensar en los derechos de los familiares del fotografiado (herido,muerto) y usamos esas fotografias para exponer de mas algo que se sobreentiende.
Estoy de acuerdo en que es una realidad que vive el pais pero una cosa es informar lo que sucede y otra lucrar con las imágenes de violencia explicita con la idea de obtener mayores ventas. Ojalá que se regule en materia legal para evitar este tipo de actos o de lo contrario caeremos en un libertinaje sin final.
atte Luis Daniel Monterrosa