El Indulto Presidencial, más que un legado para la historia de un país, puede ser un verdadero dolor de cabeza, sin ir muy atrás cabe recordar que en la última elección presidencial, la mayor crítica social que se le hacía al ex presidente Freí era el indulto que otorgó a un traficante y con esto el candidato Piñera, hoy Presidente de la República prometía acabar con la puerta giratoria de la delincuencia.
Hoy, podríamos hacer alusión a un viejo adagio “otra cosa es con guitarra”.
La Iglesia Católica ha entregado una propuesta de indulto al Presidente de la República, bajo los preceptos de PERDON Y MISERICORDIA. y ahora puede ser fácil tener perdón y misericordia sobre aquellos que cometieron un delito grave a la sociedad y que tienen el carácter de civiles. El Perdón aparece “custodiado” para aquellos que cometieron delitos de lesa humanidad y digo custodiado porque aquí el perdón tiene aristas que nos llevan al pasado, es de notar que no todos aquellos que cometieron delitos que atentaron contra los derechos humanos han dado señales de arrepentimiento y perdón, aún podemos encontrar grupos de ex comandantes del ejercito que insiste en buscar el culpable o causal de porque se cometieron estas atrocidades en nuestro país y no en buscar un perdón verdadero.
Otra prisma de la cual la Iglesia Católica busca la misericordia para los presos es la situación carcelaria de nuestro país “La cárcel -decía Juan Pablo II- no debe ser un lugar de deseducación, de ocio y tal vez de vicio, sino de redención” (cita textual del texto enviado por la Iglesia) y es más que claro que nuestras cárceles no cumplen con ninguna de esas condiciones, la educación, el ocio y el vicio. A excepción de aquellos que están en estas cárceles especialmente construidas para quienes cometieron delitos de lesa humanidad, ellos cuentan podríamos decir con verdaderos lujos carcelarios y que cuentan con medios culturales para la reinserción social.
Es de notar que en el texto que se entrega se solicitan mejores condiciones humanitarias para la reinserción de los presos a la sociedad.
Con respecto a la petición clara de indultar a aquellos que violaron los derechos humanos la iglesia reflexiona sobre aquellos que tuvieron mayor o menor grado de responsabilidad, es decir “mandado no es culpado” y en este punto se centra toda discusión cabe recordar que muchos de los que están cumpliendo condenas cuando cometieron los delitos eran subalternos y que hoy tienen un grado mayor y en ese sentido podríamos preguntarnos ¿dónde están entonces los verdadero culpables?
Por último el texto termina pidiendo justicia y clemencia, y en esto es de notar que aún no hemos tenido una Justicia Real en nuestro país con respecto a los derechos humanos ya que si la hubiéramos tenido el Perdón hubiera encontrado algo mas de tolerancia.
De todas formas hoy la responsabilidad y el costo político que puede tener esto, está en manos del Presidente de la República quien debe determinar lo mejor para nuestro país.


















Se ha desvirtuado la discución. ...
Se ha desvirtuado la discución. En primer lugar cabe hablar de indulto solo cuando el inultado seria alguien que no representa peligro para la sociedad. En estricto rigor, dejando de lado las pasiones políticas, es obvio que los ex-unifomados involucrados en casos de DDHH no representan peligro alguno para nadie, no asi por ejemplo un lautarista joven o un delincuente comun.
Obviamente entonces quedan pisando el vacio las posturas que pregonana el "ni perdon ni olvido" basado en causas de atropello a los DDHH porque si realmente la motivación de estas posturas fuese el respeto a los DDHH accederian sin pensarlo a la propuesta. Entonces ahora se hacen evidentes las contradicciones valóricas en los testimonios.
saludos